Errores humanos al volante

La mayor parte de los accidentes viales se producen por errores humanos, distracciones como el uso del celular, envío de mensajes de texto, cambio de la emisora del radio o la retención de algún objeto que se proyecta en el interior, entre otros.

Por supuesto, también hay factores como el exceso de velocidad, la falta de respeto a las señales de tráfico, las fallas mecánicas del auto y actividades como maquillarse, comer, cantar y lo que es mucho peor, conducir bajo la influencia del alcohol o las drogas.

A pesar de que la tecnología avanza a gran velocidad y que ya existen autos y autopistas inteligentes, de nada sirve si los conductores no se preparan y evolucionan hacia la seguridad, en las manos de muchos conductores esta siempre la decisión de evitar o provocar accidentes.

Fatiga

Un conductor fatigado duplica el número de distracciones, aumenta su tiempo de reacción, comete más errores y mira los retrovisores y las señales de tráfico cuatro veces menos que un conductor descansado.

Si notamos que nos salimos del camino, que nos inclinamos hacia el centro, o que nos movemos demasiado en el asiento, se duermen nuestros brazos, que notamos comezón en la cabeza o sentimos cierta sensación de estrés o cansancio. Son claros síntomas de que estamos bajo los efectos de la fatiga y lo siguiente puede ser el accidente.

Somnolencia

A nivel de conducta, el conductor es capaz de continuar cualquier tarea mientras no se produzcan cambios en la vía, lo que genera un falso sentido de seguridad, donde en realidad se disminuye la atención. Las manifestaciones de este fenómeno se perciben como una sensación de adormecimiento de la que el conductor no es consciente.

Es muy importante efectuar paradas para descansar cada media hora, hora o dos horas, especialmente si conducimos por carreteras, para evitar el fenómeno hipnosis que aparece cuando conducimos durante un tiempo prolongado por entornos altamente seguros y predecibles, es importante tener en cuenta que nuestro de nivel de alerta puede experimentar descensos.

Descanso en el viaje

Se deben programar las paradas técnicas  necesarias, planificar completamente el viaje con sus paradas y descansos. Tras conducir ininterrumpidamente más de tres horas, la recuperación no es tan marcada como si se descansa tras conducir alrededor de dos horas, donde el descanso si es eficaz.

Es conveniente hidratarse, estirar las piernas y descansar el tiempo que sea necesario para volver a retomar el camino. Tomando en cuenta un descanso previo al viaje que optimiza la atencion y condiciones psicofísicas del conductor.

Horario

Conducir es una actividad física desgastante que requiere de mucha atención y un estado psicofísico adecuado. Por ello, existe un tiempo límite de horas para realizar esta actividad, el exceso de horas al volante puede convertirse en un riesgo.

Muchos de los accidentes de tránsito se producen por la fatiga y la somnolencia. Conducir durante varias horas seguidas sin realizar paradas es un error que cometemos frecuentemente. Es aconsejable prepararse con unas buenas horas de descanso previas a cualquier viaje en el auto.

Según estudios, el tiempo máximo de conducción diaria no debería exceder de 9 horas, salvo dos veces a la semana que podría llegar a las 10 horas. Luego de seis días de conducción diaria, el conductor deberá tomar un descanso semanal.

Evitar situaciones de riesgo

Evitar situaciones riesgosas, adelantamientos en curva, en doble línea amarilla, adelantamientos por la berma o por la derecha. Exceder el límite de velocidad en las vías y carreteras, hacer caso omiso a las señales de tránsito son condiciones que inducen accidentes de tránsito.

 

Peligro de la noche

Conducir en horarios nocturnos puede ser muy benéfico a la hora de viajar porque no existen los molestos trancones o atascamientos. Por otro lado conducir en la noche puede revestir un mayor peligro, dado que los conductores aumentan la velocidad, ponen menor atención a las señales de tránsito, existe un menor control de los organismos de transito y se dan circunstancias que permiten a los conductores realizar maniobras y tomar acciones que ocasionan accidentes.

En la noche predominan conductores en estado de embriaguez, los conductores transitan a mayor velocidad, omiten las señales de tránsito y todo esto se suma a una visibilidad menor redundando en accidentes.

Distracciones

  • Hablar por celular.
  • Chatear.
  • Mandar un correo electrónico.
  • Maquillarse.
  • Afeitarse.
  • Cambiar la estación de la radio o la canción del cd.
  • Leer.
  • Ver una película.
  • Buscar una dirección en el mapa o en el Gps.
  • Comer.
  • Fumar.
  • Discutir con el pasajero del lado.
  • Acomodar al perro.
  • Estar pendiente de los niños que saltan y gritan en la parte trasera del auto.
  • Cantar la canción favorita que suena a todo volumen en la radio.

Quedarse observando a la mujer bonita o al hombre atractivo que pasa por la calle, la valla que ofrece eso que tanto habíamos buscado, el árbol, el carro último modelo que quiere comprar, la vitrina del almacén en rebaja, el atardecer, el choque que acaba de ocurrir; estas y muchas más son actividades comunes a las que podría ponerle toda su atención si no fuera por un mínimo detalle: en ese mismo momento, va conduciendo un vehículo.

Entre el 80 y el 90% de los accidentes se encuentra implicado el factor humano como elemento fundamental. De este porcentaje hay tres fallos humanos que suman el 60% de este tipo de accidentalidad: Alcohol, velocidad y distracciones.

Tenga en cuenta que los accidentes de tránsito pueden evitarse ¿cómo? Siendo un conductor seguro y precavido. Evitando las distracciones y todos aquellos factores que lo alejen de la atención al volante.

Entradas relacionadas

Comentar