Citroën DS3: tradición y vanguardia en una sola máquina

Allá por el año 1955, el lanzamiento del Citroën DS sacudió los cimientos del  mundo automotriz en la Francia de postguerra y supuso un cambio en el paradigma de “coche europeo” que definió una estética, estilo y reputación que hasta ahora perdura.

Desde su lanzamiento a mediados de la década de los 50 y hasta su descontinuación 20 años después, el Citroën DS pasó de ser un vehículo sin muchas pretensiones a ser seña de identificación de éxito, recuperación económica, gusto refinado y un elemento de orgullo nacional. Pero el tiempo pasó y el diseño quedó un poco anticuado frente a competidores en el mismo segmento de autos provenientes de otros países de Europa y –por supuesto- los autos de importación de Detroit.

Los sucesores del DS como el CX, XM y tiempo después el C6 implementaron grandes avances en materia de diseño, comodidad y seguridad, peno no fueron ni remotamente tan exitosos como el clásico DS.

Luego de altibajos financieros y cambios en la dirección de Citroën, un nuevo concepto retromodernista  estaba por cambiar la concepción que tenía el mercado de la venida a menos industria automotriz francesa.

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Nuevos tiempos + conductores jóvenes = concepto dinámico

La línea de diseño de Citroën se había centrado en unas líneas audaces, pero muy conservadoras para un público joven que buscaba diversión en misma cuantía que prestaciones. Este letargo llegó a su fin con la incorporación de Jean-Martin Folz a la dirección de la compañía y la implantación de la nomenclatura “C” (C1,C2,C3,C4,C5 y C6)  para poco tiempo después estremecer el panorama del motor para resucitar el clásico modelo DS pero con el musculo y estilo de los tiempos actuales.

Al ver con detenimiento la gama DS contemporánea podemos reconocer ciertos aspectos que evocan a los modelos clásicos y apelar a esos “trucos” de diseños da mucho éxito comercial últimamente. Si tomamos ese aspecto estético y reducimos costos prescindiendo de acabados muy pretenciosos podemos estar ante una verdadera pieza arquitectura francesa al alcance de la mayoría de los bolsillos.

El DS3 es ese auto que, a pesar de ser el de gama más baja de la familia DS, ha sabido transmitir una sensación de éxito, vanguardia y sofisticación sin dejar de ser otro competidor del segmento B como SEAT Ibiza, Ford Fiesta, Audi A1 o Mini Cooper.

El DS3 se comercializa en versiones  de 3 puertas y convertible; ambos con las mismas características tecnológicas y equipamiento de seguridad que incluyen faros de xenón + LED diurnos de serie, llantas de aleación de 16 o 17 pulgadas y sistema de entretenimiento/ navegación integrado “eMyWay” controlable desde el volante o la pantalla de 7 pulgadas en la consola central.

La motorización disponible para este auto se presenta en una gama de propulsores diésel y de gasolina que con consumos que van desde 2.9 litros a los 100 km (motor 1.4 HDI diésel) hasta tan solo 6.1 litros que consume cada 100 km el impresionante motor THP de 210cv  presente en la versión DS3 Racing.

Como un modo de ofrecer exclusividad, Citroën ofrece un nivel de personalización nunca antes disponible en un auto de producción en serie.

Las opciones de personalización incluyen:

  • Combinación de pintura de techo y resto de carrocería en más de 35 colores
  • Llantas de aleación a escoger en 12 modelos diferentes
  • Interiores a juego con colores de carrocería
  • Kit de carrocería deportiva con una amplia gama de faldones, spoilers y aletines en variedad de colores
  • Maletas y portaequipajes superior a juego con tapicería

Veredicto: alta calidad, bajo consumo y sensaciones deportivas en un auto que vale mas de lo que cuesta y cumple con la labor de fidelizar a un comprador joven para convertirlo en un comprador potencial de gamas superiores.

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