Garantía o siniestro. La importancia de no intervenir el vehículo en caso que este deje de funcionar

Trabajando en un concesionario recibimos  un vehículo Npr con 3000 km modelo 2013, con daños en el motor. El cliente informa que cuando se desplazaba en la vía que conduce de Gigante a Garzón (Huila), escuchó un ruido por debajo y siguió su camino hasta que el vehículo se apago intempestivamente.

El cliente manifiesta que al bajarse revisó el vehículo en su parte inferior, observando que una hoja de resorte se había salido del muelle haciendo una fisura en el filtro del aceite, lo que ocasionó la pérdida completa del aceite del motor. El señor manifiesta que  tiene conocimientos de mecánica y que también conoce proveedores de repuestos, así que   compró el filtro y el aceite.  También le amarró la hoja de resorte con un alambre aduciendo que él es una persona muy recursiva. Procedió a prender el auto y el motor no encendió.

Como era un vehículo nuevo solicitó asistencia a Chevrolet quien le proporcionó una grúa llevando el vehículo al taller.

Una vez llegó el vehículo al taller se procedió a realizar la revisión de rutina y se detectaron  daños en el motor por falta de lubricación y además se encontraron casquetes girados, daños en el cigüeñal por falta de lubricación y un pistón recostado. En este momento se plantea la pregunta ¿Procede garantía o siniestro?

En este orden de ideas el taller procede a cobrar al cliente por la reparación indicando que no aplica la garantía ¿por qué razón no aplica garantía? El argumento que sustenta esta decisión es que se intervino mecánicamente el auto al cambiar los repuestos y ponerlo en marcha. Sin embargo se resalta que cuando la hoja de resorte se sale del muelle por mal montaje de esta, aplica la garantía siempre y cuando no se intervenga el auto.

El cliente presenta la reclamación a la compañía de seguros, se realiza el relevamiento pericial, se procede con inspección de los daños y análisis  de las causas y los daños presentes en el rodante, se toma la versión de los hechos Cuando me desplazaba en la vía que conduce de Gigante a Garzón (Huila), escucho un ruido por debajo, sigo mi camino hasta que el vehículo se apaga  intempestivamente.  Al bajarme reviso en su parte inferior y me doy cuenta  que una Hoja de Resorte se salió del muelle haciendo una fisura en el filtro del aceite, esto ocasionó la pérdida completa del aceite del motor, tengo conocimientos de mecánica por lo cual compro los repuestos (aceite y filtro),  me los  llevaron al lugar del evento y  le amarró la hoja de resorte con un alambre; le cambio el aceite y el filtro le doy encendido y no prendió”.

Analizando la versión el conductor desde el punto de vista técnico, el asegurado no tuvo en cuenta el testigo del aceite en el tablero de instrumentos que se enciende cuando se pierde lubricante y tampoco revisó cuando sintió el ruido por debajo del auto.

Desde el punto de vista de Seguros y si tenemos en cuenta el  “Articulo 1054- Denominase riesgo el suceso incierto que no depende exclusivamente de la voluntad del tomador, del asegurado o el beneficiario y cuya realización da origen a la obligación del asegurador. Los hechos ciertos salvo la muerte y los físicamente imposibles, no constituyen riesgos y son, por lo tanto, extraños al contrato de seguro. Tampoco constituye riesgo la incertidumbre subjetiva respecto de determinado hecho que haya tenido o no cumplimiento.Sí,  es un hecho incierto que no depende de la voluntad del asegurado, por lo cual se puede catalogar como siniestro y tendría cobertura.

Aunque se debe tener en cuenta el  Art. 1074. Ocurrido el siniestro, el asegurado estará obligado a evitar su extensión y propagación, y a proveer al salvamento de las cosas aseguradas. El asegurador se hará cargo, dentro de las normas que regulan el importe de la indemnización, de los gastos razonables en que incurra el asegurado en cumplimiento de tales obligaciones

Donde el asegurado debe evitar la extinción y propagación de los daños. Cuando el cliente decide seguir andando el vehículo sin tener en cuenta el ruido detectado y no se detiene a  observar que daños presenta, o percatarse si se enciende algún testigo en el tablero, incurre en una agravación de los daños, por lo cual la aseguradora con este argumento hace una objeción parcial y cubre solamente los daños iníciales (el filtro del aceite y el aceite) sin tener en cuenta los daños causados por andar el vehículo sin aceite, adicional a esto los clausulados que entregan las aseguradoras tienen unas exclusiones y dentro de estas  está intervenir mecánicamente el vehículo, en este caso el propietario intervino el automotor cambiando el aceite y el filtro.

Ante la duda es mejor abstenerse, así tengamos conocimientos de mecánica, así conozcamos donde se consiguen los repuestos, en estos casos se debe detener el auto, mirar la gravedad de los daños y solicitar asistencia; en este caso el cliente perdió la garantía que le podía otorgar la marca en el caso del mal montaje en el muelle de suspensión y también perdió cobertura en la aseguradora, agravó los daños en su auto e incurrió en unos costos altos de reparación, en estos casos es mejor dejar todo en manos de los especialistas.

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