Control de descenso en los automóviles

El control de descenso proviene de la sigla en inglés HDC que significa Hill Descent Control y se trata de un sistema que asiste electrónicamente al conductor para que mantenga el control sin derrapar descendiendo por pendientes empinadas de baja adherencia como bajadas con hielo o de ripio. Funciona en conjunto con el ESP y el ABS, evitando que el vehículo se derrape, inclusive en condiciones extremas y manteniendo la velocidad elegida por el conductor ya que éste no tiene que accionar el acelerador ni el pedal de freno, pudiendo regular la velocidad del descenso mediante los controles de velocidad crucero del volante.

La compañía Land Rover desarrolló originalmente el HDC para utilizarlo en su modelo Freelander que carecía de los engranajes de baja gama que suelen proporcionarse en los vehículos 4x4. En su momento fue ridiculizado por los aficionados, y muchos reclamaron que su velocidad establecida era demasiado alta para un descenso controlado en condiciones difíciles. A pesar de las críticas, el sistema era una tecnología de vanguardia y permitió que el Freelander, junto con el sistema de control de tracción, sea reconocido como uno de los “vehículos ligeros” producidos en los años 90s.

¿Para qué se utiliza el HDC?

El control de descenso le permite al vehículo mantener una velocidad predeterminada, y ayuda controlando el freno para que el conductor sólo tenga que preocuparse en manejar el coche. Esto facilita enormemente la tarea a quienes les cuesta bajar una pendiente pronunciada o circular por terreno accidentado, e incluso para los conductores más expertos resulta muy útil.

A cierta velocidad (que depende del fabricante), el HDC ayuda a reducir la velocidad hasta alcanzar una constante tanto para adelante como yendo marcha atrás.  Y su utilidad se ve al máximo cuando se conduce sobre terrenos variables, deslizantes en bajada o poco firmes, como nieve, hierba o grava.  Evite, junto con el ABS, que el vehículo patine y sostiene el control de la dirección.

¿Cómo funciona el HDC?

La mayoría de los fabricantes ofrecen su activación por medio de un botón. Una vez que el vehículo llega a una velocidad inferior en específico, el HDC ayuda a reducirla hasta alcanzar una constante segura que suele rondar por los 7 km/h en marcha normal y 6,5 km/h en marcha atrás. Cada vez que el sistema se activa, las luces de freno se encienden de manera automática para advertirles a los conductores que van detrás del vehículo. Y se desactiva al alcanzar una velocidad superior a los 60 km/h aproximadamente.

Este sistema depende de los componentes del ABS para funcionar, y junto con éste logra estabilizar el coche mientras evita que las ruedas se bloqueen por aplicar los frenos correspondientes en una pendiente. Al activarse, impide que el conductor pierda el control sobre la dirección del vehículo, evitando posibles vuelcos, colisión u otros tipos de accidentes surgidos por el desliz del coche.

Al ser un elemento de la seguridad activa de los vehículos y depender de otro sistema fundamental, el costo de implementación del HDC resulta bastante eficaz, teniendo en cuenta que no hay que instalar componentes adicionales.

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