Mazda Autozam AZ-1

A propósito de los 100 años de Mazda queremos traer un auto que no fue muy conocido y que refleja los años 90, donde todos los sueños podían hacerse realidad. Es un automóvil deportivo de clase kei car de motor central, diseñado y fabricado por Mazda bajo su marca Autozam.

Una propuesta diferente desarrollada en conjunto con Suzuki que buscó generar las sensaciones de un carro deportivo en un carro muy pequeño. Hoy es uno de los modelos más escasos de su época.

Varios fabricantes apostaron por este tipo de vehículos (como los Honda Beat, Eunos Roadster o Suzuki Cappuccino) así que Mazda empezó a ver cómo podrían darle forma a un planteamiento muy particular que aunase en el mismo coche los beneficios de un kei car y las emociones de un vehículo deportivo con ciertas influencias de los exitosos Mazda RX-7 y Miata o MX-5.

Características técnicas

El Autozam AZ-1 equipaba un motor de posición trasera central de 657cc, tres cilindros en línea con turbo, que entregaba una potencia de 64 caballos a 6500 rpm, desarrollaba un torque de 85 Nm a 4000 rpm, acoplado a una transmisión manual de cinco velocidades y tracción trasera. Con 800 kg de peso, daba una relación peso potencia de 12.5Kg/caballo logrando una aceleración de 0 a 100 km/h en 11.5segundos, logrando una velocidad de punta de 140km/h.

Diseño

Un coupé biplaza con un chasis rígido con una puesta a punto deportiva, dimensiones muy compactas (3.295x1.395x1.150 mm para una distancia entre ejes de 2.235 mm) y un peso de sólo 720 kg, lo más parecido a un kart homologado para las vías públicas.

Su diseño era bastante llamativo, con la carrocería bitono en dos partes para la mitad superior y la inferior, un frontal sencillo con faros redondos y una toma de aire en el capó, una zaga con pilotos circulares y un alerón fijo que abarcaba todo el ancho y un lateral con branquias a lo Ferrari delante de los pasos de rueda traseros, aunque eran sus alas de gaviota lo que más destacaba del conjunto.

Los prototipos

Hubo tres prototipos AZ-550 en el Salón de Tokio de 1989: el Type A, con puertas “alas de gaviota” y parte trasera inspirada en el Ferrari Testarrosa; el Type B, más sencillo con luces integradas al paragolpes frontal y un estilo similar a un pick-up; y el Type C, inspirado en los carros de competencia con cabina tipo burbuja y alerón trasero.

Type A

El Type A era un pequeño deportivo con un frontal agresivo, puerta de alas de gaviota y zaga inspirada en el Ferrari Testarossa, branquias laterales incluidas.

Type B

El Type B era parecido pero con un enfoque más radical y espartano, más cuadrado, con faros integrados en la parrilla, pasos de rueda que alzaban el capó y un pilar B tendido hacia delante que le daba cierto aire pick up.

Type C

Era un microcar con aires de competición al estilo de los coches del Grupo C, habitáculo de burbuja, un gran alerón trasero fijo y llantas BBS con tapacubos lenticulares.

La intención con los prototipos de 1989 era evaluar opiniones respecto a cómo debía ser el modelo final, y en efecto, los ejecutivos de Mazda eligieron al Type A, que no fue el favorito del público pero sí era el más equilibrado para llevar a la producción en masa.

Autozam AZ-1

Tras aplicar algunos cambios a su construcción y diseño, añadiendo una gran entrada de aire sobre el capó y un chasis tubular de acero, en septiembre de 1992 estuvo listo el modelo definitivo, para cuya comercialización se recurrió a la submarca Autozam, con la que Mazda comercializaba en Japón sus vehículos pequeños y kei cars.

Era bonito y entraba dentro de lo esperado para un kei-car japonés pero, como ya hemos dicho, fue un fracaso de ventas. ¿A qué se debió? Por un lado, era más caro que sus rivales directos (véase Suzuki Cappuccino y Honda Beat)  a lo que sumó la recesión económica en el país nipón, lo que hizo que sus potenciales clientes vieran mermado su poder adquisitivo y renunciaran a caprichos como el Autozam AZ-1, que apenas estuvo tres años a la venta.

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