Verdaderos todoterreno 2019

La tracción en las cuatro ruedas, conocida como 4X4, probablemente data desde la invención del automóvil, pero no fue sino hasta comienzos de la segunda guerra mundial que realmente se desarrolló. Así como la mayoría de los grandes logros tecnológicos del ramo automotor.

Los vehículos de tracción en las cuatro ruedas se clasifican en tres tipos: los Todo Terreno, que son vehículos que necesitan esta tracción para tener adherencia en terrenos irregulares y así poder continuar su avance; los deportivos, que necesitan este tipo de tracción para conseguir estabilidad y adherencia al asfalto cuando desarrollan grandes velocidades; y el último que serían lo que llamaríamos vehículos de turismo, que vienen con este sistema de tracción sólo para brindar más seguridad y confianza a sus conductores (AWD).

Los verdaderos todoterrenos tienen capacidades reales para salir de la carretera sin dañarse y sin atascarse. En la actualidad existe una realidad desdibujada de este segmento y sin ser aguafiestas voy a diferir de quienes dicen que un AWD pueda sacarlo del barro.

Verdaderos todoterreno

 

Antes de comenzar con el listado vamos a definir lo que para Pruebaderuta.com se define como un "verdadero todoterreno" para tener claro de qué estamos hablando y por qué algunos autos entran en esta categoría y otros se quedan fuera. El criterio es subjetivo, pero hemos exigido lo siguiente:

  1. Disponer de tracción 4x4, por razones obvias. Lo más importante fuera del asfalto es la capacidad de tracción y, aparte de lo mucho que puedan influir unos neumáticos adecuados a tal fin, la tracción integral es un elemento imprescindible.
  2. Disponer de caja de cambios con reductora. La reductora es un elemento muy poco utilizado, incluso en conducción off-road, pero marca la diferencia cuando llegan los puntos críticos en los que hay que superar fuertes pendientes a baja velocidad. Por muy corta que sea la primera velocidad, si está adaptada al uso en asfalto será demasiado larga para atravesar una zona de rocas lo suficientemente despacio o para superar una pendiente muy fuerte a baja velocidad y sin que el carro se cale. La reductora es irrenunciable.
  3. Contar con una altura libre al suelo, un tren de rodaje y un interior preparados para un cierto grado de maltrato. A pesar de que esto es bastante más difícil de valorar, un verdadero todoterreno tiene que parecerlo además de serlo, por lo que hemos seleccionado únicamente a los tipos más duros del lugar.

Jeep Wrangler

 

El Jeep Wrangler es el todoterreno clásico americano, un pedazo de hierro bastante crudo al que en 2018 han domesticado con un salpicadero moderno y un comportamiento mejorado en carretera que le ha quitado parte de la gracia en campo.

El Jeep todavía cuenta con techo, parabrisas y puertas desmontables. Descendiente lejano de los Jeep de la segunda guerra mundial (de los que conserva la estética y poco más), este es un espécimen realmente duro para el campo.

Si nos atrevemos con la versión más radical, el Jeep Wrangler Rubicon, nos encontraremos con un sistema de Tracción Rock-Trac® con reductora, diferenciales delantero y trasero bloqueables, ejes delantero y trasero rígidos Dana 44 y barra estabilizadora delantera desconectable para ampliar el ya de por sí amplio recorrido de suspensiones.

El Wrangler es un vehículo lúdico, para salir al monte sin techo o a la nieve sin complejos, pero poco recomendable para viajar por carretera o como vehículo familiar (es grande por fuera y pequeño por dentro, con un maletero bastante limitado).

Duro como una piedra y toda una experiencia por estética y tradición con sabor genuinamente americano.

Mercedes Clase G

El Clase G cuenta con una estética exterior muy fiel al modelo original. Al tratarse de un clásico, Mercedes ha tratado de respetar y aprovechar el tirón y el atractivo del diseño intemporal con el que ya contaba. Esto también significa que desde el punto de vista de la aerodinámica, es un ladrillo.

El interior, por el contrario, ha sufrido una actualización total y presenta ahora el mismo aspecto o mejor que el de sus hermanos de gama: doble pantalla digital gigante para cuadro de instrumentos y pantalla central y un nivel de calidades y terminación de primer nivel mundial. Llama la atención el sonido de las puertas, fiel al original, que hay que cerrar con un portazo bastante fuerte y suenan a chapa contra chapa como parte del encanto del modelo.

