Conductores sin frenos

Veo una situación preocupante en las vías de nuestro país, los vehículos ahora vienen sin frenos.  O por lo menos así parece. La operación de frenado es indispensable para detener completamente la marcha del vehículo.

Mientras más avances tecnológicos montan en los vehículos,  menos trabajo tienen que hacer los conductores. Y mientras más autos inteligentes más conductores irresponsables. Falta nada más salir a la calle y ver el comportamiento de muchos conductores.

Autos inteligentes, conductores irresponsables

Los avances tecnológicos que están incorporando los fabricantes salen de la experimentación y la experiencia. Basados en altos estudios de la dinámica de los vehículos y las reacciones de los conductores han llevado a  los fabricantes a desarrollar sistemas que puedan compensar la impericia de los conductores para ejercer las operaciones al volante.

Sistemas que controlan la estabilidad, la tracción, la aceleración y el frenado. No se ha escapado ninguno de los sistemas. Y la conclusión más importante los ha enfocado a un vehículo autónomo, que no cometa errores ni imprudencias, que logre realizar la operación sin distracción, ni falencia  ante un cada vez más desenfrenado y distraído conductor.

Conductor sin frenos

Estamos plagados de conductores sin frenos. Conductores con afanes  y desenfrenos. Algunos tan irresponsables que se ponen ebrios o enajenados al volante. Otros que se lanzan a las vías sin tener el más mínimo conocimiento, sin comprender la responsabilidad. Que lanzan sus autos como armas mortales y que ni siquiera son consientes que sus actitudes pueden traer consecuencias fatales. Que son capaces de destruir futuros, sueños y familias.

Frenos debería ser una materia obligatoria para los conductores en la auto escuela y aquel que no la aprobara no debería obtener la licencia. Hemos notado que muchos ya no quieren o no saben frenar.

La mayoría de los accidentes de tránsito  son por exceso de velocidad, pero más bien podría ser una deficiencia al frenar. Cuando conducimos a exceso de velocidad reducimos el efecto de la frenada, la distancia para detenerse se aumenta y la estabilidad se pierde.

Uno de los factores que influye en el frenado es la reacción del conductor, pero ¿Qué reacción puede tener un conductor ebrio o uno enajenado? Bajo estos efectos los reflejos y la reacción al volante se reducen.

Pero la conducta que más daños causa y que agrava la enfermedad de los conductores sin frenos es la intolerancia, la falta de convivencia social y el respeto por los demás. No hay persona más negativa que la que conscientemente realiza actitudes que van en contra de los demás.

Aquellos que anteponen sus afanes y sus vidas a las de los demás. No se trata de vivir la vida por otros, o que los demás entiendan nuestros afanes y nuestros problemas. Simplemente se trata de movilidad. La convivencia es de todos.  Ser tolerante no se trata de que los demás me acepten sino que yo también acepte a los demás. Las vías son de todos, así que es mejor aprender a convivir en ellas.

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