Cambiar las pastillas de freno: ¿cuándo y por qué?

Las pastillas de freno se componen de un soporte metálico y un revestimiento de fricción. La función de las pastillas es apretar la pista del disco de freno para crear fricción capaz de disminuir la rotación de dicho disco, que esta solidario con la rueda.

Regularmente un juego de pastillas viene de dos por cada rueda, un juego de cuatro pastillas por eje. En autos de mayor potencia puede tener más. En cada frenada la fricción supone una pérdida material de revestimiento de la pastilla y del disco de freno. Teniendo en cuenta esto, la vida útil de la pastilla dependerá de cada usuario en función al número de frenadas e intensidad de estas.

Pastillas adecuadas

Es posible encontrar diferentes modelos de pastillas para el mismo vehículo. De hecho, dependiendo del primer montaje en fábrica, el fabricante ha podido utilizar diferentes pastillas durante la producción. Las pastillas utilizadas tienen formas y dimensiones diferentes. El mejor sistema para identificar la versión adecuada de pastillas es comparar directamente con las pastillas con las que cuenta su vehículo.

Duración de las pastillas

Las pastillas de freno se desgastan más rápido y se cambian con más frecuencia que los discos de freno. En general, un juego de pastillas dura dos veces menos tiempo que un juego de disco de freno. Por lo tanto, es posible cambiar los discos cada dos cambios de pastillas.

Dependiendo del tipo y entorno de conducción, el desgaste será superior para un mismo vehículo. A título indicativo, un uso urbano desgasta los frenos más rápidamente que un uso en carretera o autopista.

¿Por qué cambiar las pastillas de freno?

Las pastillas usadas tienen una superficie de contacto que se desgasta menos que el disco, lo que reduce la eficacia del frenado. Si el disco presenta marcas y cuando el soporte de la pastilla toca el borde del disco. Por lo tanto, es obligatorio comprobar el estado de las pastillas de freno para mantener un frenado óptimo.

Pautas para identificar que las pastillas están gastadas

Existen algunas pautas para poder identificar a simple vista si las pastillas están gastadas y se requiere su cambio, conózcalas:

Indicador de desgaste

Algunos vehículos traen en el tablero de instrumentos un indicador de desgaste de las pastillas. Un testigo luminoso que te sale en el tablero, cuando las pastillas llegan a su final.

Nivel de líquido de frenos

El nivel de líquido de frenos también puede informarte respecto al desgaste de las pastillas. El pistón de la pinza de freno se desplaza para compensar la pérdida de material. Con cada presión sobre el pedal de freno, el cilindro maestro ejerce presión sobre el aceite del depósito de líquido de frenos y presiona sobre los pistones del estribo que atrapa los discos. Cuando se alcanza el nivel mínimo, un interruptor de nivel situado en el depósito  ilumina otro testigo luminoso en el tablero. Si el nivel es bajo, las pastillas seguramente ya están gastadas.  Cabe aclarar que un descenso del nivel de líquido de frenos también puede estar provocado por una fuga en el circuito de frenos.

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Grosor de la pastilla

El método más seguro para verificar el estado de las pastillas de frenos es medir su grosor. Puede realizarse un control visual desmontando únicamente la rueda, pero en ocasiones es necesario desmontar las pastillas del vehículo. También es necesario poder determinar si las pastillas aguantarán hasta un siguiente control. Algunas pastillas de freno están equipadas con indicadores de grosor mínimo, lo cual permite evaluar su desgaste. Se aconseja realizar un control de los frenos en un intervalo que va de los 10.000 a los 30.000 km. Según el tipo de conducción y de entorno, el desgaste puede ser superior para un mismo vehículo. A título indicativo, un uso urbano desgasta los frenos más rápidamente que un uso en carretera o autopista.

pastillas

Conozca el proceso para cambiar las pastillas

  1. Bloquear y elevar el vehículo, ya sea en un elevador o gato.
  2. Desmontar la llanta
  3. Aflojar los pasadores de la mordaza
  4. Empujar el pistón
  5. Retirar las mordaza, o abatirla en dado caso
  6. Retirar las pastillas de freno gastadas
  7. Limpiar con limpiador de partes de freno o con aire a presión
  8. Lubricar los pasadores
  9. Colocar las pastillas nuevas
  10. Ajustar nuevamente la mordaza
  11. Una vez montadas y ajustadas se pisa el pedal hasta el fondo, para que el cilindro o el pistón retorne a su posición junto con la pastilla.
  12. Se debe revisar el nivel del líquido, que no sobrepase el máximo.

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