Malos hábitos que arruinan su auto

Los malos hábitos tienen consecuencias negativas como una mala calidad de vida, crea insatisfacciones en diversos aspectos emocionales. Varios de los considerados malos hábitos traen daños irreparables y en otros casos son difíciles de eliminar. y conducen a caer en vicios o adicciones e inclusive la muerte.

Hablando del automóvil los malos hábitos también pueden tener consecuencias trágicas e irreparables. El cuidado de las cosas y como se tratan determinan su vida útil. Tener el auto descuidado, o no prestar atención a cómo funcionan determinados componentes pueda parecer un asunto trivial, pero en absoluto lo es. Algo que parece inofensivo puede convertirse, con el paso del tiempo, en un verdadero problema.

Transferir nuestros malos hábitos puede afectar de forma negativa nuestro auto, ¿quiere conocer algunos que terminaran por arruinar su auto? No se desconecte y tome nota de las prácticas que debe evitar para mantener su auto en perfectas condiciones.

Retrasar el mantenimiento

El mantenimiento del auto es vital para lograr una vida útil acorde a nuestra inversión. Puede que usted sienta que tener un automóvil es un gasto y, tiene toda la razón. Pero todo puede ser peor si además retrasa o posterga demasiado tiempo el mantenimiento de su vehículo.

El mantenimiento regular incluye el cambio de aceite y los filtros, así como los líquidos. Cada fabricante del vehículo especifica una rutina de mantenimiento diferente, que puede encontrar en el manual del propietario. No cabe duda de que requiere invertir algo de tiempo y dinero, pero esto comparado con un cambio de motor, transmisión u otra pieza puede afectar más el bolsillo.

Conducir con neumáticos gastados o con baja presión

Los neumáticos hacen parte del triangulo de seguridad en el auto y son claves, ya que son el punto de contacto con el suelo. Transitar con neumáticos gastados o con una presión de aire inadecuada puede terminar en accidente.

En caso que se reviente un neumático mientras conduce le hará  perder el control de su vehículo y tener un accidente grave. Y si conduce un vehículo con llantas lisas en la lluvia, el riesgo de aquaplaning se multiplica. Si es de los que piensa que una llanta es muy costosa, le aseguramos que cuesta menos que un accidente o la vida.

Mantener la presion de aire en su punto es un hábito que apenas cuesta cinco  minutos y con la presión correcta las llantas durarán más (no se gastarán de forma irregular, ni se deterioran antes de lo previsto y el auto gastará menos combustible).

No hacer caso a las luces de advertencia del tablero

Los testigos que aparecen en el tablero nos indican cuando algo no va bien, es importante acudir al mecánico apenas aparezca una luz de advertencia en el tablero. Si no sabe lo que significa la luz, compruebe el manual del propietario o llame a su mecánico.

Algunas luces de advertencia del salpicadero pueden alertarle a algunos problemas muy graves, como una fuga de refrigerante, que pueden hacer que el motor se sobrecaliente. Una reparación preventiva a menudo evita que el problema vaya a mayores.

Mantener limpio el auto

Sin el cuidado y la atención apropiados, incluso la mejor pintura se volverá pálida y descolorida por la acción de contaminantes industriales y del tráfico o la lluvia ácida. Hace tiempo dimos todos los pasos necesarios para lavar bien el auto. Y ojo, aunque los muy puristas siempre recomendarán lavarlo a mano, porque normalmente en ese lavado se gasta menos agua que en los autolavados, esta práctica también acaba provocando daños y arañazos a la pintura.

Algunos consejos adicionales para mantener el auto en buenas condiciones son:

  • En verano, es clave proteger el auto del sol de forma adecuada
  • Mantener el auto alejado de el alquitrán de las vías en reparación
  • Al llegar del viaje, procure limpiar el auto cuánto antes.
  • Convienen tener un interior limpio
  • Tenga en cuenta la limpieza del motor.

Realizar una conducción agresiva

Dar acelerones no ayuda a ganar tiempo y tiene efectos negativos sobre su auto. Se consume más, se calienta en exceso el motor y los neumáticos se desgastan. Este tipo de conducción no acabará con el auto inmediatamente, pero hará que el motor, la transmisión y el sistema de frenos se deterioren mucho más rápidamente de lo previsto.

