Perfil de un conductor seguro

La vía puede ser una aventura, empezando por un paseo delicioso en bicicleta, o que decir de la adrenalina y la libertad de conducir una moto, tal vez el poder que se siente al transportarnos en nuestro automóvil;  nadie piensa en comprar un auto para no disfrutarlo, ¿verdad?

Somos seres que nos relacionamos completamente con el entorno, interactuamos de diferentes formas dependiendo del lugar donde nos encontremos. Sin embargo, nos cuesta relacionarnos con el otro, con todas las personas que nos rodean, es difícil ponernos de acuerdo en lo social, ¿cómo será cuando nos metemos en esa burbuja llamada vehículo?

Perfil de un conductor seguro

Difícilmente cedemos un espacio a un animal, a una persona que transita a pie, a una familia pasando la calle. Se vuelve mucho más complicado ceder un centímetro de la vía, cuando nosotros vamos de afán, cuando llevamos o no la vía, cuando ese espíritu de conservación y de competencia se apodera de nuestro pensamiento.

Todo esto lleva a una pregunta ¿Qué tanto piensa en la seguridad cuando se encuentra al volante?, muy pocas personas son completamente consientes de lo que representa ponerse al frente de cualquier vehículo, ya sea bicicleta, moto, carro e incluso transitando como peatón.

Un conductor seguro tiene el perfil de una persona equilibrada que no se deja llevar por sus emociones. Un conductor que interactúa de forma consciente y sana, que permite que las demás personas transiten de forma fluida y armónica. Un conductor seguro toma en cuenta los siguientes aspectos:

Respeta las cebras y pasos peatonales

El peatón es el actor más importante, el ser humano debe estar por encima de los autos, que muchos se crean dueños de las vías es algo discutible, ya que todos tenemos derechos como ciudadanos. En países con un índice cultural más alto así es, el peatón tiene prelación, los conductores les ceden el paso.  En países como el nuestro los peatones tienen que esquivar a los “señores conductores”. Así que si no somos capaces de ceder el paso respetemos las cebras y pasos peatonales.

Mantiene los límites de velocidad

Los límites existen por una razón. La respuesta ante obstáculos en la conducción y la capacidad de frenar disminuyen si el vehículo va a una velocidad muy alta. Los conductores, según la normatividad de tránsito, deben reducir la velocidad hasta llegar a 30 kilómetros por hora en zonas residenciales y escolares, en las que hay concentración de personas o si se reducen las condiciones de visibilidad.

Se concentra en la conducción

La concentración es un factor decisivo. Aunque no siempre es posible poner atención exclusiva al trayecto, se deben evitar distractores como el uso del celular o la atención a las mascotas o los niños. Para estos factores hay soluciones: manos libres, asientos infantiles y, por supuesto, cinturones de seguridad. Si se llevan niños o mascotas en el carro debe haber otra persona pendiente de ellos para que el conductor se concentre únicamente en manejar.

Usa el cinturón de seguridad o casco

Tener puesto el cinturón de seguridad en las sillas delanteras y traseras del carro es obligatorio. De no usarlo, en un choque las personas pueden golpearse contra las ventanas o los asientos delanteros del carro (quienes van en la parte de atrás) o, más grave aún, por el impacto pueden ser expulsadas del vehículo. En el caso de los motociclistas, las lesiones en la cabeza y otras partes del cuerpo son un riesgo enorme que les exige la utilización del casco y otros elementos básicos de protección.

Sabe interpretar las señales de transito

Conocer e interpretar las señales de tránsito es esencial en la conducción segura y responsable. De acuerdo al Código Nacional de Tránsito, todas son obligatorias. Las formas y los colores dan indicaciones que debe respetar. Líneas continuas, prohibición de cambio de carril, reductores de velocidad, reparaciones, etc.

Las señales de tránsito son preventivas (amarillas), informativas (azules) y reglamentarias (rojas), además de las que hagan los agentes de tránsito y las de los semáforos. Tenga en cuenta que primero aplican las de los agentes, luego las reglamentarias, las de los semáforos y, finalmente, las demás.

Conduzca siempre sobrio

El licor disminuye la capacidad de respuesta, llevando a un estado de relajación. También genera sueño y cansancio, por lo que su cuerpo se aletarga y lucha más por permanecer despierto, olvidando las demás funciones de reflejo. Estos factores, por tanto, limitan sus reacciones y lo dejan propenso a ser víctima de accidentes en la vía. ¿Sabías que un segundo de parpadeo podría equivaler hasta 30 metros de carretera?

Tenga en cuenta las características del perfil de un conductor seguro. Conozca las normas de tránsito y evalúe sus hábitos de manejo para saber qué puede mejorar, éstos ejercicios le permitirán tomar medidas e impactar positivamente el acto de la conducción, mejorando así la movilidad.

Entradas relacionadas

Comentar

Una opinión
  1. dorian Dice:

    Ojalá dejaramos las emociones negativas al volante, creo que la accidentalidad se reduciria en un 80%

    Responder