Lo que debe saber del empaque de la culata

El motor está compuesto por partes fijas y partes móviles, las partes fijas que se unen entre si utilizan unas juntas de estanqueidad o empaquetaduras. La junta de estanqueidad o empaquetadura es una pieza formada de materiales blandos, que se ubica entre dos piezas para lograr un buen ajuste entre ambas, evitando perdida o entrada de fluidos (aceite, agua, refrigerante, combustible, etc.).

En este artículo vamos a conocer acerca de la empaquetadura de culata, que es, función, tipos de empaquetadura que se utilizan en la mecánica del motor y como saber en qué momento debemos cambiarla.

¿Qué es el empaque de la culata?

El empaque o junta de la culata es un elemento de estanqueidad que  se ubica entre la culata y el bloque de motor. Se trata de una fina lámina que tiene como objetivo sellar por completo esa zona y asegurarse de que ambos componentes quedan estancos. De esta forma se evita que durante el proceso de combustión se puedan mezclar el líquido refrigerante con el aceite de motor.

Tiene que poder deformarse para que esa zona quede cerrada herméticamente, pero también tiene ser muy resistente para aguantar las temperaturas elevadas y las altas presiones. Normalmente la junta de culata está hecha de amianto y queda cubierta por dos láminas de cobre, aunque hay varios tipos.

Función del empaque de la culata

La función principal es lograr la estanqueidad del motor, donde se evite la fuga de lubricante o presión, también garantiza la hermeticidad del motor. Otra función de las juntas de motor es proporcionar el sellado de los gases de combustión, aceite de lubricación y refrigerante.

La junta más importante es la que se coloca en la unión entre el bloque y la culata, debido a las altas temperaturas y presiones que soporta. Las altas temperaturas y altas presiones, junto con la presencia del liquido refrigerante y el aceite de motor, hacen que el lugar donde trabaja la junta de la culata sea el área más crítica de sellado del motor.

Tipos de empaque de culata

El empaque de culata esta hecho de diversos materiales y presenta diferentes niveles de rigidez en función del material del motor y la relación de compresión. Algunos de los tipos más comunes que podemos encontrar son los siguientes:

  • Metálicas de una sola pieza, generalmente en aluminio y cobre
  • Metálicas con una lámina de acero con canales de distinta profundidad
  • De composite o resinas recubiertas de chapa metálica.
  • Compuestas formadas por varias hojas delgadas
  • Blandas y prensadas, con materiales como hierro o cobre combinadas con amianto

Como saber si debe remplazar el empaque

Con el paso de los kilómetros es posible que el empaque de culata se vaya deteriorando, principalmente cuando se ha sometido al motor a esfuerzos o cuando ha habido sobrecalentamientos. Cuando eso ha pasado hay una serie de síntomas que se manifiestan y nos indican del mal estado de este elemento. No ocurre lo mismo en todos los autos, pero hay algunos bastante recurrentes:

  • El motor se sobrecalienta
  • Se consume más agua y aceite de lo normal
  • Se pierde líquido refrigerante
  • Presión excesiva en el circuito de refrigeración
  • Existencia de agua en el depósito de aceite
  • Dificultad para arrancar o pérdidas de potencia
  • Humo blanco/gris claro que sale del escape

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