Buenas prácticas de conducción que hemos olvidado

En nuestros primeros kilómetros al volante y estábamos aprendiendo a conducir, lo hacíamos con mayor precaución y respeto de las normas de transito, la confianza mata dice un adagio popular. Basta con sentirnos expertos y ya olvidamos las buenas prácticas al volante.

Unos años atrás al utilizar el pie izquierdo para soltar el embrague calculábamos con tal cuidado la fuerza del pie, transitábamos con cuidado, respetábamos las normas de transito.  Transitábamos con mayor prudencia, ni que competir por un espacio y así nos adelantaran no había problema.

Las buenas prácticas perdidas

Hace un tiempo cuando éramos novatos conducíamos de forma adecuada, lo recuerdan:

  • Conducíamos a una velocidad moderada.
  • Realizábamos todos los “pares” señalados en la vía.
  • Respetábamos las cebras que son para el paso de los peatones.
  • Nunca adelantábamos de forma irresponsable.
  • Utilizábamos siempre las luces direccionales antes de cambiar de carril o girar una esquina.
  • Respetábamos el cambio de colores de los semáforos.
  • Transitábamos con mayor precaución cuando el asfalto estaba mojado o llovía.
  • Conservamos una distancia prudente con el vehículo de adelante

Seguramente durante ese proceso los conductores somos prudentes, no existe el egoísmo, tampoco esa sensación de estar en una carrera de automovilismo y seguramente respetábamos todas o algunas de estas normas para evitar un accidente de tránsito.

¿Pero, qué pasó? ¿El conductor precavido, respetuoso y reflexivo se transformo? El hombre es bueno y la sociedad lo corrompe. Alguna mala experiencia con los conductores que se encuentra constantemente en las vías colombianas.

Es la experiencia la que nos da la capacidad de saber cuándo actuar bien y cuándo no, por eso queremos recomendar no descuidar los buenos hábitos,al contrario: darle ejemplo a los demás conductores para que la seguridad vial sea lo más importante.

¿Por qué se pierden las buenas prácticas?

El exceso de confianza, pensar que nunca va a estar involucrado en un accidente, creerse mejor conductor que los demás y pensar que siempre los demás son los que tienen la culpa.

Tenga presente que el riesgo siempre está latente y es usted quien puede minimizar el peligro que implica estar al volante, pues la gran mayoría de los accidentes son causados por el mal comportamiento de quienes manejan.

Recomendaciones para retomar estas prácticas olvidadas

Retomar el nivel de compromiso y la responsabilidad que implica conducir un automóvil: es su vida y la de los ocupantes del vehículo quienes están bajo su mando, cada acción que tome puede tener consecuencias fatales para usted como conductor y sus pasajeros, que en el caso de su vehículo particular, quizás sean amigos, esposa, hijos y su familia en general ¿Vale la pena arriesgar la familia por un incidente en la vía?

  • No adelante en curva, túneles, puentes, intersecciones, en doble línea amarilla y donde ponga en riesgo la integridad.
  • Utilice de forma adecuada los espejos retrovisores del auto. Tienen una función bastante útil y necesaria, por el simple hecho de que observar todo lo que hay a los lados y detrás del auto.
  • Respete las señales de tránsito, no cuesta nada hacer un pare, esperar el cambio de semáforo y respetar la señalización vial.
  • Abróchese el cinturón de seguridad y exíjale a sus acompañantes hacer uso de él, incluso en el asiento trasero.
  • Encienda las luces en los horarios establecidos (de 6pm a 6am) según la norma colombiana.

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