Este tipo de acciones con el auto llevan a que el motor presente fugas de líquido prematuras, juntas rotas y otros problemas mecánicos. Y ni hablar de arrancar haciendo patinar las ruedas motrices. Es un gasto inútil de gasolina y de ruedas, además de que daña innecesariamente la transmisión,  el embrague, la caja de cambios y el diferencial.

Evite también conducir con el motor a muchas revoluciones. Aumenta el consumo y puede provocar sobre régimen (pasar de vueltas al motor). Esto implica una reparación muy costosa. Esta conducción también castiga el embrague, la transmisión y la caja de cambios.

Conducir demasiado tranquilo

Los avances han hecho que podamos disfrutar de autos potentes con un elevado par motor. Debido a ello, es habitual viajar en marchas largas a muy pocas revoluciones, pensando en ahorrar combustible.

Conducir el auto en una marcha inadecuada también afecta el motor, por ejemplo subir una cuesta en quinta o sexta, puede perjudicar el motor, ya que el propulsor trabaja a un régimen de vueltas inferior al requerido, esta práctica puede afectar el cigüeñal, las bielas, los cojinete y la bancada.

En el caso de los autos diésel esta conducción lenta puede afectar a la válvula EGR, que acumula más carbonilla y reduce su vida útil a la mitad, o el filtro de partículas. Los motores de gasolina tampoco son la panacea para esto, pues yendo muy despacio se daña el catalizador (que se convierte en un depósito de carbón).

Acelerar en vacío

Cuando arranca el auto por las mañanas, sobre todo en invierno, calentar el motor con fuertes acelerones es una mala idea. El aceite y los componentes aún no han alcanzado la temperatura ideal  y al estar menos protegidos acelerarán el desgaste en el motor del vehículo.

Abusar del embrague

El embrague es uno de los elementos más castigados del automóvil. Como funciona por fricción, sufre desgaste cada vez que se pisa. Por eso no hay que apoyar el pie en él sin necesidad ya que se produce un sobreesfuerzo que afecta al disco y a todas las piezas que actúan sobre él.

Apoyarse en la palanca del cambio

Otra mala costumbre es utilizar la palanca de cambios como apoyabrazos. Sin saberlo, se  está presionando los mecanismos internos del cambio, lo que desgasta y provoca holguras en sincronizadores, rodamiento y demás.  A largo plazo se traduce en vibraciones y que el engranaje de las marchas sea más impreciso. Ya sabe, utilice la palanca solamente para cambiar de marcha. En cambios automáticos, nunca intente arrancar empujándolo, ni circule en punto muerto.

Utilizar los frenos demasiado o no hacerlo

Pisar el pedal del freno demasiado tiempo puede acelerar el desgaste de los discos y pastillas, deformar los discos, que se creen vibraciones en el volante al frenar y deteriorar el líquido de frenos, haciendo que el sistema de frenos sea menos resistencia a la fatiga.

En cuestas pronunciadas no abusar demasiado de los frenos, a la hora de enfrentarnos a una pendiente. Hay que frenar al encontrarnos con uno. Si no lo hace, corres el riesgo de reventar una llanta, o provocar problemas en los puntos de anclaje de la suspensión.

Mover la dirección con el auto estacionado

Evite manipular la dirección con el auto estacionado, considerando que los neumáticos, ruedas y suspensión cargan sobre si por lo menos una tonelada de peso. Los empaques pueden deformarse y la suspensión se desequilibra y los rodamientos pueden afectarse.

Lo más seguro es que eta practica puede desgastar la cremallera de la dirección, con lo que la conducción sufrirá holguras. La gran mayoría de los autos cuentan con dirección asistida, en los que este problema no es tan grave pero en ellos no deberías nunca girar el volante hasta el límite. Si le hace fuerzas el mecanismo (la bomba de la dirección pica en vacío) y se estropeará antes de tiempo.

Conducir con el auto en reserva

Sí, su auto es capaz de moverse con menos de cinco litros de combustible en el depósito, pero no le gusta nada a la bomba de combustible. Este elemento (en automóviles con inyección electrónica) está sumergido en el tanque, por lo que debe haber combustible suficiente para garantizar la lubricación y el enfriamiento de la misma. Así que tenga en cuenta que  el auto no circule en reserva, ya que la bomba puede quedar desprotegida.

Entradas relacionadas

Comentar