Diésel o gasolina: ¿qué tipo de motor elegir?

gasolina o diesel

Cuando vamos a comprar un coche la primera duda que surge siempre es la misma: ¿compramos un coche diésel o gasolina?

Habitualmente siempre basamos nuestra decisión en el número de kilómetros que vamos a hacer y la rentabilidad a largo plazo del diésel. Sin embargo, se han producido muchos cambios en los últimos años que hacen que esa rentabilidad no sea tanta y que la gasolina pueda acabar siendo, no solo más económica, sino más respetuosa con el medio ambiente.

Veamos cuáles son las diferencias entre ambos tipo de motor y qué motivos nos podrían llevar a elegir uno u otro.

1. Consumo de gasolina

¿El gasoleo es más económico de repostar que la gasolina? Sí, por supuesto. Sin embargo, mientras que hace años la diferencia entre ambos carburantes era de un 15%, hoy en día esta diferencia se ha reducido a un 3-5%.

Según varios estudios, para justificar la diferencia de precio entre comprar un motor diésel y gasolina, tendría que conducir al menos 220.000 kilómetros con su vehículo. Y eso si antes de esos 220.000 no ha tenido que hacer ninguna reparación ni mantenimiento, algo impensable para cualquier diésel y, en general, para cualquier vehículo.

En conclusión, el ahorro del diésel con respecto al gasolina solo se ve reflejado en excesivas distancias de recorrido si tenemos en cuenta el valor de la compra.

2. Precio

El precio de un coche diésel siempre es superior al de un coche de gasolina. La diferencia se estima en torno a un 10-15%, dependiendo de si paga al contado o si añade una financiación a largo plazo.

Por ejemplo, si pagara unos 15.000 dólares por su vehículo de gasolina, lo más probable es que su versión en gasolina costara entre 1.500 y 2.250 dólares más. Una diferencia considerable, ¿verdad?

3. Mantenimiento

Una de las ventajas de los coches de gasolina modernos es que el mantenimiento cada vez es más simple, siempre y cuando no lleve algún sistema moderno o vanguardista que requiera algún tipo de mantenimiento especial.

Los motores diésel se han vuelto cada vez más complejos, ya que con el objetivo de cumplir las normas de contaminación han tenido que modificar su motor innumerables veces. ¿Cuál es la consecuencia de esto? Que hay muchas tecnologías instaladas en el vehículo que son difíciles de reparar y que podrían costarle un buen dinero a la hora de arreglarlas en un taller.

¿Cuál es la conclusión? Que un coche de gasolina (casi) siempre gastará menos dinero en mantenimiento que uno diésel. A veces todo depende también del estilo de conducción y de la propia suerte, pero es la regla general.

4. Impuestos y fiscalidad

Desde Europa se están poniendo cada vez más barreras al diésel, ya que con el objetivo de reducir las emisiones en ciudades y nucleos urbanos se aumenta el precio de estacionamiento e incluso el cobro de impuestos por circular con un diésel.

Para utilizar un ejemplo, podríamos ver que en la capital española (Madrid) ya se está cobrando un precio muy superior por estacionar un vehículo diésel en el centro de la ciudad, mientras que para otros tipos (gasolina, híbrido o eléctrico) la tarifa es menor.

El gasoleo no parece tener un gran futuro y, debido a su alta contaminación a pesar de las mejoras en los últimos modelos diésel, todo indica que en cierto periodo de tiempo acabará por "perder la batalla".

La decisión final: ¿diésel o gasolina?

Creo que debería de haber quedado bastante clara cuál sería nuestra recomendación a la hora de comprar un nuevo coche. Debido a que el mantenimiento es más caro, el precio es superior y a un futuro no muy esclarecedor, recomendamos comprar un coche de gasolina por encima de uno diésel.

¿Está de acuerdo con nosotros? ¿O está en contra? Comente y estaremos encantados de hablar sobre el tema.

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