Exclusiones y otros hechos que no cubre la póliza de autos

Conducir un automóvil implica riesgos y responsabilidades que pueden afectar su patrimonio, su salud o la de terceros. El seguro de automóvil lo protege contra los daños, pérdida total o parcial de su vehículo en caso de accidente o robo, así como los gastos médicos que se generen por el accidente.

El seguro puede tener dos formas de cobertura, la cobertura limitada y la cobertura amplia. La primera cubre: pérdida total por hurto, responsabilidad civil, gastos médicos y asistencia jurídica. La cobertura amplia contempla, además de los riesgos anteriores los daños materiales que garantiza la reparación de daños directos que sufra el vehículo a consecuencia de la colisión, vuelco, rotura de cristales, incendio, inundaciones, huelgas, o fenómenos naturales, entre otras.

Daños o hechos que no cubre la póliza de autos

Las principales coberturas están suscritas en el contrato de seguros y las exclusiones están plasmadas en el condicionado de la póliza que siempre se entrega al asegurado.  Dicho contrato es de adhesión, lo que quiere decir que al tomar la póliza aceptamos las condiciones, exclusiones y coberturas que esta ofrezca.

Dentro de los condicionados o clausulados de la póliza que siempre recibimos como asegurados encontramos las exclusiones que tiene cada uno de los amparos y todos debemos remitirnos a este clausulado para conocer nuestros derechos y deberes, y para conocer con exactitud qué ampara realmente la póliza, así como los montos máximos y lo que de antemano no va a cubrir el seguro.

Exclusiones

Cada una de las coberturas que compone una póliza dispone de una serie de exclusiones. Por ejemplo, en muchas compañías, en la cobertura de robo, no se cubre la sustracción de equipajes. O, por ejemplo, en la cobertura de algunas aseguradoras no cubren el techo solar (sunroof).

Dichas exclusiones son particulares a cada una de las coberturas, además dentro del condicionado de seguros se enumeran todas las situaciones o riesgos que en ningún caso tienen cobertura.

Estas situaciones suelen ser comunes para todas las aseguradoras, no obstante, existen particularidades o diferencias en cada una de ellas. En algunos casos una aseguradora si puede dar cobertura a ciertos casos. Por ello, deberá mirar su póliza en concreto para conocer de antemano las exclusiones.

Algunos de los ejemplos de situaciones que pueden estar excluidas en la póliza son: guerra, invasión, dolo o culpa grave, riesgos nucleares o atómicos, lucro cesante, desgaste, deterioro, defectos de fábrica, entre otros.

  • Los servicios que el asegurado haya concertado por su cuenta sin el previo consentimiento de la Compañía.
  • Los gastos de asistencia médica y hospitalaria.
  • Las patologías resultantes de los fenómenos de la naturaleza de carácter extraordinario tales como inundaciones, terremoto, erupciones volcánicas, tempestades ciclónicas, caídas de cuerpos siderales y aerolitos.
  • Las patologías resultantes de hechos derivados de terrorismo, motín o tumulto popular.

Preexistencias

Se entiende por preexistencia todo hecho ocurrido con antelación a la contratación del seguro o a la ocurrencia del siniestro, que afecte el estado del riesgo y que no haya sido reportado previamente a la Compañía.

Cada compañía de seguros tiene sus propios criterios para estimar el costo del seguro con base en el año del vehículo y modelo, periodos de pago, además de los datos del usuario, como la zona donde vive, edad, sexo y estado civil, entre otros. Así como también puede establecer cuáles son los riesgos que asegura, sus límites y exclusiones.

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