5 Defectos más habituales en pintura automotriz

La pintura en la actualidad se aplica por métodos aerográficos o electrostáticos, cada vez más automatizados, y con procesos rápidos. En repintado automotriz existen defectos que son habituales y que se presentan por diferentes factores.

Todo defecto posible debe detectarse en la cabina de pintado y se tiene que controlar en la misma o a la salida del horno. Para detectar el origen de los defectos y corregirlos, se requiere de un plan de choque donde se ajusten los parámetros en las maquinas o un ajuste en el procedimiento de aplicación manual.

1.     Bajo poder cubriente

Bajo poder cubriente, se considera que la pintura no tiene poder cubriente, cuando no enmascara o tapa la tonalidad de la capa inferior.

Aspecto: Diferentes tonalidades en una misma zona. Una de ellas es la parte que no ha quedado bien cubierta.

Origen:

  • La pintura se ha diluido demasiado, disminuyendo el poder cubriente por unidad de volumen.
  • El espesor de la película es insuficiente en una zona de la pieza.
  • El pigmento tiene bajo poder cubriente, habitualmente en colores rojos y amarillos.

Solución:

  • Secar el acabado, para después matear y repintar

2.     Burbujas de aire

Burbujas de aire o ampollas, son unas protuberancias de aire húmedo ocluidas en la película.

Aspecto: Burbujas o granulaciones en las capas de acabado.

Origen:

  • Formación de agua condensada, debido a cambios de temperatura.
  • Presencia de pequeñas burbujas de aire atrapadas por las superficies porosas o parcialmente secas (masilla de poliéster).
  • Contaminación de la línea de aire comprimido (agua, grasa o suciedad).

Solución:

Eliminar las capas de pintura que haya por encima de la que ha ocasionado el daño y estructurar de nuevo la pintura.

3.     Hervidos

Burbujas de disolvente o  hervidos, son burbujas en la superficie de la pintura, causadas por el secado superficial de la capa de pintura. Los disolventes quedan atrapados y, al salir al exterior, rompen dicha capa. El defecto se agrava aún más cuando el secado es forzado o la aplicación de calor se realiza de forma desigual.

Aspecto: Pequeños puntos (burbujas) sobre la superficie recién pintada o terminada de secar, así como una pérdida de brillo en la zona del defecto.

Origen:

  • El diluyente es inadecuado para la temperatura de aplicación.
  • La temperatura de secado es demasiado alta o el tiempo de espera antes de secar, muy largo.
  • El tiempo de espera entre manos no ha sido el correcto.

Solución:

Si el defecto no es muy pronunciado, lijar con P1500 o más fino, pulir y abrillantar. Si no se consigue eliminar de esta forma, matear la superficie y aplicar el acabado.

4.     Descuelgues

Los descuelgues gotas o escurridos se deben a un exceso de pintura que por su peso no se puede sostener en una superficie inclinada. También se debe al uso de disolventes demasiado lentos o una mala pulverización (gota grande con evaporación lenta del disolvente), exceso de humedad en la cabina, temperatura de la pieza o temperatura ambiente muy baja.

Origen:

  • Viscosidad de la laca o pintura inadecuada por el uso de catalizador y disolvente no ajustado al producto.
  • Tiempo de espera entre manos incorrecto.
  • Uso de un paso de pico fluido inapropiado a la densidad del producto o mala regulación del abanico de pintado.

Solución:

El objetivo del procedimiento es rebajar el grosor de la zona consiguiendo una superficie plana con el mismo aspecto y altura que el resto de la superficie.

5.     Velados o blanqueados

Los velados se producen por una evaporación lenta del disolvente residual en un sistema de barnizado. De este modo se produce una superficie barnizada que se contrae en una gran extensión pudiendo producir la reducción del brillo (velo) en determinadas zonas de la pieza.

Origen:

  • Cualquier mezcla de componente B de los poliuretanos con el componente A de distinta naturaleza, puede provocar velados, por ejemplo componentes B de fondo mezclado con componentes A de acabado.
  • Utilizar disolventes distintos a la familia de barnices pertinentes, pueden en primer lugar ser incompatibles o también reaccionar con los mismos, caso de los disolventes de nitrocelulosa con los poliuretanos.

Solución:

El pulido podría eliminar el defecto. Si este proceso no es suficiente se tendría que recurrir al lijado con el consiguiente repintado. Si después del pintado el fenómeno persiste, verificar las condiciones técnico/aplicación (regulación de pistola, ventilación, temperatura de

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