Distracción al volante, peligro al instante

Las distracciones son unas de las principales causas de accidente en la actualidad. A pesar de las diferentes campañas y difusión que existe sobre el tema en los diferentes medios de comunicación, los conductores aún no toman consciencia sobre el riesgo que conllevan las distracciones.

Como distracción se entiende la disminución en el grado de atención de alguno de los tres pilares fundamentales para la conducción: el control visual, el manual y el cognitivo. Hoy vamos a mencionar las distracciones más frecuentes y las distracciones modernas, para identificarlas, reflexionar y evitar caer en ellas.

Móvil

Durante años se ha hablado del riesgo que trae consigo el uso del teléfono móvil mientras conduce. El móvil ya genera distracción con el solo hecho de buscar el teléfono y conectarlo al cargador del auto. Ahora el riesgo de distracción es más alto. Ya no solo hacemos llamadas desde el teléfono móvil, sino que tenemos los textos, las diferentes aplicaciones que traen los móviles en la actualidad y hasta podemos navegar en internet.

La solución planteada para el uso del móvil son los manos libres y el sistema de voz a texto. Sin embargo algunas investigaciones han demostrado que el uso de estos dispositivos no evita la distracción cognitiva.

Debemos aceptar el riesgo del uso del teléfono móvil para poder evitar accidentes al volante. Como lo mencionábamos, el solo hecho de buscar el teléfono en el bolso, o en una curva se nos cayó de la consola, nos lleva a distracciones.

GPS

Algunos automóviles vienen con el sistema GPS integrado al sistema de infoentretenimiento o se puede adquirir como un accesorio adicional y también existen aplicaciones para el móvil que pueden ser instaladas. La configuración de la ruta o mantener la vista en el GPS para ubicar una dirección de destino contribuye a la distracción al volante.

Radio

Escuchar la radio en el carro supone un riesgo mínimo, son algunas de las actividades asociadas a este las que causan las distracciones como sintonizar alguna emisora, instalar una USB o navegar en los centros de infoentretenimiento que vienen de serie ya en muchos vehículos. Todo esto se puede mitigar con los sistemas de control de voz y controles en el volante. Debemos planear cada recorrido, alistar todo lo que vamos a utilizar durante nuestro trayecto música y demás para evitar las distracciones en el camino.

Pasajeros

Los pasajeros o acompañantes pueden ser de gran utilidad y ¿a quién le gusta ir solo en el auto?, de pronto algunos pocos. La compañía puede ser de gran utilidad como lo destacamos en Cómo ser el mejor copiloto. Lo más importante es siempre mantener una actitud activa y evitar distraer al conductor.  Evitar alterar o discutir con quien conduce y estar muy atentos a que este mantenga la concentración al volante.

Estado emocional

Es difícil apartar del ser humano sus emociones, quizás sea lo que más nos diferencia de los demás seres de la tierra. El arraigo y el apego hacia lo material y lo espiritual hacen parte nuestro ser. Todo en nuestras vidas pasa por nuestra mente y nuestro corazón. El estado de ánimo influye de forma notable en todas nuestras acciones. Para algunos es muy fácil controlar este aspecto de forma natural, otros muestran su enojo, su felicidad, tristeza, nervios, ansiedad o felicidad en todo lo que hacen. Todo esto influye en nuestra concentración y actitudes. De allí que es tan importante concentrarnos en lo que estamos haciendo.

Fumar

Fumar es otra de las distracciones más comunes. Encender un cigarrillo o buscar en la guantera el encender o cualquier otro utensilio, representa un alto riesgo para la conducción. A parte  que está reglamentada su sanción en el código nacional de transito.

Las cifras y las estadísticas son muy importantes. Existen diferentes estudios de distintos países que argumentan y sostienen el riesgo que conllevan todas estas actitudes que distraen nuestra atención al volante. Cifras que muestran si el riesgo el leve, moderado o fuerte, y los seres humanos somos de cifras, los números nos determinan y puede que estas cifras y datos curiosos al respecto despierten nuestra inquietud y nos hagan asentir la cabeza. Pero esos datos solo certifican lo que ya todos sabemos ¿verdad? Y ya nos hemos vuelto expertos, en hacerlas y hasta osamos decir que somos expertos al conducir y hablar por celular o enviar textos.

Lo que somos expertos es en engañarnos a nosotros mismos. Dicen los orientales que la batalla más dura de combatir es la que libramos contra nosotros mismos y es verdad. Vencer nuestros paradigmas, vencer la cultura del facilismo y la mala educación, nos falta evolucionar como conductores.

Como reflexión quisiera resaltar “el vehículo es una herramienta, una máquina y el hombre es el operario que la controla”.  Si trasladamos estos dos nombres (máquina y herramienta) a cualquier industria o trabajo, lo primero que se viene a nuestra mente es habilidad, responsabilidad y seguridad. Con estas tres palabras debemos operar cualquier herramienta, la primera es fácil de adquirir, se logra con la capacitación. La responsabilidad es un valor que se logra en la familia, enseñemos a nuestros hijos con el ejemplo. Y la seguridad hace parte de la conciencia y la tolerancia. La tarea es dura, evolucionemos como conductores aplicándolas, formemos a nuestros hijos con estos tres valores y tendremos menos muertes en las vías.

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