Bugatti: arte, lujo y velocidad

Bugatti es una marca francesa de automóviles lujosos  y de competición fundada por el italiano Ettore Bugatti (1881-1947) en el año 1909 en Molsheim Alemania que actualmente es una localidad de Francia y por entonces perteneciente al Imperio alemán y al grupo VW.

Conozcamos la historia de una de las marcas de mayor renombre en la actualidad, cuyo nombre representa lujo, exclusividad y también velocidad, tecnología y adrenalina.

Ettore Arcos Isidoro Bugatti

Ettore Arcos Isidoro Bugatti, nació en Milan (Italia) en 1981, hijo de Carlo Bugatti un diseñador de muebles de alto standing y fabricante de violines amigo de Puccini y Tolstoi, le permitió a Ettore seguir sus estudios con envidiable comodidad económica. Tanto él como su hermano Rembrandt realizaron estudios en la Academia de Arte de Brera. A pesar del ambiente artístico que lo rodeaba, se inclinó hacia la industria de la automoción, la cual convirtió con el paso de los años en todo un arte.

Hitos en la historia de Bugatti

Bugatti, una de las más prestigiosas marcas de automóviles, vio la luz en 1901 cuando su fundador, Ettore Bugatti, lanzó los modelos Tipo 2, 3 y 4 como la marca Dietrich-Bugatti: tuvo como socio inicial al Barón Dietrich.

La primera sede de la fábrica estaba en Alsacia (entonces territorio alemán). En 1906 Bugatti se independizó del Barón y empezó a fabricar automóviles con su propio nombre. En poco tiempo, y con la gran publicidad que significaban las competencias, la marca Bugatti se ganó un prestigio que conserva hasta nuestros días.

En 1909, Bugatti termina prematuramente el contrato con Deutz. Con la indemnización por despido alquila una tintorería en desuso en Molsheim (Alsacia), donde funda su propia fábrica de automóviles, Automóviles Ettore Bugatti. El Peugeot 'Bébé' se desarrolla allí en 1911 y se produce bajo licencia de Peugeot.

Bugatti también comienza la producción del Type 13. Cuando estalla la Primera Guerra Mundial, Ettore Bugatti se traslada con su familia en primer lugar a Milán y luego a París, donde produce diseños para motores de avión de ocho y dieciséis cilindros. Con el fin de la guerra, la familia se traslada de nuevo a Alsacia (ahora parte de Francia), y abre de nuevo la fábrica de automóviles. Ettore Bugatti pasa a producir automóviles deportivos ligeros y logra el éxito en varias carreras -por ejemplo, la victoria en Le Mans en el año 1920 o una victoria en Brescia en 1921-. Ese mismo año se presenta como prototipo el Type 28, con un gran número de patentes, como el motor ocho cilindros y tres litros. El chasis no solo sirvió como base para el Bugatti Royale, también sirvió como base para futuros vehículos de la firma.

Durante los primeros veinte años, Bugatti era prácticamente una fábrica de autos de competencia. En 1918, la casa volvió a Alsacia. Pero la moda del lujo implantada al terminar la Primera Guerra Mundial hizo que éste diera el gran salto hacia la producción de automóviles de lujo. En esa sección, Hispano-Suiza y Rolls Royce ocupaban los primeros lugares de las preferencias. En 1929, se lanzó la saga Royale, con apenas seis modelos a causa de la quiebra de la Bolsa de Nueva York. Todos los autos eran diferentes entre sí, y son únicos en el mundo.

Aún así, la década del 30 fue amable para Bugatti. Sus autos, aparte de ser verdaderas obras de arte, fueron máquinas eficientes y durables. Prueba de ello la increíble cantidad de autos conservados por los coleccionistas en nuestros días y a pesar de la poca cantidad de unidades construidas en comparación a los de otros fabricantes. Los Tipo 32, 35, 41, 57 en todas sus versiones fueron los autos que marcarían historia. El Tipo 41 Royale y el Type 57 SC Atlantic Coupe son considerados como los autos más bellos jamás construidos. Pero al estallarse la Segunda Guerra Mundial, los alemanes confiscaron la fábrica luego de ocupar territorio francés, teniendo Ettore Bugatti que refugiarse en Italia.

Concluida la guerra se libró una dura lucha para recuperar la fábrica. Apenas un mes después de la devolución en 1947, Ettore Bugatti murió, liquidando toda posibilidad de volver a las gloriosas épocas de antaño. En 1956, se lanzó el modelo 251 siendo éste un fiasco, lo que significó de paso la quiebra de la marca cerrando sus puertas por un lapso de 35 años.

En 1991, Romano Artioli compra Bugatti y lo único que hasta entonces quedaba de la marca era su nombre,  e instaló una fábrica en Módena, Italia, donde lanzó el EB110, el auto más rápido de su época, pero el bajo presupuesto le impidió a la nueva fábrica ampliar sus horizontes y tuvo que cerrar nuevamente sus puertas.

Cuatro años después, en 1998, el grupo Volkswagen le compró la marca a Romano Artioli, donde continuó y amplió  la tendencia de crear superdeportivos pero sin pasar todavía de la etapa de prototipo. La última joya fue el Bugatti EB 16/4 Veyron, es uno de los autos de calle más rápido del mundo, un 18 cilindros en W con 1001 HP y una velocidad máxima de 406 km/h.

A pesar de sus más de 100 años de historia se fabricaron pocas unidades, aproximadamente 8000, hasta el día de hoy Bugatti es considerada un símbolo del diseño, del arte y de la historia automotriz.

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