Carros memorables en Colombia

Como sucede en otras partes del mundo, existen diferentes gustos, diferentes culturas y mercados. En Colombia, hay ciertos modelos de vehículos que lograron calar y entrar en la vida de los colombianos. Gracias a su diseño, utilidad, versatilidad y atributos favorables que los convirtieron en verdaderos símbolos de la historia automotriz colombiana.

El ranking que vamos a mencionar a continuación obedece a un mero capricho personal, a un simple recuerdo que pasa por la mente de quien escribe estas líneas donde espero compartir recuerdos y tocar ciertas fibras en quienes viajaron o fueron dueños de estos modelos, quiero aclarar que el orden de los vehículos no hace referencia a una posición, recuerden es una lista de capricho.

Renault 4

El Renault 4, 4 latas, 4 ele, renoleta, chivoleta, 4lobbo, katrca y denominado en Colombia como “el amigo fiel”, producido por la marca francesa Renault entre 1961 y 1992, fue el modelo que logró motorizar a toda una generación de clase media. Su producción nacional inició en 1970 siendo el primer producto de la ensambladora Renault-Sofasa, ubicada en Envigado, Antioquia.

En 1976 apareció el Renault 4 “Plus 25”, primera evolución del modelo en el país, con importantes mejoras estéticas y un motor de 1.022 c. c. y 34 caballos de potencia, inédito en el mundo y cuyo desarrollo y fabricación tuvo lugar en la planta que la ensambladora tenía en el municipio de Duitama, en Boyacá.

Mazda 323

En 1977, empezó a usarse la denominación 323 y en 1983 llegó al mercado nacional, año en el que la Compañía Colombiana Automotriz (CCA) decidió introducir masivamente la marca Mazda en el país, eligiendo al 323 como su primer modelo a comercializar.

Durante 30 años Colombia vivió las múltiples versiones y carrocerías del Mazda 323. Lo conocimos en sus versiones sedán y hatchback, pero más adelante vinieron también los Coupé y Station Wagon, con infinitas evoluciones a lo largo de 21 años.

Quien no recuerda un Mazda 323 He o Coupe, el 323 HS que era una versión similar pero de 5 puertas, la versión sedan se denominava Nx, Ns y la versión para taxi Nt.

Jee Willis

El mítico todoterreno norteamericano es todo un símbolo de la región cafetera. Llegó a Colombia en 1946, gracias a la gestión del entonces Ministerio de Guerra (hoy Ministerio de Defensa) que trajo las primeras 300 unidades de este vehículo, que originalmente se había diseñado para cumplir con difíciles tareas durante la Segunda Guerra Mundial.

El Jeep tradicional también se ensambló en sus series “CJ” a nivel nacional en la planta de Leonidas Lara e Hijos, luego convertida en la Compañía Colombiana Automotriz, entre 1961 y 1976. Su más moderno sucesor, el Jeep Wrangler JL, está disponible en las vitrinas de la marca en Colombia.

Aún con gran presencia en el Eje Cafetero, el Jeep Willys es valorado por su aporte a la economía y la cultura de la región. Y en eventos recientes los locales de esta región quieren convertir a este vehículo en patrimonio cultural material, incluyendo manifestaciones culturales y artísticas, destacando dentro de estos el popular jeepao, todo a través de una cultura jeepera.

Renault 9

Cuando este auto llegó a Colombia, en 1983, significó una bocanada de aire fresco para la oferta de Renault que por entonces, permanecía estancada. Fue el primer carro de producción nacional con encendido electrónico, y su estilo sobrio y familiar conquistó profusamente a la clientela de la época.

Con el paso de los años, el Renault 9 demostró ser también un carro robusto y fuerte. Así se ubicó como uno de los modelos más populares del mercado, a pesar de su tamaño y tipología. En 1986 recibió parrilla de cuatro faros, en 1987 estrenó frontal, en 1989 tuvo una versión de lujo (TXE) y en 1992 reformuló su gama por completo.

Ese año, el Renault 9 Brío fue el encargado de relevar al Renault 4 en la gama, y en 1996 fue el primer carro que pudo configurarse virtualmente en su versión Personnalité. Recibió motor de inyección electrónica en 1997, y finalizó su producción en 2000.

Chevrolet Chevette

Debemos hablar de este auto, aunque su historia nos llevará directamente a la historia de los taxis de la época. Llegó en 1982 en la versión de tres puertas, encontró su éxito tras convertirse en taxi al llegar la versión de cuatro puertas. Tal suceso lo llevó a ser el vehículo más reconocido en las calles colombianas a finales del siglo XX.

El Chevrolet Chevette de cuatro puertas debutó en Colombia a finales de 1983, para enfrentar a los Renault 9 y Mazda 323 1.5. No tuvo la acogida suficiente entre los particulares, contrario a lo que si ocurrió en el servicio público, convirtiéndose rápidamente en el taxi más vendido por su confiabilidad, robustez y sencillez mecánica.

Aunque inicialmente se produjo en Colombia, desde 1993 empezó a importarse el Chevette 1.6 ecuatoriano con el que se mantuvo vigente hasta 1996.

Comentar