Descuidos de mantenimiento fatales para su auto

La única forma de alargar la vida útil del automóvil  es realizar un mantenimiento adecuado de todos los sistemas. En Colombia no existe el hábito de llevar el auto a los mantenimientos programados por la marca en el concesionario, sino que cada quien realiza un mantenimiento a ojo fuera de los talleres de la marca.

¿Qué tanto invierte en el mantenimiento de su auto? ¿Cada cuánto lo realiza? Son dos datos que le darán cuenta del estado de su automotor, es mejor invertir dinero de forma preventiva que gastar más dinero en reparaciones que hubieran podido evitarse.

Descuidar el mantenimiento del auto le puede salir mas caro que pagar los mantenimientos periódicos programados por la marca. Dejar el estado de su auto a la suerte puede elevar los costos de reparación, a continuación les traemos los descuidos que pueden ser fatales para su auto.

Correa de repartición o cadenilla

Este elemento es fundamental para el funcionamiento del motor, debe revisar desde el momento de la compra del auto si viene con correa o cadenilla y preguntar cada cuanto debe cambiarla. Si se rompe la correa se afectan de forma directa las piezas móviles del motor. En el caso de la corres es recomendable su cambio cada 50 o 60 mil kilómetros, según lo exija el fabricante. En el caso de la cadenilla dura más del doble de la correa y debe verificar con el fabricante cuando debe ser sustituida.

Aplicarle gasolina a un diésel

 

Es un error mucho más frecuentemente de lo que parece, ya sea por despiste o por la confusión. En caso de que llegue a suceder, lo mejor es no arrancar el auto, llamar una grúa para llevar el auto al taller para extraer el combustible y limpiar los conductos.

Si aparte de aplicar el combustible equivocado cometió el error de arrancar el motor y alcanzó a circular unos cuantos kilómetros, la avería puede ser mayor, y los daños pueden llegar a obligarle a cambiar camisas, pistones y bielas subiendo el precio de la factura.

Entró agua en el depósito de combustible

Puede suceder de alguna forma que puede ser inexplicable, por mala filtración en las estaciones de servicio o por una situación fortuita, llega agua al depósito de combustible. La verdad tiene un serio problema. Cierto que es raro que se produzca, pero de ocurrir requiere de atención inmediata. Puede provocar la oxidación de la parte interior del depósito, ocasionar daños en el filtro y en el sistema de alimentación del motor, dañar los inyectores gravemente, romper la bomba inyectora, la culata.

Falta de aceite en el motor

Controlar el nivel de aceite en el motor es una de las operaciones preventivas más sencillas que un conductor puede realizar. Basta ver los niveles en la varilla para evitar problemas. Además, actualmente todos los autos cuentan con testigos en el cuadro para avisar de una caída grave en los niveles. Por esas razones, este tipo de problemas no deberían producirse, pero lo cierto es que siguen siendo habituales por la falta de atención en el mantenimiento del vehículo.

 

Cuando el motor se queda sin aceite las piezas más importantes para su funcionamiento, las móviles, pierden lubricación y friccionan a alta velocidad generando tan elevada temperatura que muchas de ellas literalmente se funden, gripando el motor. Es una de las reparaciones más costosas y puede provocar que tengamos que sustituir por completo el motor.

Exceso de aceite

Tan malo es quedarse corto como pasarse. Las varillas que permiten controlar el nivel de aceite permiten controlar no sólo si el motor necesita aceite, también si le sobra. Si el motor tiene mucho aceite, este puede llegar a entrar en los cilindros y, consecuentemente quemar más aceite del que precisa y alcanzar la cámara de combustión.

El excedente de aceite provoca que el lubricante del motor reciba más aire del que debe, lo que genera espumas en su composición que lo deterioran y que además no permiten que la mecánica se engrase como debe, lo que ocasiona indebidos sobrecalentamientos.

Eliminar los excesos de aceite es una operación sencilla y económica. Si no lo hacemos y dejamos que el motor funcione reiteradamente con exceso de lubricante, la broma puede salir cara.

Falta de líquido refrigerante

Nada peor para un motor que un exceso de temperatura. El anticongelante lo protege de las bajas temperaturas exteriores y de formaciones calcáreas en los circuitos de refrigeración. Según el auto.

Si se queda sin refrigerante el motor se sobrecalienta y esto provoca graves averías en la mecánica, entre ellas la más común la rotura de la culata. Se debe revisar de forma constante los niveles del depósito, porque de no hacerlo es cuando llegan las sorpresas que luego lo dejan tirado en la carretera.

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