Gas Natural Vehicular (GNV)

El gas natural es un tipo de combustible alternativo, diferente al gas natural de uso domiciliario, se diferencia de este en los procesos y almacenamiento.  Puede utilizarse tanto en estado líquido (GNL) como gaseoso (comprimido, GNC).

El Gas Natural ha sido aceptado como una energía con un gran potencial de desarrollo futuro y de hecho la Conferencia Mundial de la Energía celebrada en Tokio el año 1995 declaró al gas natural como el combustible alternativo con mejores opciones de desarrollo para su masificación a futuro, debido a su abundancia, comodidad, seguridad, bajo costo de extracción, transporte y distribución, y el bajo nivel de contaminación que genera.

¿Cómo funciona?

La única diferencia principal entre un vehículo a gasolina y un Vehículo a GNV es el sistema de combustible. El gas natural se comprime a entre 3.000 y 3.600 psi (200 bar) y se almacena en el vehículo en cilindros instalados en la parte trasera, en el chasis o en el techo.

Cuando el motor requiere gas natural, sale de los cilindros, pasa a través de una válvula de bloqueo manual y se traslada a través de un regulador de combustible ubicado en el compartimento del motor. El gas natural se inyecta a presión atmosférica a través de un mezclador de gas natural especialmente diseñado, donde se le mezcla adecuadamente con aire. El gas natural fluye entonces hacia la cámara de combustión del motor y se inflama para crear la energía requerida para la impulsión del vehículo. Válvulas especiales operadas por solenoide impiden que el gas entre al motor cuando éste está apagado

Clasificación

Gas Natural Licuado (GNL): es gas natural que ha sido procesado para ser transportado y almacenado en fase líquida a presión atmosférica y a -160 °C aproximadamente.

Gas Natural Comprimido (GNC): es gas natural almacenado y transportado a altas presiones, habitualmente entre 200 y 250 bar. Se utiliza como combustible para uso vehicular.

Tecnologías

Actualmente, están disponibles en el mercado nacional tres opciones: convencional lazo abierto y lazo cerrado, y quinta generación.

Convencional

Lazo abierto: Se aplica para vehículos con motores alimentados por carburador. Usada en motores alimentados por carburador o con control electrónico de combustible sin sensor de oxígeno. La dosificación del gas se realiza a través de una válvula de potencia que es graduada por parte del técnico que realiza la instalación.

Lazo cerrado: Usada en motores alimentados por control electrónico de combustible que tienen sensor de oxígeno. La dosificación del gas se realiza a través de un motor paso a paso que está controlado electrónicamente por un PLC.

Quinta generación

Se aplica para vehículos con motores alimentados por inyección electrónica, donde se instala un equipo que entrega el combustible en cada cilindro por un inyector independiente, simulando la operación que se hace al utilizar gasolina.

Beneficios del gas natural vehicular (GNV)

Ahorro: ofrece mayor rendimiento para el mismo recorrido. Como relación práctica, 1 metro cubico de gas natural equivale a 1,13 litros de gasolina.

Descontaminación: la combustión del GNV es más completa y pura que la de combustibles líquidos, lo que disminuye significativamente el nivel de partículas y gases contaminantes como hidrocarburos no quemados, monóxido de carbono (CO) y gases efecto invernadero.

Imagen: al incorporar GNV como combustible en su flota de vehículos de distribución, la empresa y sus productos adquieren un posicionamiento ecológico, ante sus clientes y opinión pública, además de un compromiso con el medio ambiente.

Mayor vida útil del vehículo: gracias a que el GNV no produce residuos de carbón, no forma sedimentos, ni lava las paredes de los cilindros, aumenta la vida útil del motor, bujías, filtros y aceite.

Seguridad: el GNV cumple con exigentes normas de seguridad, tanto para la instalación de kits de conversión, como para el reabastecimiento de combustible. Adicionalmente, ante cualquier escape, el gas natural asciende y se disipa en la atmósfera.

Fácil conversión: para que los motores a gasolina puedan funcionar con GNV necesitan ser adaptados incorporándoles sencillos kits de conversión. Como ventaja adicional, los vehículos conservan una condición dual y así pueden operar con gasolina y GNV.

Entradas relacionadas

Comentar