En lo tocante a sus aptitudes todoterreno, cuenta con eje rígido trasero, suspensión independiente delantera, triple bloqueo de diferenciales, por supuesto reductora y todas las ayudas electrónicas que se puedan imaginar para que ningún obstáculo sea jamás un problema.

Sus principales enemigos son su precio (que nos hará temblar al acercarlo a ramas o rocas) y su peso, que ronda las 2,5 toneladas y jugará en nuestra contra a la hora de enterrarse en barro, nieve o la arena, aunque cuenta con potencia y capacidad de tracción más que suficientes para compensarlo. Del consumo mejor ni hablamos.

Mitsubishi Montero

El Mitsubishi Montero es un auto concebido para la práctica del off-road, que cuenta con todos los elementos necesarios para meterse donde sea.

Es duro y capaz, sobre todo en su versión corta (más maniobrable y con mejor ángulo ventral) pero la propuesta todoterreno del Montero se enfrenta a una frecuencia de actualización bastante baja, al igual que muchos de sus rivales, que lo limitan un poco como opción moderna al tiempo que nos impiden considerarlo como un clásico.

Un interior algo entrado en años y de plásticos más bien duros nos da la bienvenida a la cabina. Es lo que podemos esperar de un todoterreno, pero parece que este promete algo más actual cuando se ve desde fuera.

Una profundidad de vadeo de 70 cm y 7 plazas bastante razonables (en la versión larga) son sus señas de identidad. La marca lleva fabricando sucesivas generaciones durante décadas y aunque su fiabilidad nunca ha terminado de alcanzar el mito de Toyota, se supone que son difíciles de romper.

Toyota Prado

Es un todoterreno grande disponible en versiones de 3 y 5 puertas. Es de lo más eficaz que hay en off-road real, sin renunciar a un interior bastante civilizado. No confundir con SUV premium, esto es otra cosa.

El Toyota Prado es uno de esos autos con verdadera credibilidad. Cuando se sube a uno nada le llama especialmente la atención y hace gala de un interior más bien sobrio en un estilo que a mí particularmente no enamora, a pesar de que fue profundamente renovado en 2018. Funciona bien, sin alardes.

La gracia empieza cuando dejamos atrás el asfalto y lo enfrentamos a caminos de barro y piedras. En ese momento se produce la mágica sensación de que la Prado, lejos de sufrir por el maltrato, disfruta tanto o más que nosotros de la experiencia porque se encuentra en su elemento natural.

Destaca su solidez de construcción a prueba de bomba, y parece mentira que sobrevolando todo tipo de obstáculos y sometido a violentos zarandeos, el aislamiento acústico siga siendo sobresaliente y no emita ni un crujido. Es una bestia que cuida muy bien de sus ocupantes y cuenta con tracción total permanente con diferencial central Torsen, puede llevar también diferencial trasero Torsen y diversas ayudas electrónicas (según versiones) que lo convierten en más y más eficaz sobre cualquier terreno. El rey de la categoría.

Toyota FJ Cruiser

El FJ fue elogiado universalmente por su rendimiento fuera de la carretera, pero también fue criticado por la cantidad de puntos ciegos que provocaba su diseño, una capacidad de carga más pequeña que la media y asientos traseros estrechos a los que resultaba difícil de acceder.

Toyota intentó mejorar los problemas de visibilidad, ofreciendo una cámara posterior a partir del 2009 y cambió los mecanismos de bisagra en los asientos delanteros en 2011, permitiendo a los pasajeros una entrada y salida más fácil desde la parte trasera.

Muy ligado al pasado glorioso de los clásicos camperos BJ y FJ40 por su característico diseño retro, el Toyota FJ Cruiser volvió a las vitrinas de la marca en Colombia inicialmente en una serie limitada de 50 unidades llamada “Black & White” con dos variantes, Black & White, con 20 unidades blancas y 10 negras; y Black & White Limited, en 10 unidades de cada color.

Por modelos como la Toyota FJ Cruiser es que la marca japonesa tiene un posicionamiento tan fuerte en este tipo de vehículos, siendo este un campero 4×4 que goza de un excelente espacio interior y un destacado desempeño en todo tipo de terreno, sin distingo de la dificultad para atravesarlo.

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