Cómo reparar el parabrisas

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El parabrisas es uno de los elementos clave de un vehículo. Si está en mal estado, la visibilidad será mucho peor, el riesgo de accidente mucho mayor y por lo tanto la conducción todo un peligro. En definitiva, no se puede circular con un parabrisas en mal estado.

Y si han dañado el nuestro, ¿cómo podemos reparar el parabrisas? Es una pregunta fácil de responder, pero más difícil de llevar a cabo. De hecho, si su parabrisas tiene una grieta muy amplia, directamente le recomendamos que se vaya a un taller a que se lo reparen. Y si su seguro lo cubre, nunca lo haga usted mismo, ya que para algo lo paga, ¿no?

Para aquellos que tengan una grieta pequeña y un seguro poco agradecido, vamos allá con el tutorial para arreglar un parabrisas roto.

1. Limpieza total

No se puede ni tocar el parabrisas sin que esté limpio. Y cuando decimos limpio, nos referimos a que esté tan limpio que hasta huela desde lejos a limpieza. No puede haber ni una mancha, ni un trozo de tierra ni nada encima del cristal.

Es recomendable comprar un limpiador de vidrio específico y no utilizar los clásicos limpiacristales. Además, evite usar un trapo cualquiera y use uno limpio de microfibras.

2. Ventosa y resina

Los kits de reparación de coches del mercado suelen incluir una ventosa. Es una ventosa pequeña, a la que se le puede insertar una jeringuilla por un lado y se sujeta al cristal por cuatro pequeñas patas. Si no la encuentra en su kit de reparación, busque una en su tienda más cercana.

Una vez la tenga, añada una jeringa con resina UV (resinas activadas por la luz) y póngala sobre la grieta que quiera reparar. Esta resina se puede encontrar en muchas tiendas, sobre todo en el apartado relacionado con la carrocería.

3. Presionar y tirar

Cuando se haya asegurado de que la ventosa está totalmente fijada, solo tiene que presionar hasta el fondo apretando la jeringa de la ventosa. Después, tire lentamente y vuelva a hacerlo pasados 30 minutos.

Se necesitan al menos unas 12 "presiones" para que la resina haga efecto, por lo que este proceso puede durar 6 o 7 horas. Tenga paciencia y tenga en cuenta que es mucho más económico que cambiar el parabrisas entero.

4. Retirar la jeringa y limpiar

Una vez terminado el proceso de presionar y tirar, retire la jeringa y quite el exceso de resina alrededor de la grieta. Recuerde: solo tiene que quitar la resina alrededor de la grieta, no en ella. Si lo hace todo el trabajo de estas 6-7 horas no habrá servido para nada.

Ya solo quedará limpiar el vidrio de nuevo con el mismo limpiador y trapo que al principio. Si la grieta era pequeña, verá como desaparece. Si no lo hace, ya sabe cuál es la respuesta: la grieta era demasiado grande o lo ha hecho mal.

¿Alguna vez se ha atrevido a reparar el parabrisas? ¿O siempre ha preferido que lo haga su taller de confianza?

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