Leyendas 4×4: Santana Motors

Land Rover nunca imaginó que su historia iba a cambiar de manera tan importante al otorgar una licencia de producción a Metalúrgica de Santa Ana, S.A. a finales de los años 50 del siglo pasado.

Para entender un poco la historia Santana tenemos que remontarnos a la España rural de postguerra, donde la necesidad de producción de vehículos de trabajo para el campo no podía ser suplida por autos de importación dadas las duras restricciones y altos aranceles de aduana para la época. En aquella época la respuesta de la industria metalúrgica de Jaén (Andalucía, España) fue comprar los derechos de producción de los todoterrenos Serie II modelos 88 (chasis corto, 3 puertas y hasta 7 plazas) y 109 (chasis largo, 5 puertas y hasta 12 plazas) para ser destinados a labores del campo y para fuerzas y cuerpos de seguridad y defensa del estado.

Aparte de los vehículos construidos con apariencia exacta a sus homólogos Land Rover, la marca posteriormente llamada Santana Motors produjo todoterrernos de diseño propio como los modelos 1300 y su sucesor el 2000 con varias opciones de carrocería como pickup, crew cab, double cab e incluso vehículos a medida como motorhomes y unidades especiales para rallys como el Dakar.

Era dorada de Santana

A mitad de los años 60, Santana ya se había hecho de una muy sólida reputación de llegar allá donde ni siquiera los Land Rovers hechos en el Reino unido podían llegar. Esta reputación hizo que el ejército solicitara el diseño de una serie de vehículos ligeros (basados en el Lightweight británico) en distintos tipos de carrocerías y con equipamientos para diversas tareas como ambulancia, unidad artillada, transporte de tropas, telecomunicaciones, etc.

Esa época también coincidía con los últimos años de las colonias españolas de Guinea Ecuatorial y Sahara Español en África, donde las pobres infraestructuras viales hacían necesario el uso de autos de tracción total, por lo cual Santana se convirtió el proveedor oficial de vehículos para particulares y entes estatales. Esto produjo que el flujo de capital de Santana fuese el mejor de su historia y que la inversión en investigación y desarrollo diera sus frutos en forma de la indestructible caja de cambios LT85, conocida mundialmente como “Santana Gearbox”.

Tal fue la  reputación de esta caja de cambios que la misma casa matriz Land Rover en Solihull (Birmingham, Reino Unido) adquirió los derechos para producirla y ofrecerla como transmisión “Premium” para sus modelos 90 y 110 y, posteriormente, en los modelos Defender.

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Declive, cierre de operaciones y nacimiento de la Leyenda

Se puede decir que Santana fue víctima de la nula capacidad para modernizarse, no solo en el campo de diseño y producción de sus modelos más exitosos, sino también frente al modo de relacionarse con su mercado tradicional y poca visión en la diversificación de su producto. Los esfuerzos de alianzas estratégicas son Suzuki o Iveco fueron infructuosos y su última etapa transcurrió en números rojos como una empresa estatizada que no pudo salir a flote.

Avasallada por la presencia de todoterrenos japoneses con mejor rendimiento y precio menor, Santana cerró operaciones en el año 2011, acabando así más de medio siglo historia.

Legado

Uno de las mejores decisiones de la Gerencia de Santana fue establecer buenas relaciones de negocios con los gobiernos de América latina, lo cual generó la apertura de un buen número concesionarios desde Centroamérica hasta la Patagonia. La buena acogida del público y el buen desempeño fuera de carretera hizo de Santana una marca de prestigio y sembró la semilla de muchos clubes y asociaciones de propietarios de modelos de las series II, III y IV (Defender) que se dedican a la restauración, mantenimiento y exhibición de  todoterrenos así como a concentraciones y salidas por diferentes parajes de la geografía americana.

Por su parte en España, muchos modelos de Santana tienen categoría de culto, llegando a ser muy valorados las camionetas y vehículos especiales dados de baja del ejército e incorporados a la vida civil.

Tanto en España como en América existen miles de Santanas en uso y respondiendo como el primer día.

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