Daños en el parabrisas

Independientemente del tipo, los daños a un parabrisas son graves y deben abordarse lo antes posible. Los vidrios pueden parecer una característica de seguridad mundana, pero son bien importantes. Un parabrisas dañado pierde su capacidad de resistir el impacto de un objeto y puede convertirse en una gran obstrucción visual.

El daño al parabrisas de un vehículo puede provenir de diferentes fuentes, una pequeña piedra, una rama o cualquier elemento que se proyecte hacia al vidrio. Cualquiera que sea el elemento que cause el daño se puede distinguir cuatro tipos de daños.

Fisuras

Es una pequeña imperfección que se produce cuando un objeto impacta y rompe una parte de la primera capa de cristal. Por lo general, se puede reparar si es pequeña. Sin embargo, si la fisura es lo suficientemente profunda como para penetrar la capa interna de plástico, es posible que lo que necesite sea un reemplazo. Si bien las pequeñas virutas por sí solas pueden no ser una gran preocupación, a menudo pueden ser el comienzo de una grieta.

Grietas

A diferencia de una fisura, una grieta se distingue porque es una línea donde una sola pieza de vidrio ha comenzado a separarse por completo. Si bien estos pueden comenzar siendo pequeños, pueden (y generalmente lo hacen) crecer con el tiempo. Ya sea que el parabrisas esté expuesto a los rayos del sol o conduzcas a través del aire helado, los bruscos cambios en las temperaturas pueden hacer que se expanda y contraiga, haciendo que se extienda gradualmente. Lo mismo ocurre con las irregularidades de la calzada combinadas con la velocidad.

Rayones

Muchas veces, con un uso intensivo o continuado del auto, acaban apareciendo algunas pequeñas marcas que, cuando se juntan, dificultan y limitan la visibilidad, algo especialmente molesto en días de lluvia o cuando los reflejos del sol inciden directamente en dichas zonas. El ejemplo más gráfico lo podemos encontrar en las pantallas de los móviles. Para este caso, lo mejor es acudir a un taller de confianza para reparar la luna.

Laminado despegado

No suele ser un fallo común, pero tampoco es un imposible. Revise los bordes de los parabrisas. Si ve humedad, es porque el laminado del parabrisas no está correctamente fijado, lo que provoca que el cristal se empañe y se extienda rápidamente por toda la superficie.

¿Se puede pasar la revisión tecno mecánica con un vidrio dañado?

Este es el caso cuando el cristal cuenta con algún trayón, porosidad, ojo de buey (hendidura redonda), despegado del laminado o marca en forma de media luna. La RTM emitirá un veredicto favorable si no interrumpe el campo de visión directa del conductor. Porque si bien una pequeña fisura o grieta puede no parecer un gran problema al principio, rara vez se queda así. Cuanto más se esparcen, más débil se vuelve la luna, lo que aumenta la probabilidad de que falle por completo y se convierta en un verdadero peligro para la conducción.

Medida de emergencia útil

Si el impacto de piedra deja una marca visible en un parabrisas, se debería actuar de inmediato. Con pegatinas de protección diseñadas especialmente para esta función, se puede sellar la grieta enseguida y retrasar daños posteriores por algún tiempo. Si penetra agua por la rotura, aumenta el riesgo para el parabrisas enormemente. Tanto agua congelada en invierno como el vapor de agua en verano pueden aumentar la tensión interior en el cristal. Por tanto, se debería sellar una grieta lo antes posible. Las pegatinas adecuadas están disponibles en el mercado de accesorios.

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