Seguro a terceros

Aunque ahora entraremos en más detalles, se podría decir que, en esencia, el seguro a terceros es aquel que cubre todo tipo de lesiones físicas así como daños materiales a terceras personas pero que, a su vez, permite incluir todo tipo de coberturas adicionales que puedan completar el mismo en todos los sentidos que podamos imaginar.

Características de un seguro a terceros

A pesar de que como hemos mencionado hace tan solo unos instantes, un seguro a terceros puede tener todo tipo de especificaciones y connotaciones particulares, las características comunes y básicas son las siguientes:

  • Cubrir el importe de los daños físicos (prueba médicas, ingresos hospitalarios, etc) que sufra la persona a la que le hemos causado el daño.
  • Cubrir el importe de los daños materiales (todo lo relacionado con el vehículo en cuestión) que haya infligido a la persona implicada en el siniestro.

No obstante, también podemos incluir algunas coberturas adicionales como son las que pasamos a enumerar a continuación y que vienen a complementar la cobertura básica de responsabilidad civil que cualquier persona debe tener contratada según la ley vigente.

  • Responsabilidad civil voluntaria
  • Asistencia en y durante un viaje
  • Representación legal en los contenciosos que puedan derivar del siniestro
  • Seguro del propio conductor

Sin embargo, vamos a profundizar un poco más en la responsabilidad civil obligatoria que es el pilar fundamental en torno al que gira este tipo de seguro a terceros.

¿Qué se entiende por responsabilidad civil obligatoria?

Es la responsabilidad que todo conductor debe tener cubierto siempre y cuando se circule por aquellas vías autorizadas por el Estado. De esta manera, cualquier daño o desperfecto que se pudiera ocasionar, quedaría cubierto, en su totalidad o de manera parcial, por la compañía aseguradora. De esta manera se evita encontrarse con un sujeto que, por diferentes motivos, no puede hacerse cargo de la cuantía que ha generado en concepto de daños y desperfectos.

Hay que decir que el seguro de responsabilidad civil obligatoria es imprescindible, según la actual ley vigente aunque, hay que añadir que no se trata en ningún caso de una cobertura ilimitada. De hecho, actualmente se establecen las siguientes restricciones legales al respecto.

  • Con respecto a los daños materiales que se puedan ocasionar relacionados con la vía, el vehículo del otro conductor o incluso sobre los animales que estén implicados, hay que decir que hay un importe máximo marcado de 99.871 euros por cada siniestro.
  • Asimismo, cuando hablamos de los daños que han sufrido terceras personas, este importe se ve incrementado considerablemente llegando a una cuantía de 349.550 por cada una de las personas implicadas.

Casos excepcionales

Es importante hacer ver que en el caso de que los importes derivados del siniestro excedan los marcados anteriormente, se presentan dos escenarios bien diferenciados y que están contemplados por la inmensa mayoría de las normativas relativas a aseguradoras del mundo.

  • Si el asegurado únicamente tiene contratada una póliza que incluye la responsabilidad civil obligatoria, será él mismo el que se haga cargo personalmente del importe que exceda la cuantía máxima asegurada.
  • En caso de que se tenga otro tipo de cobertura que cubra este tipo de contingencias, y que complemente las coberturas básicas del seguro a terceros, será la compañía la que tendrá que correr con los gastos que excedan.
  • Por último, en caso de que el conductor conduzca bajo los efectos del alcohol o las drogas, la cobertura quedará anulada de manera automática teniendo que correr él con todos los gastos tantos propios como ocasionados a terceras personas.

Información adicional

En primer lugar, hay que decir que aquellas personas que circulen por las vías homologadas y reguladas por el Estado sin ningún tipo de seguro, pueden recibir una sanción que oscilará entre los 600 y los 3.000 euros.

Asimismo hay que decir, ya casi para terminar que las personas que suelen contratar este tipo de seguros, el cual, por cierto, es bastante más asequible que otro tipo de seguros, son aquellas que no han tenido ningún tipo de siniestro a lo largo de su vida o circulan por un tipo de vía con nulo peligro para la integridad de terceras personas así como de terceros vehículos.

Sin embargo, el seguro a terceros, a no ser que se le contraten coberturas adicionales, tiene la desventaja, muy grave en muchas ocasiones, que los daños personales, sean estos del tipo que sean, no están cubiertos en ningún caso con las implicaciones que todo esto puede tener a efectos económicos.

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