Responsabilidades al volante

Es importante recalcar la responsabilidad que conlleva conducir un auto, ponerse frente al volante de un automóvil o una moto parece solo una actividad de diversión, sin embargo el conductor al poner en marcha su vehículo encara diferentes responsabilidades.

Una de ellas es la de operar su vehículo, la segunda es la de ser actor vial, socializando e interactuando con los diferentes personas, la tercera es conducir dentro del contexto de las normas de transito.

Conducir

Dentro de las responsabilidades que conlleva el conducir se encuentra operar o maniobrar el vehículo, el mantenimiento preventivo, y  contratar la administración del riesgo por parte de una aseguradora a fin de reducir el impacto económico que trae un accidente de tránsito.

Operar  el vehículo

Esta es la más fácil entre comillas, sin embargo muchos asocian el saber conducir con operar el carro. Para operar cualquier vehículo basta con aprender a utilizarlo, practicar varias horas, apropiarse del uso de los pedales, palancas, manubrios y volantes, con el fin de poder maniobrar el vehículo permitiendo que este se mueva y frene a la voluntad del conductor con el fin de poder reaccionar ante cualquier situación imprevista.

Mantenimiento preventivo

Es responsabilidad de cada conductor que su vehículo: bicicleta, moto, carro o cualquier otro medio,  cuente con las condiciones técnicas adecuadas para transitar. El mantenimiento preventivo adecuado evita accidentes de tránsito por fallas mecánicas y mantiene seguros al conductor y pasajeros.

Póliza de seguros

Es deber del conductor contratar aseguradoras que administren los riesgos que tiene al volante, empezando por el SOAT que en nuestro país es obligatoria y los seguros voluntarios de cobertura contra todo riesgo que  le cubren no solo las perdidas parciales, sino también la responsabilidad civil, en caso de que sea responsable en un accidente de tránsito se pueda resarcir los daños a los afectados.

Normas de transito

La responsabilidad más grande que adquiere frente a la sociedad el conductor está enmarcada dentro del código nacional de transito. Donde se encuentran las normas que como ciudadanos estamos obligados a cumplir dentro del contexto de la movilidad.

Aquí también fallamos los conductores, algunas fallas dan pie a una infracción de tránsito, otras fallas pueden llevar a accidentes donde existen pérdidas materiales y otras más graves generan la pérdida de vidas.

Lograr que todos los conductores sigan las normas y las respeten es lo más difícil. Debemos fortalecer nuestra educación al volante, no podemos pasarnos toda la vida debatiendo el tema de la seguridad vial y dejar todo en manos de las autoridades de tránsito y los ministerios.

Actor vial

Las personas en general somos actores viales, independientemente del medio a través del cual nos movilizamos, a pie, bicicleta, motocicleta, vehículo de tracción animal, automóvil, helicóptero, avioneta, etc.

Lo más importante es que como actores tenemos una responsabilidad ante la sociedad, donde debemos mostrar todos los valores al interactuar y aquí es donde los colombianos tenemos problemas, porque como cualquier otro aspecto de la vida siempre queremos poner nuestras propias reglas, queremos hacer las cosas como nosotros queremos y aquí es donde la vía se vuele nuestro mismo desorden social. Haciendo lo que se nos antoja, nos pasamos los semáforos, no nos detenemos en el pare, todo se enfoca hacia lo que nosotros queremos hacer y no lo que representa mayor seguridad para todos. Algunos son capaces de huir del lugar del accidente sin responder por los daños causados e incluso dejando de atender a personas lesionadas.

Aquí es donde se llama la atención de los conductores, ¡conducir un medio de transporte no es un juego! la bicicleta, el carro, la moto, cualquier medio de transporte dentro del contexto de la movilidad deben tomarse muy en serio, conducir de forma imprudente causa accidentes, donde las perdidas pueden ser materiales e incluso se pone en riesgo la vida de las personas.

El cambio empieza en cada persona, así que todos podemos aportar  ese granito de arena, no es difícil, hay ciudades en Colombia que le han apostado a la cultura ciudadana y lo han logrado.  ¡Animo puede empezar hoy mismo!

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