Qué mantenimiento puede tener un auto híbrido eléctrico

Los autos híbridos eléctricos tienen una configuración mecánica diferente, el propulsor, la plataforma están diseñados para alojar las baterías, algunos llevan motores eléctricos en las ruedas y las baterías hacen parte del piso del automóvil.

En general hay sistemas que continúan así el auto tenga otro tipo propulsión, sistemas como frenos, suspensión, dirección y ruedas conservan el concepto general, sin embargo hay sistemas que continúan pero se modernizan como el sistema eléctrico, e incluso el interior.

En mantenimiento se puede ahorrar en los híbridos y eléctricos por su consumo, también se reducen costos frente a los modelos diésel y gasolina por el ahorro de partes susceptibles de cambio por mantenimiento.

¿Qué mantenimiento tiene un auto híbrido?

El primer principio básico en la tecnología de un auto híbrido eléctrico es el siguiente: al prescindir o no tener elementos mecánicos sujetos al desgaste, piezas como las correas, embragues, discos, entre otros. Al sustituir piezas de fricción se reduce el uso de lubricantes, refrigerantes entre otros que obligan a un cambio periódico se eliminan ahorrando en estos elementos.

La sencillez en la tecnología y la no presencia de otros elementos técnicos y mecánicos que tienen los autos diésel y gasolina hacen que el coste de mantenimiento de un híbrido eléctrico sea considerablemente menor, ya que los automóviles con este tipo de tecnología prescinden de ciertos elementos expuestos a mucho desgaste y, por tanto, a contar con más probabilidades de sufrir averías.

Estos son los elementos que no tienen los híbridos eléctricos y que, por tanto, son la clave para su ahorro en el mantenimiento:

Los vehículos híbridos eléctricos no tienen embrague

En general los autos híbridos eléctricos no enchufables son automáticos, por tanto, no tienen embrague. En algunos diseños suelen tener transmisiones de doble embrague que al ojo humano no son perceptibles porque el mando es similar al de una transmisión automática.

En cuanto a la caja de cambios, los híbridos eléctricos no cuentan con relaciones de cambio, tal y como sucede en los vehículos con cambio manual o en otros vehículos con cambio automático de convertidor de par o de doble embrague.

Alternador y correas

Los vehículos híbridos eléctricos no cuentan con un alternador convencional en sentido estricto como los diésel y gasolina. En su lugar, dicha función la realizar un convertidor eléctrico que no requiere de mantenimiento alguno.

En el caso de la distribución del motor, los vehículos híbridos eléctricos tampoco cuentan con la famosa correa, ya que el motor eléctrico del sistema híbrido se encarga de realizar idénticas funciones.

Ni turbo, ni filtro de partículas

Los vehículos tecnología híbrida eléctrica suelen tener un motor atmosférico en la llamada parte térmica de la tecnología híbrida. No tienen, por tanto, asociado ningún sistema de sobrealimentación mediante turbocompresor. Este último elemento es uno de los principales factores de averías de los vehículos turbo de gasolina y diésel.

En el caso de los autos diésel, desde hace muchos años vienen incluyendo el llamado filtro de partículas para adaptarse a las normas anticontaminantes. Con las más severas normas al respecto que se avecinan, la mayor parte de marcas de autos se han visto obligadas a desarrollar sistemas de filtros de partículas para los motores de gasolina.

Los vehículos híbridos eléctricos no tienen filtro de partículas porque no lo necesitan para reducir las partículas contaminantes. Un filtro de partículas viene a ser como un “colador", que filtra la pureza y, por tanto, también retiene todas las impurezas. De esta forma, con el paso del tiempo y, sobre todo, si el vehículo diésel o gasolina ha circulado gran parte de su vida útil por recorridos eminentemente urbanos y a poca velocidad, el filtro de partículas suele averiarse porque está literalmente atascado de impurezas.

Ahorro también en frenos

Los estudios y los cálculos realizados por los fabricantes de los vehículos híbridos eléctricos indican que este tipo de vehículos alargan el tiempo de sustitución de pastillas y discos de freno. El sistema de frenada regenerativa y los frenos/pastillas especiales que usan este tipo de automóviles hacen que las pastillas y los discos de frenos tengan que ser sustituidos el doble de tarde que un vehículo convencional diésel o gasolina.

Las baterías

Los autos híbridos eléctricos tienen una configuración mecánica diferente, el propulsor, la plataforma están diseñados para alojar las baterías, algunos llevan motores eléctricos en las ruedas y las baterías hacen parte del piso del automóvil.

En general hay sistemas que continúan así el auto tenga otro tipo propulsión, sistemas como frenos, suspensión, dirección y ruedas conservan el concepto general, sin embargo hay sistemas que continúan pero se modernizan como el sistema eléctrico, e incluso el interior.

En mantenimiento se puede ahorrar en los híbridos y eléctricos por su consumo, también se reducen costos frente a los modelos diésel y gasolina por el ahorro de partes susceptibles de cambio por mantenimiento.

¿Qué mantenimiento tiene un auto híbrido?

