Guía para cambiar la bujía de precalentamiento

bujia de precalentamiento

Si tiene un motor diésel seguro que conoce lo importante que es la bujía de precalentamiento para que funcione bien. Con estas piezas las cámaras de combustión están a la temperatura ideal, evitando que el coche produzca humo negro y reduciendo la contaminación a la hora de expulsar gases.

Como sucede con todas las piezas, tarde o temprano tendrá que cambiar las bujías de precalentamiento, lo cual puede hacerse en un taller si usted no es un manitas ni sabe demasiado de mecánica. Pero si quiere ahorrar algo de dinero, puede animarse y hacer el cambio en casa.

¿Cuándo es necesario sustituir una bujía de calentamiento y cómo hay que hacerlo? En este artículo daremos respuesta a estas dos preguntas para que pueda hacer esta reparación usted mismo.

Cuándo es necesario el cambio

El momento para cambiar las bujías puede variar en función de los modelos, aunque por norma general suele ser aproximadamente a los 120.000 kilómetros. Normalmente en ese momento un motor diésel comienza a arrancar mal, y si no se hace el cambio puede llegar a ser imposible hacerlo.

Si no se ha llegado a esa cantidad de kilómetros, pero se nota que el arranque cuesta, lo mejor es hacer el cambio para evitar una avería. En caso de producirse, el precio de una reparación será más alto. A menudo suele ser necesario hacer el cambio más pronto en zonas con temperaturas frías, ya que en ellas el esfuerzo para arrancar un coche diésel es superior y desgasta más estas bujías.

Cómo cambiar las bujías de precalentamiento

Hay algo que debemos tener muy en cuenta: aunque sea solo una bujía la que no funcione correctamente, será necesario cambiarlas todas. Una vez aclarado esto, los pasos para hacer nosotros mismos el cambio son los siguientes:

  1. Cortar la corriente desconectando el negativo de la batería del coche. De este modo evitaremos sufrir algún daño eléctrico.
  2. A continuación necesitamos localizar las bujías de precalentamiento. Como norma general están alineadas en un lateral del bloque motor. Es posible que haya que quitar alguna canalización.
  3. Desconectamos el cable de alimentación de las bujías. Las desenroscamos y retiramos con mucho cuidado.
  4. Engrasamos las piezas nuevas en la zona de la rosca. Las presentamos en su sitio para asegurarnos de que están bien colocadas y las apretamos bien. Una llave de bujías nos facilitará la tarea y hará que queden bien fijadas.
  5. Volvemos a montar las conexiones que hemos tenido que quitar y habremos terminado con el cambio. ¿Fácil verdad?

Como puede ver, hacer algunas tareas de mantenimiento y reparación no son demasiado complicadas. Además ahorraremos un buen dinero si las hacemos nosotros mismos.

¿Alguna vez ha cambiado usted mismo las bujías de precalentamiento o ha realizado alguna tarea similar?

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