Inyección de agua en los motores

Los sistemas de inyección de agua no son nada nuevo, aunque rara vez los vemos en autos de producción en masa. Este reciente sistema está diseñado para sistemas turbo cargados y crea una fina niebla que es rociada tanto en el colector de admisión como directamente en el cilindro, ayudando de esta manera a bajar la temperatura de combustión en unos 25o centígrados, enfriando así la mezcla de aire y combustible antes de la combustión. Este efecto de enfriamiento logra que la combustión sea más eficiente, incrementando la potencia y la eficiencia al mismo tiempo.

Recientemente, la BMW ha estado implementando ampliamente estos sistemas en sus vehículos, reportando un incremento del 10% de potencia junto con un incremento del 8% de eficiencia con respecto a los modelos sin este tipo de sistema.

Lo mejor de todo, es que este sistema aumenta la tasa de eficiencia mientras más rápido se conduzca, es decir, que su mejor funcionamiento se presenta a la máxima aceleración, lo que es una excelente noticia para los amantes de la velocidad. A parte del beneficio de la mayor eficiencia y mayor potencia, la reducción de temperatura ayuda a reducir el consumo de combustible en velocidades crucero, reduce el riesgo del golpeteo del motor, reduce el estrés térmico en varios componentes del motor alargando su vida útil, lo cual se traduce en ahorros económicos, así como también minimiza las emisiones contaminantes, punto a favor para aquellos entusiastas de los super deportivos y los conocidos como "muscle cars", ya que de implementar estos sistemas en dichos autos, podría ayudarse a que sean reemplazados debido a las normativas de consumo de combustibles fósiles y sus respectivas emisiones.

Sin embargo, no todo es color de rosas respecto a estos sistemas. Como toda tecnología en desarrollo, este sistema tiene sus pros, sus contras y sus limitaciones. Una de estas últimas, observada en el BMW M4 safety car de la MotoGP es la necesidad de rellenar un tanque de agua cada vez que se rellena el tanque de combustible del automóvil, agua que obviamente está destinada para el sistema de inyección. No obstante, se está desarrollando una nueva forma más práctica de suministrar agua al sistema de inyección, la cual consiste en mantener el suministro mediante la recuperación del agua de condensado del sistema de aire acondicionado. Esto se logra drenando toda el agua del sistema de mangueras en el tanque de suministro, lo cual a su vez protege varios componentes de un posible congelamiento y previene la corrosión en el motor.

Aunque este método de recuperación de agua aún esta en prototipo, es obvio que promete un gran futuro para los sistemas de inyección de agua.

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