El primer principio básico en la tecnología de un auto híbrido eléctrico es el siguiente: al prescindir o no tener elementos mecánicos sujetos al desgaste, piezas como las correas, embragues, discos, entre otros. Al sustituir piezas de fricción se reduce el uso de lubricantes, refrigerantes entre otros que obligan a un cambio periódico se eliminan ahorrando en estos elementos.

La sencillez en la tecnología y la no presencia de otros elementos técnicos y mecánicos que tienen los autos diésel y gasolina hacen que el coste de mantenimiento de un híbrido eléctrico sea considerablemente menor, ya que los automóviles con este tipo de tecnología prescinden de ciertos elementos expuestos a mucho desgaste y, por tanto, a contar con más probabilidades de sufrir averías.

Estos son los elementos que no tienen los híbridos eléctricos y que, por tanto, son la clave para su ahorro en el mantenimiento:

Los vehículos híbridos eléctricos no tienen embrague

En general los autos híbridos eléctricos no enchufables son automáticos, por tanto, no tienen embrague. En algunos diseños suelen tener transmisiones de doble embrague que al ojo humano no son perceptibles porque el mando es similar al de una transmisión automática.

En cuanto a la caja de cambios, los híbridos eléctricos no cuentan con relaciones de cambio, tal y como sucede en los vehículos con cambio manual o en otros vehículos con cambio automático de convertidor de par o de doble embrague.

Alternador y correas

Los vehículos híbridos eléctricos no cuentan con un alternador convencional en sentido estricto como los diésel y gasolina. En su lugar, dicha función la realizar un convertidor eléctrico que no requiere de mantenimiento alguno.

En el caso de la distribución del motor, los vehículos híbridos eléctricos tampoco cuentan con la famosa correa, ya que el motor eléctrico del sistema híbrido se encarga de realizar idénticas funciones.

Ni turbo, ni filtro de partículas

Los vehículos tecnología híbrida eléctrica suelen tener un motor atmosférico en la llamada parte térmica de la tecnología híbrida. No tienen, por tanto, asociado ningún sistema de sobrealimentación mediante turbocompresor. Este último elemento es uno de los principales factores de averías de los vehículos turbo de gasolina y diésel.

En el caso de los autos diésel, desde hace muchos años vienen incluyendo el llamado filtro de partículas para adaptarse a las normas anticontaminantes. Con las más severas normas al respecto que se avecinan, la mayor parte de marcas de autos se han visto obligadas a desarrollar sistemas de filtros de partículas para los motores de gasolina.

Los vehículos híbridos eléctricos no tienen filtro de partículas porque no lo necesitan para reducir las partículas contaminantes. Un filtro de partículas viene a ser como un “colador", que filtra la pureza y, por tanto, también retiene todas las impurezas. De esta forma, con el paso del tiempo y, sobre todo, si el vehículo diésel o gasolina ha circulado gran parte de su vida útil por recorridos eminentemente urbanos y a poca velocidad, el filtro de partículas suele averiarse porque está literalmente atascado de impurezas.

Ahorro también en frenos

Los estudios y los cálculos realizados por los fabricantes de los vehículos híbridos eléctricos indican que este tipo de vehículos alargan el tiempo de sustitución de pastillas y discos de freno. El sistema de frenada regenerativa y los frenos/pastillas especiales que usan este tipo de automóviles hacen que las pastillas y los discos de frenos tengan que ser sustituidos el doble de tarde que un vehículo convencional diésel o gasolina.

Las baterías

Los autos híbridos eléctricos cuentan con dos tipos de baterías: las convencionales que tienen todos los vehículos y las baterías propias en las que “descansa" todo el sistema híbrido y donde se almacena la energía auxiliar que se va recuperando mientras se va circulando (al frenar o al decelerar). Respecto a las primeras, la batería convencional, tiene el mismo mantenimiento que la batería de un vehículo diésel y gasolina.

Respecto a la batería específica de los autos híbridos eléctricos, éstas no están programadas para que fallen en un momento determinado del futuro, hasta el punto de que muchos fabricantes que comercializan los vehículos les dan el mismo ciclo de vida que puede tener el vehículo.

Las garantías de los vehículos híbridos eléctricos suelen cubrir la batería del sistema híbrido hasta el décimo año. En el caso de que ésta se tenga que reemplazar, la marca suele incluir dicha sustitución sin coste alguno.

Los autos híbridos eléctricos cuentan con dos tipos de baterías: las convencionales que tienen todos los vehículos y las baterías propias en las que “descansa" todo el sistema híbrido y donde se almacena la energía auxiliar que se va recuperando mientras se va circulando (al frenar o al decelerar). Respecto a las primeras, la batería convencional, tiene el mismo mantenimiento que la batería de un vehículo diésel y gasolina.

Respecto a la batería específica de los autos híbridos eléctricos, éstas no están programadas para que fallen en un momento determinado del futuro, hasta el punto de que muchos fabricantes que comercializan los vehículos les dan el mismo ciclo de vida que puede tener el vehículo.

Las garantías de los vehículos híbridos eléctricos suelen cubrir la batería del sistema híbrido hasta el décimo año. En el caso de que ésta se tenga que reemplazar, la marca suele incluir dicha sustitución sin coste alguno.

Entradas relacionadas

Comentar