Situaciones en las cuales se puede perder el control del vehículo

Conducir es una labor gratificante para algunos o estresante para otros, unos vemos la conducción como algo divertido y otros como una obligación.

Independientemente del gusto existen riesgos al momento de conducir que por más habilidad o avances tecnológicos de que dispongamos, puede llevar a hacernos perder el control de nuestro vehículo. A continuación les contamos las situaciones que nos hacen perder el control y cómo sortearlas.

Falla en los frenos

Esta es la situación más frecuente, vamos bajando la línea y oh sorpresa, aplicamos los frenos y el auto no va disminuyendo su velocidad. También nota un extraño olor a quemado dentro del habitáculo y no hay ningún vehículo delante de él.

Podría estar calentando frenos, lo más prudente es estacionarse, cerciorarse que  los frenos se encuentran bien, por ningún motivo aplique agua, muchos incurren en este error garrafal. El disco y las pastillas son metálicos y por fricción pueden llegar a más de 700 grados centígrados, si aplicamos agua vamos a pandear el disco y dañar las pastillas.

En este caso debe esperar a que el sistema de frenos regule su temperatura. Antes de viajar debe revisar sus frenos y hacer uso del freno de motor.

En caso de que la situación sea inevitable haga uso del freno de motor, disminuyendo los cambios y retire el pie del acelerador.

Falla en el acelerador

Puede suceder que el acelerador se quede pegado, por algún defecto de fábrica o a causa de objetos que se proyectan hacia los pedales (envases plásticos, juguetes, etc.) en caso de que sea un objeto con precaución retírelo para evitar un accidente, si por el contrario es un defecto de fábrica reduzca la velocidad ubicando la palanca en posición neutral, evite apagar el auto por completo, ya que pierde el control sobre la dirección y los frenos.

Exceso de velocidad

El exceso de velocidad es uno de los errores en los que incurren los conductores, sobre todo, cuando circulan por la vía a una velocidad superior a la permitida; el código nacional de tránsito establece en sus artículos 138 y 148 lo siguiente:

  • En zonas urbanas la velocidad máxima permitida es de 60 kilómetros por hora y en las zonas rurales es de 80 kilómetros por hora.
  • Cuando transita cerca de un andén, cuando pasa por un lugar donde hay concentración de personas, cuando llueve y cuando se reducen las condiciones de visibilidad, la velocidad máxima es de 30 kilómetros por hora.

El exceso de velocidad es una de las principales causas de accidentes de tránsito, en especial cuando se desplaza por vías con curvas y al tomarlas se sale de esta, o cuando se reducen las condiciones de visibilidad, aquí es cuando se pierde el control.

Cuando un vehículo se desplaza a una velocidad moderada, tiene mayor posibilidad de detenerse en una distancia más corta, le permite maniobrar, reducir la marcha de forma oportuna y puede llegar a evitar accidentes

En la lluvia

Conducir bajo la lluvia aumenta las posibilidades de perder el control. El aceite en el asfalto o exceso de tierra en combinación con la lluvia hacen que sea muy resbaloso. Para evitar perder el control del auto lo más recomendable es ir a baja velocidad y frenar con suavidad, para disminuir el riesgo de que el auto patine. Al tomar una curva, se debe entrar lento y sin frenar en el recorrido.

En la nieve

Conducir bajo la nieve es una de las condiciones riesgosas, aquellos que conducen le temen al hielo y la nieve. Para conducir en la nieve se debe tener en cuenta ciertas precauciones como sostener el volante con las dos manos, evitar realizar movimientos bruscos en el volante, transitar con la marcha más corta y circular a una velocidad moderada.

El problema básico del hielo es la facilidad con que podemos perder el control del vehículo, sobre todo si pasamos sobre una placa de hielo inesperada, de manera que un punto imprescindible es estar alerta y saber dónde se forman las placas de hielo para preverlas en la medida de lo posible:

  • En zonas húmedas o sombrías, donde apenas toca el sol,
  • En las cunetas de carreteras sin arcén o con vegetación que propicia la condensación de humedad,
  • En los puentes y pasos elevados, o debajo de ellos,
  • También en las entradas y salidas de los túneles,
  • En las depresiones del asfalto.

Conducir bajo condiciones meteorológicas adversas o con una falla mecánica son causantes de la pérdida de control al volante. Para evitar estas situaciones lo más recomendable es:

  • Realizar un plan de mantenimiento programado del vehículo que le garantice siempre las mejores condiciones evitando percances inesperados. No forzar la máquina y no conducir el vehículo sino se encuentra en las condiciones técnicas y mecánicas ideales.
  • Conducir siempre con precaución, reducir la velocidad y mantener la concentración al volante para poder maniobrar ante cualquier condición climática adversa.
  • Mantener la calma, conservar la distancia de seguridad con los demás vehículos y evitar las reacciones impulsivas para conservar el control del rodante.

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