El aire acondicionado no enfría

El aire acondicionado es un accesorio imprescindible en el verano y en ciudades con altitud cercana a nivel del mar en los países tropicales. Si el equipo no sopla aire fresco, tal vez sea necesario hacer una recarga del gas del aire acondicionado.

Si el aire acondicionado no está enfriando de forma adecuada es necesario llevarlo a revisar al taller. Hay talleres especializados en refrigeración o directamente en el representante de la marca. Primero que todo hay que revisar si existen fugas, empezamos por verificar la presión y por último hacer la recarga

Localización y reparación de fugas

Empezamos por abrir el capó, ubicar el compresor del aire acondicionado, que se encuentra girando gracias a la correa de distribución, del compresor salen dos tubos en la parte posterior. Previamente hacemos una mezcla agua jabón, para humedecer los tubos y el condensador busca de una serie de burbujas que nos indican que tenemos una fuga.

Fugas

Fugas pequeñas: muy pocas burbujas o que tardan mucho en aparecer. Puede continuar con el proceso.

Fugas grandes: muchas burbujas y mucha espuma. Es mejor que se encargue un profesional; podría dañar todo el sistema.

Con un sellador para reparar pequeñas fugas ayudará a que el sistema  mantenga su recarga más tiempo, ya que el gas refrigerante no saldrá tan rápido. Es importante elegir un buen sellador, pues si la textura es pegajosa podría obstruir las tuberías y será peor el remedio que la enfermedad. Antes de recargar el gas del aire acondicionado tenga puesto unas gafas protectoras y unos guantes si no quiere quedarse ciego o con la piel helada.

Conecte la máquina de recarga de aire acondicionado

Busque las tomas de entrada de las tuberías del circuito, viene con unas tapas de color azul y rojo, estos los debe desenroscar. La mayoría de los autos disponen de dos tuberías, una relativamente delgada por el que circula gas a baja presión y otra más gorda donde la presión es más alta. Las mangueras de la máquina de recarga de aire acondicionado tendrán que ser conectadas a las tomas de ambas tuberías, la roja en la toma de alta presión y la azul en la de baja.

Una vez todo en unión, fíjese que todo el sistema esté bien sellado para no perder el gas. Cuando compre un kit de recarga, lo normal es que también venga con un manómetro para saber la presión del circuito. La aguja (o la pantalla) que da la marca debería situarse en la franja verde del medidor. Y siguiente paso estaría dado por realizar un vacío, algo no solo aconsejable, sino también necesario.

La tercera manguera de la máquina (la del medio) se conecta a la bomba de vacío. Habrá que dejarla durante un buen rato conectada y no, no hay un tiempo determinado para ello. Hacer un vacío en el sistema de aire acondicionado elimina el aire y la humedad que haya en su interior, al mismo tiempo que ayuda a que el gas refrigerante entre más rápido al circuito.

Antes de iniciar la recarga, encienda el aire acondicionado y póngalo a la temperatura más baja posible y a la máxima potencia. No pasa nada si el aire que expulsa es caliente. Echa un vistazo al manómetro y verá la presión acumulada del sistema. No se confié  de la primera lectura, dele unos minutos para que la presión se estabilice y pueda tomar una referencia más precisa.

Retire la manguera de la línea de baja presión (la azul) y asegúrela a la lata de gas refrigerante que, previamente, habrá agitado con entusiasmo. Debería escuchar y sentir cuando ambas partes han encajado. Ahora, con el motor encendido, mantenga el aire acondicionado en sus máximas prestaciones. De todas formas, lea atentamente siempre las instrucciones del kit pues, en ocasiones, el proceso de recarga de gas ha de hacerse con el motor detenido.

Bien sea a través de un gatillo o una perilla, deberá inyectar el gas de forma intermitente (cada 10 segundos) para no sobrecargar el sistema al mismo tiempo que mueve la lata de vertical a horizontal (cada 15 o 20 segundos) para que los componentes químicos se mezclen bien. Siempre con suavidad. Cuando el manómetro indique que está todo “ok”, el trabajo estará prácticamente terminado.

Asegúrese de cerrar el circuito

Desconecta la botella de gas del puerto y todas las tuberías de la máquina de recarga, y ponlo en un lugar seguro. Coloca la tapa que antes habías retirado sobre la toma de la manguera de baja presión y comprueba que la recarga de gas de aire acondicionado ha sido fructífera. Tienes que sentir frío en tú piel y ver cómo se te eriza el vello. La temperatura a la que debería de soplar para un correcto funcionamiento debería oscilar entre los tres y siete grados.

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