Qué debemos saber de los neumáticos de perfil bajo

Cuando uno adquiere su propio carro quiere personalizarlo, algunos optan por hacerlo fuera de la marca y otros buscan las opciones que le ofrece su marca en este sentido. El hombre busca la elegancia y la deportividad, algo que unas llantas de perfil bajo le otorga a cualquier modelo.

Hoy en día, los neumáticos de perfil bajo se convierten en un paso obligatorio gracias al efecto que le imprime en la estética del vehículo. Sin embargo, hay algunos detalles a tener en cuenta con este tipo de neumáticos y aquí se lo vamos a contar.

¿Qué son los neumáticos de perfil bajo?

Un neumático de perfil bajo es un neumático igual o menor de 55-50, dependiendo del ancho y que por lo general están provistos de un borde protector de la llanta.

Así pues, unos neumáticos de perfil bajo son aquellos en los que la altura del flanco desde la llanta hasta el suelo representa un valor relativamente bajo frente a la anchura de la sección del neumático.

Los neumáticos de perfil bajo aparecieron por primera vez en el mundo de los automóviles en la década de los 60 con la introducción del P7, el primero de su estirpe de alto rendimiento. Pronto se convertirían en habituales en autos de la talla de Porsche o Ferrari. Ahora, los neumáticos de perfil bajo han pasado de estar en los estadios deportivos a los estacionamientos del centro comercial. Los vemos tanto en BMW M3 como en una Renault Scénic.

No todos los neumáticos son iguales, por lo que es necesario conocer las diferencias entre unos y otros antes de comprar un nuevo juego para el próximo viaje. En la pared lateral se ubica un código que muestra una relación de aspecto, es decir, la relación entre el ancho del neumático y su altura. Los neumáticos de perfil bajo tienen una relación de aspecto más reducida una pared lateral (el perfil) más delgada.

Ventajas de los neumáticos de perfil bajo

El desempeño sobre el terreno asfaltico es mejor, su área de contacto más amplio y sus paredes laterales rígidas brinda un mejor rendimiento y manejo. Sus efectos mejoran en curvas, pues aguantan mejor las fuerzas laterales. El mayor rendimiento se logra al circular a mayores velocidades, donde una reacción brusca puede ser prioritaria, por ello tienen mayor índice de velocidad.

Los neumáticos de perfil bajo tienen bandas de rodadura más grandes que mejoran la tracción en superficies secas y lisas, repercutiendo positivamente en la dirección. Las paredes laterales, al ser más delgadas, presentan mayores refuerzos y, por ende, más rigidez.

Se habla de una ayuda al consumo de combustible, donde un diseño más simplificado ofrece una menor resistencia al avance, y esto repercute en eficiencia en el consumo de combustible, el valor del ahorro puede rondar entre un 15 y un 20% frente a las llantas de perfil más alto.

Este concepto de “más rueda y menos neumático” está ganando rápidamente una gran popularidad en el mercado. Hasta hace pocos años, llantas de 16-17 pulgadas eran consideradas de un tamaño óptimo. Ahora es fácil encontrar utilitarios con ese tamaño, incluso de hasta 19 .

Desventajas de los neumáticos de perfil bajo

Son más ruidosos: Por su diseño el área de contacto es mayor y requiere más ranuras, lo que significa más paso de aire y por ende mayor ruido. Es importante tener en cuenta que la presión de los neumáticos también contribuye a ello.

Ofrecen menor agarre en superficies irregulares: Los neumáticos de perfil bajo son excelentes para apurar frenadas y tomar curvas en trazados secos, pero la pared lateral más alta con un tamaño de llanta más pequeño ofrecerá mayor flexibilidad y agarre en condiciones donde la superficie sea irregular, como en nieve, barro o asfaltos en mal estado. Cuanta más superficie de contacto hay con el firme, también es más fácil hacer aquaplaning.

El confort de marcha es más incómodo: La distancia entre el automóvil propiamente dicho y el suelo, lo que motiva a trabajar con más ímpetu a la suspensión. Una menor capacidad para absorber los impactos hace que la velocidad del resorte aumente. Si tu auto equipaba de fábrica ruedas más pequeñas que las que has montado (o tienes pensado), notarás un andar de marcha más áspero. Si el auto fue ya preconcebido con esa idea, no habrá problema.

Su desgaste es mayor: es el precio a pagar por disponer de un mejor agarre y una conducción más estable. Además, la combinación de hacer cambios de dirección más bruscos, unas paredes laterales más finas y el raspado de las propias llantas, hacen que el desgaste sea vea incrementado frente a los neumáticos de perfil alto. Y, cuanto más grandes son las ruedas, más dinero hay que pagar cuando llegue el momento de reemplazarlas.

Son más vulnerables ante daños: Ante un pinchazo, se desinflan más rápido, lo que es más peligroso si el neumático no está completamente vacío. Y hablando de pinchazos, uno muy común en estas gomas es cuando el auto se topa con un bache y la pared lateral es “mordida” por la llanta. Lo normal es que ocurra en carreteras que no están en sus mejores días a altas velocidades, con un perfil entre 35 y 30.

Si se saltan de unos neumáticos de 15 pulgadas a unas de 18, el control de estabilidad (ESP) puede confundirse en su actuación debido a su particular calibración. Una medida alterada puede hacer que las lecturas puedan volverse inexactas y que el sistema actúe de manera inadecuada. Recordemos que esto como el airbag y el cinturón, de nada sirve tener un amortiguador en frente nuestra si no vamos bien sujetos.

Estos neumáticos pueden darle la oportunidad de lucir elegante su vehículo, pero una forma atractiva, a veces, puede arruinar la función con la que ese elemento se diseñó. Unas llantas de gran tamaño es carne de cañón para los bordillos y aumentan la carga sobre la suspensión y el eje.

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