Errores comunes de conductores novatos

Cada año, son muchas las personas que obtienen la licencia de tránsito y se incorporan a las carreteras para poder testar sus habilidades al volante. Si bien es cierto que cuando salimos de la autoescuela tenemos la teoría muy en mente, esto no basta para circular con seguridad. La práctica es fundamental para desarrollar nuestras habilidades como conductores y, eso, solo se consigue con el tiempo.

Aunque no todos los conductores novatos son iguales, ni tienen la misma actitud, la inexperiencia lleva a la mayoría a cometer una serie de errores típicos al volante y que, aunque no parezcan importantes, pueden llegar a ser peligrosos para la seguridad vial. A continuación relacionamos los errores más comunes con que se encuentran los conductores novatos.

Falta de confianza

Enfrentarse a la carretera sin los otros pedales que frenen o embraguen por nosotros es un reto bastante alto y que genera inseguridad. Cuando falta confianza, aparecen los nervios, y de esta forma aparecen los errores, esta situación bloquea al conductor en la toma de decisiones.

Tener confianza es básico, cuando nos falta seguridad, lo más probable es que el conductor se sienta nervioso y tenso y esto puede producir incertidumbre en la capacidad de reacción al volante, como efecto reflejo se observa que conduce manteniendo una velocidad demasiado baja, y circulando por el carril central, en vez de hacerlo por el derecho.

Frente a este error lo más importante es conservar la calma, practicar y practicar en lugares seguros y despejados antes de afrontar el tráfico, sin embargo, la mejor forma de lograr una mayor seguridad es enfrentarse a la situación con seguridad, sin tomar una excesiva confianza.

Forzar el auto

Siempre es bueno que en la escuela de conducción le lleven diferentes vehículos para que usted se adapte a las dimensiones, configuración del vehículo y al performance que tiene el motor. En los autos mecánicos entender el famoso “punto” del embrague para sostenerlo en una pendiente o para realizar un cambio es algo que nos cuesta.

Es difícil al comienzo entender el tacto que tienen los pedales y posiblemente revolucionemos demasiado el motor, tal vez hagamos los cambios sin el embrague, o quizás no generemos la presión adecuada en el acelerador y se produzcan tirones al conducir. Estas acciones pueden tener un impacto negativo en el vehículo, además de entorpecer la marcha del resto de usuarios. Es buena opción aprovechar el tiempo en la auto escuela para dejar atrás todas estas situaciones, para que el día que tomemos nuestro auto no sufra nuestras falencias.

Condiciones climáticas

Como no conoce o no es consiente que las condiciones climáticas cambian el comportamiento del vehículo tal vez no es capaz de medir los riesgos y conduce del mismo modo que en condiciones climáticas normales. Puede que no extreme las precauciones a la hora de transitar con la carretera anegada y puede que el vehículo navegue por el agua o se genere el acuaplaning.

Distancia de seguridad

distancia de seguridad

Un error clásico del conductor novato es no mantener las distancias adecuadas de seguridad. Esto obedece muchas veces por su inexperiencia al volante. Mantener la distancia adecuada con el auto que nos precede es siempre importante, pero si circulamos por carretera o autopista a ciertas velocidades se convierte en una cuestión vital, ya que un frenazo imprevisto puede resultar fatal.

Las dimensiones del auto

Cuesta un poco al comienzo tener claras las dimensiones del vehículo que se maneja. La distancia, la altura libre al suelo y el ancho con los espejos, al comienzo mientras nos familiarizamos puede ser causante de sustos o accidentes. Esto resulta especialmente problemático a la hora de estacionar en lugares estrechos. Puede ser la causa de alguno que otro toque o rayón en la pintura de la carrocería. Y un claro motivo de disgusto y enfado para propietarios de otros vehículos que ‘padecen’ esta situación.

Reaccionar de forma inadecuada

La falta de experiencia suele desencadenar también una reacción inadecuada del novato ante imprevistos. Por ejemplo, en caso de reventón de un neumático, un conductor avezado sabe que lo fundamental es mantener la calma y no tocar en ese momento el freno. Retira lentamente el pie del acelerador, mantiene firme el volante y gira para conservar recto el vehículo. El inexperto acostumbra a hacer todo lo contrario, por desconocimiento o nervios.

Señales de transito

Aunque esto le pasa hasta los más expertos (estos se hacen los que no ven), no tiene en cuenta las señales de tránsito o los radares de velocidad, por ejemplo, porque su mirada está centrada en los dispositivos tecnológicos que vienen incorporados a su vehículo. O desvía con facilidad su atención, cautivado por el paisaje exterior, o una llamada telefónica, o las omite de forma deliberada o porque no las anticipó y las vio muy tarde, en vez de estar concentrado y siempre con la vista al frente.

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