Seis consejos para circular con niebla

La niebla es un fenómeno meteorológico que consiste en nubes muy bajas, cerca o a nivel del suelo formadas por partículas de agua de pequeño volumen en suspensión. Es una de las adversidades atmosféricas más inoportunas para los conductores.

Este fenómeno reduce la visibilidad del camino y aumenta el riesgo de accidentes. Una mala práctica puede llevar a cometer errores cuando debemos enfrentarnos a la niebla. Hay que estar muy atentos y tener en cuenta los siguientes consejos.

Aumentar la distancia de seguridad

Bajo circunstancias de baja visibilidad como las que produce la niebla no es conveniente circular con muy poca distancia entre los vehículos, es peligroso en caso de niebla. Es fácil pensar que así lo vemos mejor y tenemos un punto de referencia en mitad de la niebla, pero lo cierto es que así se aumenta el riesgo de colisión, al igual que en el día a día. Utilice bien las luces y mantenga la distancia de seguridad, ese es el mejor método para ubicarnos bien en la carretera en caso de niebla.

Utilizar las luces de cruce y de posición

El error más común es circular con las luces largas, siempre cometemos este error. Las luces largas en contra de lo que pensamos, reducen más la visibilidad pues la luz se refleja en la niebla, provocando el efecto rebote. Además, incomodan a los demás conductores que transitan en sentido contrario. ¿Qué debemos hacer? Es clave conocer las luces del auto y cuándo utilizarlas. Para empezar, hay que poner las luces de cruce y de posición, independientemente de que la niebla sea densa o no.

Las luces antiniebla han sido creadas especialmente para estas situaciones. La forma de proyectar la luz es diferente a las normales, ya que su haz de luz es ancho y plano con el objetivo de reducir al máximo la reflexión. Por ello también se encuentran debajo de los faros o en la zona del paragolpes. Mientras que la luz antiniebla delantera tiene un uso opcional, la luz antiniebla trasera solo puede utilizarse en caso de niebla densa, cuando verdaderamente nos tenemos que hacer ver. Debe mantenerse alerta, pues si molestan a otros conductores debe desconectarlas y en caso de atasco tampoco pueden estar en funcionamiento.

Aumentar el nivel de alerta

La niebla no puede sorprender en cualquier momento o puede ser el pan de cada día, aún así no se deje llevar por la confianza y aumente su nivel de alerta. Aunque piense que conoce bien el camino, la niebla puede dificultar el trayecto al que está acostumbrado y los peligros que puede encontrar en un día normal pueden aumentar en el momento menos esperado. Recuerde que no es un día normal y que no contará con la visibilidad de un día soleado.

Moderar la velocidad

De acuerdo a lo señalado en el punto anterior debemos moderar nuestra velocidad a la situación, conducir a una velocidad mayor puede convertirse en un peligro y una irresponsabilidad que a menudo cometemos en caso de niebla. Además, muchos conductores se desesperan cuando hay niebla y aumentan su velocidad para salir de la zona. Esto puede provocar muchos accidentes al no tener puntos de referencia debido a la mala visibilidad y el conductor puede ir más deprisa de lo que cree. La mejor solución es usar el acelerador con moderación y el freno siempre suave.

No estacionarse

Cuando la niebla es muy densa muchos alcanzan a pensar que es mejor detener la marcha y estacionarse ya sea por el arcén o por la berma y no siempre es una buena idea. Al ubicarnos en este punto podemos provocar incidentes y molestar a otros conductores. Lo correcto es esperar a la siguiente estación de servicio o gasolinera.

No se cambie de carril

A menudo cuando la visibilidad empeora optamos sin darnos cuenta por ocupar más espacio del debido llegando a invadir el carril de al lado. Manténgase alerta y ubicado en su carril para evitar colisiones.

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