Claves para elegir las mejores gafas de sol para conducir

Durante la conducción le exigimos demasiado a los ojos, mantener los parpados abiertos y reconocer cualquier situación del camino. Exponiéndolos a las inclemencias de la radiación solar, al reflejo de esta sobre la arena, el asfalto y el agua, al contacto con el viento y la contaminación del ambiente.

Mientras conduce, disminuye la frecuencia de parpadeo al estar atentos durante horas, lo que puede producir picor y sensación de arenilla y pesadez ocular. Por tanto es importante proteger adecuadamente nuestros ojos durante la conducción: para obtener la mejor visión posible, sensibilidad al contraste, tiempo de adaptación a cambios en las circunstancias de iluminación y deslumbramiento, lo que redundará en mayor seguridad en la conducción. Y para evitar la aparición de patologías oculares a largo plazo en las que pueden tener influencia la exposición acumulada de radiación solar, lo que nos permita mantener la autonomía personal en etapas avanzadas de la vida.

Unas gafas adecuadas

Hay estudios que indican  el 70% de las gafas de sol que se venden no cumplen la normativa sanitaria de seguridad y calidad. Así que busque unas gafas de sol que reúnan las siguientes características:

  • Filtro UV, que filtren las radiaciones ultravioletas y de rango azul de la luz, con controles de calidad CE y filtro solar. Comprar unas gafas que realmente protejan durante la conducción.
  • Protejan al ojo de la desecación añadida que se produce por el viento y la disminución de la frecuencia de parpadeo que se produce al conducir.
  • Que no limiten el campo visual que se requiere para conducir y que proporcionen una buena sensibilidad al contraste en cada individuo dependiendo de la luz que se transmite. Según la legislación europea, las gafas de sol tienen 5 niveles o categorías, según su capacidad de filtrar el sol. Los niveles 2 y 3 son los más adecuados para la conducción.
  • La montura es indispensable, lo ideal es que sean envolventes y ligeras, que eviten tener que acomodarlas continuamente.
  • Utilice preferiblemente gafas de sol con cristales de color gris, ya que respetan mejor los colores naturales. Los lentes más oscuros, marrones, son recomendables para las personas con miopía.
  • Las gafas polarizadas evitan los reflejos más molestos del sol, mejora el contraste visual, sin que por ello se alteren los colores del entorno, además de prevenir la fatiga ocular.
  • No utilice gafas de sol por la noche, a excepción de las gafas especializadas para conducción nocturna.
  • Los lentes orgánicos son más resistentes y seguros ante una posible rotura. Hay dos tipos de cristales filtrantes (ambos pueden recibir tratamientos, como el antirreflejo, el fotocromático (el cristal se oscurece con la luz), el de color o el espejado.
  • Si utiliza lentes de contacto, aunque existen con filtro solar, es recomendable el uso añadido de las gafas de sol.
  • En el caso de llevar gafas formuladas, es necesario llevar así mismo gafas de sol formuladas, adaptadas a la necesidad de cada uno.

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