Prueba de ruta Chevrolet Impala SS 1965

El Chevrolet Impala SS 1965,  su nombre lo toma de un antílope, era un auto de tamaño completo. El impala vendió más de un millón de unidades en 1965, y más de trece millones desde 1958 hasta 1996. Seis estilos Coupe o dos puertas, techo duro, techo duro convertible, sedan y station wagon.

Características técnicas

Un automóvil de las dimensiones del Impala tenía que estar propulsado por un motor potente, un V8 con un carburador Rochester, otorga 385 caballos, un torque de 610 N.m a 5.200 rpm, caja automática hidramatic, de tres velocidades. Frenos de disco delanteros, frenos de tambor en la parte trasera.

Exterior

El Chevrolet Impala SS 1.965 es un auto de grandes dimensiones: largo 5.41 metros, ancho 2.0 metros, alto 1.38 metros, con líneas de la época, es la cuarta generación del impala, rediseñado en sus líneas muy estilizado, la parrilla frontal es cromada, al igual que los bordes de las farolas y todo su frente, el paragolpes de gran tamaño cromado.

Un capo bastante voluminoso, ya que su motor también es de gran tamaño y potencia, pronunciado en la parte central acompañado de un bocel cromado. Los guardafangos son rectos, con un ángulo en la parte superior.

En la parte lateral unos rines de 15 pulgadas, y llantas que según el propietario tienen 15 años, el espejo es de tamaño pequeño, cromado de forma circular.  Trae un vidrio cortaviento, es un coupe de dos puertas y baúl, manijas cromadas al igual que los boceles del contorno de los vidrios.

Trae un voluminoso baúl, los stop son tres círculos que van uno en el costado y dos por cada lado en la tapa del baúl, paragolpes cromado y boceles cromados detallan la parte inferior de la tapa.

Interior

El tablero de instrumentos va casi de lado a lado, en la parte central está el velocímetro, de gran tamaño, dos relojes también de gran tamaño, uno es el del nivel de combustible y temperatura del aceite al lado izquierdo, el segundo al lado derecho es un manómetro de vacío.

Trae aplicaciones en color cromo, botonería para las luces, tres relojes más en la parte inferior, para la batería, aceite y temperatura del agua.

Los asientos son en cuero, bastante amplios, en la parte trasera trae la imagen del antílope en la parte central. Un automóvil bastante espacioso, amplio de unas dimensiones inmejorables.

Experiencia del cliente

El vehículo se encontraba en la ciudad de Medellín, allá estuvo sus primeros años, un comerciante de Neiva trajo este auto desde 1997, estuvo guardado durante 15 años, se le hicieron las restauraciones, conservando siempre la originalidad del vehículo, el consumo de combustible es bastante alto, “consume como un diablo” fueron las palabras de Ferman Castro propietario actual, también nos informa que lo tiene a la venta, aproximadamente 25 millones de pesos.

Experiencia de Manejo

Un automóvil épico, de grandes dimensiones, voluminoso e imponente, se sienten los bríos al pisar el acelerador, la posición de conducción es bastante deportiva, los asientos son bastante amplios, al comienzo las dimensiones me preocuparon, es un automóvil grande en todo el sentido de la palabra.

Excelente como suena el V8, se siente la potencia al pisar el acelerador, cuando estábamos realizando el video mucha gente se acerco a preguntarnos por el auto, los murmullos de la gente, por su emblema muchos repetían “un Impala”, varias personas se acercaron a preguntarnos por el valor del automóvil, algunos querían tomarse unas fotos.

Realmente fascinante, un automóvil musculoso, el típico auto americano, de grandes dimensiones, motor musculoso, de allí el apelativo de este tipo de autos muscle car, potente, un estilo deportivo y clásico a la vez, casi que nos quedamos con él, aunque creo que en la casa no me recibirían con este auto. Le falta pista, se pisa el acelerador y uno se transporta a esas películas de carreras de autos. Don Ferman cuando le entregamos el auto nos dijo, que esperaba verlo en la próxima película de rápido y furioso inmediatamente me di cuenta que compartimos la misma experiencia de manejo.

Entradas relacionadas

Comentar