El estado psicofísico del conductor

Son muchos los factores que puede modificar el estado psicofísico del conductor y de paso la capacidad para conducir de una forma segura. A continuación trataremos algunas de las alteraciones que se pueden presentar durante la conducción y afectar la seguridad.

Intoxicación por monóxido de carbono

En un viaje de varias horas se está expuesto al monóxido de carbono, la exposición puede provocar dolor de cabeza, pesadez, problemas de respiración, hasta perdida de la conciencia. Si se respira, aunque sea en moderadas cantidades, el monóxido de carbono en un periodo prolongado puede causar la muerte por envenenamiento por cuanto el monóxido sustituye la hemoglobina de la sangre.

Mareo

Algunos conductores tienden a marearse, los sistemas de suspensión blandos tienden a provocarlo, la manera de conducir, las aceleraciones fuertes, tomar las curvas a una velocidad elevada también acentúan la sensación de mareo. De presentarse durante la conducción se recomienda realizar una parada, hay productos farmacéuticos para prevenirlo.

Fatiga y sueño

Está comprobado que la fatiga y el sueño son el foco de muchos accidentes de tránsito. El hecho de permanecer varias horas al volante se pueden traducir en sueño; bastantes accidentes automovilísticos se han generado por un micro sueño del conductor, un pestañeo representa unos cuantos metros y la desatención puede resultar en un accidente fatal.

La conducción durante largas horas, especialmente por carreteras rectas, cuya monotonía se une a la posibilidad de ir más rápido y la sucesión de las imágenes disminuye la capacidad de atención.

El hecho de mantener la atención durante una conducción prolongada desequilibra el sistema parasimpático, el nervio vago ralentiza el ritmo cardiaco, disminuye la presión arterial y esta sensación causa un adormecimiento que se asemeja a la somnolencia.

El calor también favorece que se acreciente la fatiga y el sueño; a muchos les gusta conducir con el auto completamente cerrado, por lo que se recomienda abrir las ventanas.

Otros factores que afectan al conductor generando la fatiga y el sueño pueden ser el ingerir alimentos en grandes cantidades.

Un fenómeno muy típico de la conducción es el sueño con los ojos abiertos. La fatiga neuro-muscular  disminuye el nivel de azúcar en la sangre retardando los reflejos. Uno de los síntomas de este sueño, es que viene acompañado de pequeñas alucinaciones, donde se ven cosas que no hay. En cuanto se crea ver algo que no es, se debe realizar la respectiva parada.

Es recomendable para viajes prolongados programar algunas paradas para tomar aire, estirar las piernas y volver a retomar el camino. El conducir en la noche puede activar el reloj biológico, en la noche se deben programar las paradas con mayor frecuencia, ya que el cuerpo se somete a un mayor esfuerzo, el cambiar de la actividad de descanso nocturno por la conducción y las condiciones de luz obligan a una mayor concentración. Los pasajeros le pueden brindar un apoyo al conductor entablando una conversación que le permita evitar la fatiga y el sueño. Un buen estado físico y mental mejora las capacidades para la conducción y evita los accidentes automovilísticos.

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