Matoneo a peatones

Se ha desencadenado un flagelo que considero está en crecimiento y es el matoneo que se realiza a peatones en las vías colombianas. Es bien difícil para los peatones poder atravesar algunas vías, ya que los conductores de motocicletas y vehículos no respetan al peatón.

Hemos fallado en la educación en Colombia y el resultado lo vemos reflejado en las noticias, violencia, intolerancia, violaciones, asesinatos, feminicidios, genocidios, maltrato desde todo punto de vista. Nuestro punto de vista siempre estará enfocado a lo automovilístico hoy quiero hacer un llamado de atención a los conductores colombianos donde se está viviendo un alto grado de violencia.

Falla en la educación

Es increíble que en la educación colombiana y en la educación vial no se logre sensibilizar a los conductores acerca de cómo convivir en las vías. Y lo que me parece más preocupante aun es que las personas se vayan en contra de las mismas personas. Como es posible que se compare una persona que se desplaza a pie con un ciclista, un motociclista o un automovilista.

El ser humano es bien raro, cuando se monta en su moto o carro se cree un ser superior, y pasa por encima de lo que sea, hasta de las normas de transito. Toma actitudes desafiantes y dominantes con los demás actores viales, y entre más grande sea su vehículo mayor es su ego y  actitudes desafiantes ante los demás que se pueden encontrar en desventaja física. Este tipo de actitud se puede comparar con el matoneo, donde los más grandes o con mayor ego diría yo, quieren imponer su actitud al volante a todos los otros conductores que transitan de forma mas mesurada.

Este articulo quiere resaltar esta actitud y tipificarla como matoneo vial, donde se pide a los conductores ser mas mesurados y racionales en los actos al volante. No más matoneo en contra de los peatones, cuando este montado en su vehículo y vea un peatón cruzando recuerde que puede ser su hijo, su hermano, su amigo, su madre o su padre, su abuelo y trátelo como si fuera de su misma especie sea humano.

Falta de senderos y semáforos

En la constitución colombiana dice en el “ARTICULO 24. Todo colombiano, con las limitaciones que establezca la ley, tiene derecho a circular libremente por el territorio nacional, a entrar y salir de él, y a permanecer y residenciarse en Colombia.”

Considerando lo anterior las vías y carreteras colombianas están completamente deshumanizadas, no se cuenta con una infraestructura adecuada para el paso de peatones. Existen intersecciones o cruces donde no existe ninguna forma para poder cruzar la calle. Carecen de senderos peatonales (que se han reducido por las ciclo rutas), no se cuenta con cruces semaforizados para peatones, ni puentes peatonales o subterráneos para poder ejercer el derecho de la forma adecuada.

El Matoneo a peatones

Expuesto el problema que existe para que los peatones puedan atravesar o cruzar las diferentes vías por la carencia de senderos peatonales, puentes o semáforos que permitan al peatón desplazarse libremente se desencadena una lucha para poder cruzar hasta una vía de doble sentido con un carril.

Y es aquí donde vemos a grandes artistas y malabaristas cruzando la calle, haciendo en algunos casos osados actos circenses, dignos de atletas únicos, otros hacen alarde de sus grandes dotes de torero evitando la embestida de las bestias (que transitan al volante) que son más peligrosas que un toro de casta o lidia.

No contentos con embestir a los peatones con sus bicicletas, motos o automóviles los embisten con todo tipo de alegatos e improperios que pierden validez cuando el peatón se da cuenta que el motociclista que le dice “bestia, bruto, o no sea atravesado” no trae puesto el casco o que movilizándose de noche ni siquiera tiene las luces prendidas.

El matoneo viene de todo tipo de conductores, los de  los buses que no solo nos maltratan cuando caminamos y nunca nos paran, que nos ponen a correr y luego arrancan, a los que nos maltratan cuando vamos a pagar y no tienen vueltas a los que nos pasan el carro por un ladito casi que tocándonos, también viene de parte de quienes se pasan en contravía, de los taxistas que nos dicen que no van por allá. El matoneo también lo sufren los peatones que son embestidos y les dejan tirados como animales, que no les brindan la atención medica o que les dejan fallecer en plena vía. He visto casos donde aparte de que casi atropellan a la persona se bajan de su vehículo (moto, bicicleta, carro) a agredir física y verbalmente al peatón.

Los peatones son abuelos, son padres, madres cabeza de familia, mujeres universitarias, niños, niñas, adolescentes que pueden ser sus hijos, sus hermanos, sus esposas, sus novios o sus mejores amigos.

Ceder el paso al peatón

¿Será que es muy complicado que aprendamos a respetar y a convivir? ¿Es muy difícil respetar la vida del otro? Pienso que en la educación colombiana se debe hacer énfasis en la tolerancia por el otro. Que ser amables y respetuosos debe ser una exigencia para otorgar la licencia de conducir. Que el sentido común debe prevalecer sobre cualquier acción y que no es difícil ceder el paso a un peatón.

Usted le cede el paso a una familia y el día de mañana otro le puede ceder el paso a la suya. La vía es una cadena de favores, así como se comporta usted con las personas, así mismo se comportaran las personas con usted. Es mejor ser amable y respetuoso, cediendo el paso a los peatones así le agradezcan o no usted ya hizo su parte.

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