Cómo controlar las emociones al volante

Las emociones son respuestas automáticas del cerebro que guían el comportamiento de las personas ante estímulos externos y se presentan de forma natural e inconsciente. Un conductor sin control de sus emociones aumenta tres veces las posibilidades de obtener un parte y duplica su agresividad, de aquí la importancia de tener una inteligencia emocional sana.

Una distracción al momento de conducir pone en peligro la vida de todos los ocupantes, pero estas distracciones no se limitan al uso del celular o a la música a alto volumen, sino que implica toda la concentración que tenga el conductor al volante.

El manejo de las emociones puede reducir los riesgos ante factores externos a la hora de conducir. Un conductor que presente un cuadro de rabia o furia, se encuentre tensionado o muy triste, puede estar ante una situación de riesgo al volante. En este caso es mejor no tomar el volante, pensar con cabeza fría y no exponer su vida y la de los demás, ya que se alteran completamente los sentidos.

Señales que indican que las emociones afectan la conducción

Estas señales  indican que sus emociones están impactando de forma negativa la manera de conducir:

  • Hace sonar la bocina o el pito del carro con insistencia a pesar de que no hay forma de avanzar.
  • No respeta las normas de tránsito.
  • Se moviliza por varios carriles con el propósito de avanzar más rápido.
  • Se está pasando los semáforos y no respeta las señales de pare en intersecciones.

El mal humor aumenta las posibilidades de asumir riesgos

Un conductor irritado no evalúa las posibilidades en una situación de riesgo y termina por culpar a los demás por sus decisiones. Las alteraciones emocionales, como la tristeza o la ira, aumentan los errores de conducción y las violaciones intencionales de las normas de tránsito, sobre todo el exceso de velocidad.

¿Cómo controlar las emociones al volante?

Aplique estas claves  y verá como aporta a la seguridad vial y a la movilidad responsable. Verá que solamente implican conocerse mejor y conectarse con todos los elementos presentes en la vía.

  • Sea consciente que todo lo que piensa y siente tiene un impacto en su cuerpo y sus acciones. Así no lo quiera, puede actuar de forma inadecuada si no controla lo que siente. Conducir un vehículo implica un equilibrio de sus emociones para evitar accidentes.
  • Si su estado de ánimo no es el adecuado, trate de relajarse, detenga su carro, moto o bicicleta en una zona segura y trate de controlar sus emociones, respire profundo y no se deje llevar por el estrés o la crisis, piense siempre positivo.
  • Revise el funcionamiento de su vehículo antes de emprender la marcha. Esto permite identificar si hay algo que está fallando y evitar una varada en la vía. Si no conoce mucho del funcionamiento de su auto, es bueno que tenga claras algunas buenas prácticas de prevención y mantenimiento: alineación, balanceo, cambio de aceite, filtros, revisión de frenos etc.
  • Asuma una postura adecuada en el asiento, para no perder la concentración y para sentirse cómodo.
  • La temperatura del habitáculo debe ser la adecuada, el calor produce somnolencia y el frio hace que se recoja su cuerpo, generando sensaciones térmicas inadecuadas. Si viaja en carro, asegúrese que el ambiente de la cabina sea agradable.
  • La música influye en su estado de ánimo. Si escucha un género que transmite caos y desorden, es muy posible que esto impacte sus pensamientos. Mientras conduce, procure escuchar música que genere tranquilidad, que no desvíe su atención y no le dé sueño.
  • Conducir cuando el tráfico es más complicado no es fácil. Es una realidad de todas las ciudades, así que prepárese. Piense de forma positiva ante los trancones, los choques, los conductores que no respetan las normas de tránsito, etc. De esta forma se evitará disgustos y le dará un respiro a sus emociones.

El mal humor y las decisiones apresuradas pueden ser causados por una rutina de conducción demasiado estresante. El alcohol y las sustancias psicoactivas afectan su desempeño al manejar carro. Las emociones negativas también pueden desencadenar graves consecuencias si no se tratan adecuadamente. Lo más responsable es entregar el volante cuando esté bajo emociones que alteran su comportamiento y habilidades de conducción, tenga en cuenta las recomendaciones y no olvide dejar sus comentarios o inquietudes.

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