¿Es lo mismo el ESP, ESC Y DSC?

Es un elemento de seguridad activa desarrollado por Bosch en los años 90s y se considera uno de los mayores avances en materia de seguridad del vehículo en los últimos años.

El control electrónico de estabilidad (ESC), es también conocido por las siglas ESP (programa electrónico de estabilidad), VDC (Control dinámico del vehículo) o DSC (Control dinámico de estabilidad), según el fabricante que lo equipe.

¿Cómo funciona?

El control de estabilidad (salvo que se desconecte manualmente) está activado permanentemente. En él, un microordenador evalúa las señales de los sensores y comprueba 25 veces por segundo si las maniobras del conductor al volante se corresponden con el movimiento real del vehículo.

Si éste se mueve en una dirección diferente a la deseada, el ordenador detecta esta situación crítica y reacciona de inmediato, independientemente del conductor. El ESC utiliza el sistema de frenos, decelerando independientemente cada rueda para mantener estable la trayectoria del vehículo. Con este frenado selectivo el control de estabilidad genera la necesaria fuerza opuesta, de manera que el vehículo obedece al conductor.

El sistema también puede intervenir en el motor para reducir la potencia del mismo. De esta manera, siempre dentro de los límites de la física, el vehículo mantiene con seguridad la trayectoria deseada.

Componentes

El sistema está compuesto por un grupo de sensores y actuadores, administrados por un procesador.

  • Un grupo hidráulico y unidad de control integrada (ECU)
  • Cuatro sensores de velocidad en rueda, estos sensores son los mismos que los usados en el sistema antibloqueo de frenos o ABS, y son los encargados medir sin roce y mediante campos magnéticos, la velocidad de cada rueda. Los sensores de velocidad pueden ser pasivos o activos.
  • Sensor de ángulo de dirección, situado en la columna de dirección mide, sin contacto, la posición del volante, determinando el ángulo de la dirección al conducir.
  • El sensor de ángulo de giro y aceleración transversal: es en realidad dos sensores en uno, proporciona información sobre desplazamientos del vehículo alrededor de su eje vertical, desplazamientos y fuerzas laterales, es decir, cual es el comportamiento real del vehículo, si está comenzando a derrapar y desviándose de la trayectoria deseada por el conductor. Este sensor suele estar situado en el centro del vehículo y funciona como un giroscopio o acelerómetro de tres ejes combinados.

Falla en el ESP

Para empezar, hay que entender la diferencia entre ver iluminado el testigo del ESP y que realmente exista un fallo en el sistema. Si se da la casualidad de que se ha hecho una maniobra de cambio de dirección un tanto acusada a una velocidad algo elevada, debería notar que hay una luz en el cuadro de instrumentos que se enciende y se apaga. Pero puede darse el caso que el testigo se mantenga iluminado o que comience a parpadear sin razón aparente. Estos dos últimos casos, generalmente, indican que hay un problema en el auto vinculado al ESP.

Esta luz se ilumina en la mayoría de los casos cuando el sistema actúa bajo condiciones de manejo extremo, también cuando se produce un fallo en el sistema. En este caso, la luz queda fijada en todo momento, o se enciende de forma intermitente. En caso tal, lo primero que hay que hacer es verificar si accidentalmente obturamos el botón, en caso de que esta función se pueda desactivar.

Si el problema no es la activación, lo más conveniente es realizar un escáner del sistema para identificar posibles fallos. El escáner nos arroja unos códigos que se revisan en una tabla y nos da luces para poder diagnosticar la falla. Los problemas más comunes que surgen cuando se enciende la luz ESP incluyen los siguientes:

  • Interruptor de luz de freno: una unidad defectuosa puede activar la luz del ESP. Este es un problema relativamente común, por lo que es fácil de reemplazar y económico.
  • Sensor de velocidad del ABS en la rueda: lo más probable es que esté sucio o con los cables y conectores dañados, algo habitual con el paso de los años.
  • Módulo del ABS: un mal funcionamiento del módulo puede hacer que el testigo del ESP se encienda. Es una avería cara que puede llegar a sobrepasar las cuatro cifras.
  • Módulo de control de tracción defectuoso: este pequeño ordenador determina cuándo se deben aplicar los frenos de las ruedas. Se conecta a los sensores de velocidad, monitoreándolos de forma constante para evitar la pérdida de tracción.
  • Voltaje de la batería bajo: cuando la carga de la batería no es el óptimo puede derivar en algunos fallos eléctricos. La solución se basa en cambiar la unidad. Si la luz permanece encendida después de reemplazarla, conduce durante unos minutos y asegúrate de hacer varios giros. Una vez que el sistema realiza una autocomprobación, se restablece por sí mismo.
  • Sensor de ángulo de dirección: puede requerir de una nueva calibración y es probable que el testigo del ABS también esté encendido, dado que ambos están ligados.
  • Una rueda de diferente tamaño: si el diámetro de los neumáticos delanteros es distinto al de los traseros, puede provocar un mal funcionamiento del ESP, aunque también puede encenderse cuando la rueda de repuesto es más pequeña que las demás (“de galleta”).

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