La gran importancia de la distancia de seguridad

Conocer la distancia de seguridad, también llamada distancia de detención, puede salvarnos de sufrir un accidente en determinado momento.  Para entender este concepto y saber cómo calcularla debemos conocer el significado de los siguientes términos:

  • Distancia de reacción: es el espacio que recorremos desde que somos conscientes del peligro hasta que reaccionamos pisando el freno. Dependiendo del tiempo de reacción y de otra serie de factores puede aumentar o reducirse.
  • Distancia de frenado: suele ser confundida con la distancia de seguridad. Se trata del espacio que recorremos durante la frenada. Más concretamente podemos decir que es la distancia recorrida desde que pisamos el freno hasta que el vehículo se detiene totalmente. Los factores que pueden influir en la distancia de frenado son:
  • Velocidad de circulación
  • Estado de los neumáticos
  • Estado del sistema de suspensión y de los frenos
  • Estado del pavimento
  • Carga del vehículo
  • Factores meteorológicos que reducen la visibilidad: lluvia, nieve, granizo, niebla.
  • Estado físico y psíquico del conductor. El cansancio y la fatiga, la ingesta de alcohol, el consumo de drogas o la toma de ciertos medicamentos aumentan nuestra capacidad de reacción.
  • Distancia de seguridad o detención: es la suma de las dos distancias anteriores. La velocidad, el estado de la vía, el estado de vehículo y el estado del conductor condicionarán el cálculo de la distancia de seguridad óptima.

Tiempo de reacción, la clave para entenderlo todo

El tiempo que un conductor tarda en reaccionar ante un peligro u obstáculo inesperado se llama tiempo de reacción y es clave para evitar un accidente. Al contrario de lo que muchos piensan, el tiempo de reacción no es instantáneo sino que la estadística nos dice que la media se sitúa entre 0,5 y 1 segundo. Por eso, el tiempo de reacción de 0,75 segundos es considerada la medida estándar o normal.

Sin embargo, el tiempo de reacción es variable y puede verse afectado negativamente por la fatiga o somnolencia, la edad, el estado de ánimo o la temperatura interior del vehículo, entre otras.

En definitiva, son el tiempo de reacción y la distancia de seguridad los factores determinantes que pueden ayudarnos a disminuir el riesgo de accidente.

Cómo calcular la distancia de seguridad

Guardar la distancia de seguridad adecuada nos ayudará  a minimizar el tiempo de reacción que sabemos que debe ser de mínimo 2 segundos en el caso de zonas urbanas y 3 segundos en carretera. Así, podremos reaccionar con el tiempo suficiente para que nuestra distancia de frenado sea la mínima posible.

Sin embargo, la distancia de reacción o distancia de seguridad óptima dependerá de la velocidad a la que circulemos. Así:

  • Circulando a 40 Km/h, la distancia recomendable es de 11 metros.
  • Circulando a 50 Km/h, la distancia recomendable es de 14 metros.
  • Circulando a 60 Km/h, la distancia recomendable es de 17 metros.
  • Circulando a 70 Km/h, la distancia recomendable es de 20 metros.
  • Circulando a 80 Km/h, la distancia recomendable es de 22 metros.
  • Circulando a 90 Km/h, la distancia recomendable es de 25 metros.
  • Circulando a 100 Km/h, la distancia recomendable es de 28 metros.
  • Circulando a 110 Km/h, la distancia recomendable es de 31 metros.
  • Circulando a 120 Km/h, la distancia recomendable es de 33 metros.

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