Malos hábitos que acaban con su vehículo

Existen malas mañas o hábitos que tenemos al momento de conducir y que pueden afectar el automóvil. Algunos hábitos son difíciles de evitar, pero no hacerlo puede generarnos gastos elevados en reparaciones.

Algunos de estos hábitos pueden resultar normales e inofensivos, pero en realidad pueden generar efectos graves en el automóvil. Modificar estas conductas nos puede ahorrar tiempo y dinero en reparaciones que podrían evitarse.  Conozca los más frecuentes y agresivos con el automotor, aunque parecen inofensivos.

Mantener el tanque de gasolina casi vacío

Un hábito muy frecuente, debido a las políticas económicas los precios de la gasolina sube constantemente y es difícil llenar el tanque.  De igual manera, mucha gente se espera hasta tener el tanque casi vacío para volver a cargar combustible. El problema es que las recientes bombas de gasolina se enfrían al estar sumergidas en la gasolina, y al no estarlo se calientan y su duración se reduce. Lo más recomendable es cargar combustible cuando la aguja se encuentra en un cuarto y no cuando se encuentra en reserva.

Cambiar de “Parking” a “Reversa” de manera inmediata

La falta de experiencia con transmisiones automáticas en países como el nuestro donde apenas está incrementando el uso de estas y las prisas con las que anda la gente lleva a que se realicen maniobras que pueden ir en detrimento del automotor. Cambiar de  “Parking” a “Reversa” sin esperar a que el auto se detenga completamente. Esto puede llevar a daños en el tren motriz, ya sea el motor, la caja de velocidades, o el eje. Un solo segundo más de espera puede hacer una gran diferencia.

Revolucionar el motor cuando está frío

Dejar el auto en marcha neutral uno o dos minutos después de arrancarlo ayuda a distribuir el aceite en el motor y a poner a temperatura al bloque del motor y al aceite. Hay quienes creen que revolucionar el motor acelera el proceso, pero al contrario podría causar daños ya que crea cambios abruptos de temperatura que causan estrés entre los componentes que tienen un ajuste apretado.

Arranques y frenadas abruptas

Si no hay necesidad de arrancar pisando a fondo el acelerador o de frenar de golpe, no lo haga ya que esto gasta algunas partes del auto. En el caso de la aceleración a fondo, esta causa un elevado consumo de combustible y estrés en los componentes del auto, mientras que el frenado abrupto desgasta los discos y rotores de los frenos.

Ir frenando en bajada

Hay ocasiones cuando frenar es necesario, como por ejemplo, cuando circula por una pendiente, pero muchas veces puede reducir la velocidad al disminuir a una marcha más baja. La descompresión natural que ocurre en el tren motriz ayudará a que se mantenga a una velocidad segura. Ir pisando el freno aumenta la temperatura en los discos y rotores de los frenos desgastándolos y aumentando la posibilidad de desvanecimiento o recalentamiento de los mismos, desencadenando en perdida de la acción de frenado.

Ignorar señales de alerta

La distracción, el afán o el desinterés frente a los indicadores de tablero, a los rechinidos, tronidos, vibraciones, golpes ocasionales, o cualquier otro síntoma inusual que a veces su auto demuestra. Pueden pasarle la factura, no espere a que se presente un daño para atender esas señale. Como propietarios y/o conductores habituales del carro conocemos los ruidos que este emite. Cualquier sonido raro o síntoma extraño debe de ser inspeccionado de manera inmediata por su seguridad.

Abusar del embrague

Este es un hábito bastante difícil de controlar, es muy común y le estamos haciendo un mal al auto sin saberlo.  Un error fatal entre los conductores de autos manuales es el dejar presionado el embrague en altos y el tráfico ya sea para avanzar poco o estar listo cuando se ponga la luz verde. Esto causa que las superficies del embrague se raspen entre ellas y puede ocasionar daños en el soporte de lanzamiento, el brazo de lanzamiento, y la placa de presión. Simplemente ponga el auto en neutral, suelte el embrague  y cuando esté listo para avanzar vuelva a utilizarlo.

Cargar peso excesivo

Más peso significa más estrés en el tren motriz, suspensión, frenos, y más consumo de combustible. Aunque existirán ocasiones donde necesite cargar su auto ya sea de personas o de cosas, siempre trate de cargar lo esencial y aunque la diferencia de poco peso puede significar solamente un kilometro más de combustible, a la larga puede ser un gran factor en su beneficio.

No usar el freno de mano

No usar el freno de mano cuando se estaciona pone todo el peso de su auto en un componente del tamaño de su dedo llamado trinquete de estacionamiento. El freno de mano lo debe  usar así se estacione en una superficie nivelada ya que distribuye el peso ayudando a que este tipo de componentes tengan mayor vida.

Descansar la mano en la palanca

Recargar la mano en la palanca de cambios por más inofensivo que parezca puede tener grandes repercusiones. Esto se debe a que al hacerlo está poniendo estrés adicional en los bujes y sincronizadores de la caja, causando desgaste prematuro. Posiblemente lo haga de manera inconsciente pero es momento de evitar hacerlo.

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