Señales que indican cambio de llantas

El estado de las llantas es el tercer factor de accidentalidad más importante en la carretera, tan solo por detrás de las distracciones y la somnolencia. Los neumáticos son el único elemento del coche que está siempre en contacto con el suelo, y como tal, deben ser revisados con frecuencia. De nada sirve tener un coche potente y estable a altas velocidades si la parte que debe garantizar el agarre no se encuentra en buenas condiciones.

¿Qué daña los neumáticos?

  • Factores físicos: tiempo, baches, obstáculos, bordillos, objetos afilados y punzantes o variaciones bruscas de velocidad.
  • Factores climatológicos: temperaturas extremas, lluvia, nieve, hielo, aceite, grasa y otros químicos o una fuerte exposición al sol.
  • Hábitos de conducción: exceso de velocidad, arranques rápidos, frenadas de emergencia y circular por carreteras dañadas.
  • Descuidar su mantenimiento básico: presión de aire inadecuada, no verificar rutinariamente el desgaste o los daños, mala alineación, negarse a una inspección profesional en caso de que un neumático se haya visto afectado o haya sufrido daños, no equilibrar las llantas después de instalarlas, almacenamiento incorrecto o el uso de selladores de dudosa reputación.

Inspección del neumático

Llegados a este punto toca comprobar si el neumático debe cambiarse. Tendrás que fijarte en varias cosas:

  • Desgaste irregular de la banda de rodadura: El desgaste desigual de la banda de rodadura es una señal de que la llanta debe ser revisada. Podría indicar una desalineación de la rueda o una presión de inflado inadecuada. Si el desgaste es extremo o mucho más rápido de lo esperado, conviene que un taller revise la suspensión y la corrija según sea necesario antes de reemplazar los neumáticos.
  • Protuberancias o burbujas en la pared lateral: Referido a la superficie del neumático que mira hacia el lado externo del coche. Una protuberancia indica que el marco interno del neumático, la parte más rígida, se ha dañado y agrietado, lo que permite que la presión del aire alcance las capas externas más flexibles del neumático. Cualquier neumático con un abultamiento en la pared lateral debe reemplazarse, independientemente del estado de la banda de rodadura.
  • Grietas o podredumbre: Si se ven pequeñas grietas en todas las ruedas, significa que el caucho se está quebrando. Los neumáticos con podredumbre seca pueden echarse a perder y separarse del cordón de acero, lo que puede provocar daños en el exterior del automóvil. En algunos casos, las ruedas pueden comenzar a pudrirse antes de que la banda de rodadura comience a reducirse Aun así, lo mejor es acudir a un profesional para que las inspeccione.
  • Edad del neumático: Después de seis años o más en uso, el neumático debería ser inspeccionado al menos una vez a la año. Si estos no han sido reemplazados 10 años después de su fecha de fabricación, los fabricantes recomiendan reemplazarlos por otros nuevos como precaución. Incluso si parecen estar en condiciones utilizables y no se han desgastado hasta el mínimo legal de la banda de rodadura. Esto también se aplica a los de repuesto. Para conocer la caducidad de un neumático hay que echar un vistazo a un código de cuatro dígitos ubicado en la pared lateral. Los primeros dos números representan la semana en la que fueron fabricados, mientras que los siguientes dos representan el año. Por ejemplo, si aparece grabado “12/15” o “1215” significa que el neumático fue gestado en la semana 12 del 2015. Si tienes problemas para encontrar el número, busca las iniciales “DOT”, seguida de otras letras y números.

Necesito llantas nuevas

Si tras realizar estas comprobaciones observamos que ha llegado el momento de cambiar los neumáticos, lo mejor es buscar ofertas.

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