Batería en el automóvil, lo que debe saber

El automóvil tiene diferentes componentes que hacen que funcione algunos pasan de ser accesorios o partes decorativas. En el caso de la batería es un elemento necesario para el funcionamiento del auto.

La ignoramos la mayor parte del tiempo, y solo nos acordamos cuando su vida útil se acaba, generalmente lo hace en el peor momento posible. Aunque requiere pocos cuidados es necesario saber qué funciones realiza, cómo debemos cuidarla y también hay que saber qué conviene hacer para cambiarla.

¿Qué es la batería?

En términos generales la batería es un acumulador de energía. Es un recipiente capaz de generar una corriente eléctrica que pone en marcha el motor de nuestro carro. En un primer momento actúa sobre el motor de arranque, un pequeño motor eléctrico que pone en pie al resto de componentes que forman el motor.

Sin esa corriente eléctrica no podremos arrancar, y por lo tanto no podremos circular. Sin embargo hay formas alternativas para arrancar un auto sin batería que pueden sacarnos del apuro pero de forma esporádica, mientras logramos desplazarnos, sin embargo si la descarga es profunda debemos cambiar la batería o el auto no encenderá.

Una batería es en realidad una pila. Está compuesta por diferentes elementos internos que mediante una reacción química son capaces de generar electricidad. Como ya hemos dicho, esa actividad sirve para poner en marcha el motor.

Cada batería tiene un número determinado de ciclos de arranque, una vez se cumple la vida útil de la pila esta se agota, aunque gracias al alternador su duración se consigue extender en el tiempo mientras que el motor esté en marcha.

Tipos de batería

No todas las baterías son iguales, así que conviene repasar qué tipos existen actualmente en el mercado.

Baterías de celdas húmedas.

Son las más comunes y las más utilizadas en el mundo automotriz. Su funcionamiento es sencillo pero a la vez complejo. Están compuestas por un número determinado de placas de plomo sumergidas en una solución de agua y ácido sulfúrico. De ahí su denominación de baterías húmedas.

Presentan ventajas importantes como el bajo coste y el poco mantenimiento que requieren. Gracias a ello son las que nos encontramos más habitualmente bajo el capó de nuestros autos y motocicletas.

Baterías de iones de litio.

A diferencia de las baterías anteriores, las pilas de iones de litio no son comunes encontrarlas en el sistema de arranque de nuestros autos. A día de hoy son la solución más extendida para impulsar a los autos eléctricos gracias a su elevada eficiencia de uso.

Su principal inconveniente es el precio. Aunque cada vez resultan más baratas de fabricar, siguen teniendo un coste relativo alto.

Baterías de metal hidruro.

Son muy similares a las anteriores, aunque en este caso se cambian los componentes que la forman. Tampoco se usan como batería de arranque, pero sí para encargarse de la movilidad de algunos de los muchos híbridos que existen en el mercado.

Su principal ventaja es que aguantan un mayor número de ciclos de descarga y que tienen mayor potencia específica.

Baterías de calcio.

Volvemos a baterías más convencionales. En este caso hablamos de un modelo muy similar al de celdas húmedas. La composición es la misma, pero en lugar de plomo para las placas se usa calcio. Presentan una vida útil mucho mayor gracias a su lenta descarga, pero por el contrario sufren serios daños en caso de sobrecarga, y de ahí que su uso no esté tan extendido. Sus precios son muy similares a los de las baterías de celdas húmedas.

Baterías VRLA.

Su nombre deriva del inglés Valve Regulated Lead Acid. También se denominan baterías selladas o de libre mantenimiento. Presentan dos variaciones, de gel o AGM (Absorbed Glass Mat). Las primeras no se usan en sistemas de arranque al no ser tan útiles. Sin embargo las baterías AGM cada vez se usan más por su excelente durabilidad.

¿Cuánto dura la batería de un vehículo?

Debemos prestar una especial atención a las señales de fatiga mostradas por nuestra batería para evitar mayores complicaciones. Una batería envejecida provoca un arranque mucho más enérgico. En ocasiones, nuestro automóvil sencillamente dispone de un indicador lumínico de descarga en el cuadro del salpicadero que se encenderá cuando la batería necesite atención.

  • Revisar el estado de los bornes puede ser de mucha ayuda, pues si se aflojan u oxidan por las vibraciones o el paso del tiempo respectivamente, producirá fallos eléctricos intermitentes.
  • Si la batería de nuestro vehículo llega al final de su vida útil, dificultará el arranque del motor, pudiendo llegar a producir una avería que acabe por incapacitar el propio sistema de arranque.
  • La duración media de la batería de un vehículo ronda los 4 años de antigüedad (original nueva), no obstante, hay casos que pueden producir un desgaste temprano de la misma, por lo general una batería de recambio tiene una duración que va desde 1 año máximo 2 años. Como en cualquier otro elemento de nuestro vehículo el uso responsable y adecuado es lo que prolongará su duración.
  • Tanto si se usa demasiado, forzando los ciclos de arranque o si añadimos elementos eléctricos que requieran un amperaje superior, como el permanecer durante un periodo de tiempo inactiva, provocarán una descarga temprana de la batería.
  • También tenemos que tener cuidado con no someterla a temperaturas extremas, o prestar atención si nos está dando problema.

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2 Opiniones
  1. MIGUEL ANGEL FLORES Dice:

    como se puede recuperar una,Baterías de celdas húmedas en caso pudiera ser recuperada para ser usada nuevamente , Gracias ,

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    • Gilbert Mauricio García Orozco Dice:

      Buenos días, las baterías que son de mantenimiento se puede completar el electrolito y realizar una recarga lenta para recuperar sus condiciones. Las baterías que son libres de mantenimiento tienen una vida útil y como su nombre lo dice no requieren mantenimiento, por tanto no se debe completar electrolito, pero si permite una recarga lenta.

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