¿De dónde provienen los colores del semáforo?

El orden de nuestras ciudades depende en gran medida de estos elementos reguladores de la circulación.

Ya sabemos cuáles son los colores del semáforo pero, ¿saben ustedes cuál es el origen del semáforo y por qué integra esos tres colores que tan bien conocemos los conductores? Se lo contamos con detalle a continuación.

Origen del semáforo: historia y evolución

A principios del siglo XX resultaba realmente imposible circular por las ciudades sin ser asaltados por carruajes, carretas, caballos y otros elementos de transporte de la época. La falta de regulación y la inexistencia de semáforos impedían una circulación como la que conocemos hoy en día.

El primer semáforo de luces de tránsito fue obra del ingeniero J.P. Knight y se instaló justo en las afueras del Palacio Westminster de Londres, lugar en el que se localizaba y se sigue localizando el parlamento británico.

Esto sucedió a finales del año 1868 y seguro que muchos de los lectores ya se están preguntando de dónde provenía la idea.  Bueno pues a todos ellos les diremos que la idea del semáforo con luz de gas roja y luz verde proviene de las antiguas señales de ferrocarriles pero fracasó por un gran accidente que tuvo lugar en la avenida en la que se instaló. Básicamente, al tratarse de luces de gas, una de ellas explotó y causó la muerte del policía que las regulaba.

Sin embargo, la idea del semáforo no quedó ahí y continuó avanzando hasta que en agosto de 1914 se instaló el primer semáforo moderno en Estados Unidos. Esta vez sería el inventor Garrett Augustus Morgan el encargado de idear un semáforo con luz verde y roja que emitía zumbidos tal como ya hacía su antecesor del que hablábamos hace un momento.

Años más tarde, el zumbido desapareció y se instaló la tercera luz en discordia de color ámbar que hoy en día causa tantos trastornos a conductores que no respetan su significado. Los primeros semáforos con tres luces, con el mismo funcionamiento que conocemos en la actualidad, llegaron en el año 1920. No fue hasta 1953 cuando aparecieron los primeros semáforos eléctricos.

Ahora ya sabemos cuáles fueron los primeros semáforos y qué características tenían pero, ¿por qué se eligieron el rojo, verde y ámbar como colores para los semáforos y se han mantenido a lo largo de la historia?

Colores del semáforo: ¿por qué esos tres?

La idea del semáforo con los colores rojo y verde nace a partir de las señales ferroviarias y del ingeniero inglés  J.P. Knight, especialista en trenes. Las señales que regulaban la circulación de los trenes indicaban cuándo venía un tren y no se podía cruzar o cuando había vía libre para cruzar las vías. Entonces, si estas señales funcionaban correctamente, ¿por qué no extrapolarlas al resto de transportes y regular la circulación de forma más eficiente?

¿Y por qué el rojo y el verde? La explicación es más sencilla de lo que ustedes puedan imaginar. De hecho, puede incluso llegar a resultar poética o psicológica. Y es que el color rojo indica peligro, como el código rojo del ejército, mientras que el color verde siempre ha sido utilizado para simbolizar esperanza. Eso hace que el rojo sea un color perfecto para frenar y el verde sea ideal para continuar hacia delante.

Además, estos colores fueron elegidos para las señales de los ferrocarriles porque su visión a distancia era más fácil que en el caso de cualquier otro color, sobre todo en situaciones meteorológicas adversas. En definitiva, el rojo y el verde conforman un contraste perfecto para ser distinguidos a largas distancias o en situaciones de visibilidad reducida, así como en casos de daltonismo.

Respecto a la aparición del ámbar en el semáforo no hay una explicación específica al respecto pero es obvio que se trata de una etapa intermedia entre el rojo y el verde.

Entonces, ¿qué le parece la función que realizan los semáforos en la actualidad y el significado de sus colores?

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