Prueba de conducción: Skoda Spaceback

Recientemente se comenzó la celebración de los 120 años (¡si, ha leído bien!) de la compañía automotriz Skoda, filial checa de Volkswagen Motors y compañía referente del grupo VW para quienes buscan desempeño Audi /VW sin que necesariamente supongan un desembolso de tarifas Premium.

Esta celebración no tiene como principal atractivo el lanzamiento de algún paquete conmemorativo o eventos extraordinarios abiertos al público en la sede de Mladá Boleslav (República Checa), sino más bien algo más práctico, productivo e inteligente: paquetes de descuentos nunca vistos en el grupo VW.

¿Listo para un Audi A3? Hora de comprar un Spaceback

Muchos soñamos con ser los felices dueños de un Audi, pero la realidad es que la marca a día de hoy es solo una división de alta gama del conglomerado VW, por lo que podemos encontrar gran cantidad de combinaciones de plataformas, motores y transmisiones en prácticamente cada división de la marca, entiéndase Volkswagen, Audi, SEAT y Skoda. Entonces, si somos sinceros y pragmáticos y buscamos las prestaciones y no el lujo, Skoda será nuestra elección.

Los modelos Skoda ofrecen un acabado versátil, juvenil y más orientado a disfrutar de la carretera de un modo inocente y desinteresado, dando mayor importancia a la seguridad y menos a la falta de maderas nobles y piel en detrimento de unos bien acabados –aunque muy sencillos- materiales sintéticos, aunque los descuentos de este verano permiten dedicar algo del presupuesto ahorrado en asientos deportivos, techo panorámico y llantas de aleación de 17 pulgadas como los que lleva instalado el paquete Ambition del Skoda Spaceback, o como algunas (muy pesadas) publicaciones le han llamado: El Audi Sportback de pobres.

Funcionalidad y deportividad al acceso de todos

El Grupo VW está dispuesto a ofrecer la mejor experiencia al conductor son importar bajo que emblema comercialice sus autos, y Skoda –por supuesto- no es la excepción.

Cuanto te pones al volante de un Skoda Spaceback con el paquete active (segmento medio deportivo de entrada, 105 CV 1.6 Turbodiesel), y te entregas a disfrutar de la potencia y la conducción deportiva, no pones ningún cuidado a que emblema muestra el volante y sientes la carretera de la misma manera que puedes experimentar a los mandos de un SEAT Toledo o VW Jetta de última generación, pero sin desembolsar las cantidades de dinero que estas dos marcas suelen cargar a sus clientes.

El Spaceback Active no ofrece acabados con materiales nobles, pero eso no quiere decir que carezca de cuidado en el diseño del interior; prueba de ello es el tipo de butacas delanteras envolventes tipo semi banqueta con reposacabeza integrado y costuras en color contrastante al resto de la tapicería de tela.

Es sistema de entretenimiento con 6 altavoces, navegador, entradas de plug auxiliar, SD y USB lo hacen unos de los más completos del mercado sin tener que acudir a marcas “Premium”. Si no eres un audiófilo o estás fidelizado con alguna marca, quédate con el completísimo Stereo Amudsen instalado de serie en este paquete.

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Listo para la carretera

Ya con la llave del Spaceback en la mano y con el beneplácito del director del concesionario Skoda de mi ciudad, me dispongo a ver cómo se comporta este precioso auto en carretera.

Lo primero que tengo en cuenta es que la caja de 5 velocidades (y no 6 como en el Audi A3) no me va a permitir tener desarrollos cortos para desarrollar altas revoluciones en poco tiempo, por lo cual no me hago ilusiones de parrilla de F1 ni nada por el estilo. Aun con mi escepticismo piso el pedal a fondo y para mi sorpresa logro llegar a los 100 Km/h 11.9 segundos. Si tomamos en cuenta que el Audi A3 con la misma motorización alcanza la misma velocidad en 11.7 segundos, podemos decir que esas 2 décimas de segundo pueden ser debido a que el A3 es más aerodinámico o que yo no soy tan buen “test driver” como quisiera.

En carretera la conducción es como la seda, pero la construcción ligera de la mitad posterior hacen que las salidas de las curvas cerradas a más de 90 km/h sean algo briosas e inestable, pero mientras escribo este reportaje pienso “¿Es posible que los ingenieros de Skoda -con su formación frugal y optimizadora- tuvieron en cuenta que el desempeño ideal se alcanzara con la compra del mercado o algo de equipaje en el maletero? No lo sé, pero si es así, han dado en el clavo para entender exactamente el segmento demográfico a quien está orientado esta marca: gente que quiere sensaciones deportivas, pero a su vez usan el mismo auto para ir al trabajo, a buscar a los niños al colegio o irse de vacaciones de fin de semana.

El consumo de carburante es algo que también vale la pena destacar. En los 100 kilómetros que conduje entre las calles del pueblo y carreteras abiertas gasté 5.9 litros de gasoil, llegando a consumos instantáneos de tan poco como 3 litros a los 100 km (en plano, a 2000 rpm y en quinta marcha), según el computador de abordo que muestra la información en la pantalla del cuadro de relojes.

En la fugaz relación que mantuve con el Spaceback pude darme cuenta que estaba listo para una relación de largo plazo con un auto de este segmento. Me sedujo su funcionalidad, espacio (5 adultos caben con comodidad) y bajo consumo, pero también se disfruta su aspecto refinado con tu techo de cristal panorámico y a la vez salvaje al ver esas enormes llantas de 17 pulgadas que dejan entrever los discos de freno ventilados.

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