Bizzarrini GT Strada, un potro salvaje

El Bizzarrini GT Strada lleva el nombre de su creador Giotto Bizzarrini, un diseñador de autos italiano que trabajó para Ferrari y Lamborghini, éste aspecto le hizo ganar su propia reputación. Una de sus grandes pasiones era los autos deportivos. Abandonó Ferrari para tomar su propio camino, su objetivo era lograr vencer en la pista a sus empleadores.

Hoy en la alfombra roja de los clásicos de Pruebaderuta.com desfila el Bizzarrini GT Strada un verdadero potro salvaje, que combina el diseño italiano con la potencia de un motor americano.

Un potro salvaje

Es un verdadero potro salvaje que solo quiere que le dejen correr en las pistas. Es considerado uno de los mejores autos de los sesentas. El primer problema es montarse en él, mide tan solo 109 cm respecto al suelo, pero una vez al volante se puede disfrutar del brío de un poderoso V8, de 635 caballos de potencia y los no menos de 640 newton metro de torque.

La potencia de un americano

Bizzarrini hizo lo mismo que su antiguo colaborador Rivolta, eligiendo el motor del Chevrolet Corvette, un bloque de hierro fundido de 5.358 centímetros cúbicos V8 muy potente. Como un detalle adicional, el GT Strada que por su motor es bastante sediento, aloja en su interior tres tanques de combustible, dos de 28.4 litros y uno de 132.5 litros.

Características Técnicas.

  • Motor: Corvette V8 5.358 centímetros cúbicos.
  • Transmisión: Manual de cuatro velocidades
  • Distribución: Dos válvulas por cilindro, con un solo árbol de levas.
  • Alimentación: Carburador Holley de cuatro cuerpos.
  • Potencia: 635 caballos.
  • Torque: 640 newton metro.

Historia

El Bizzarrini GT Strada proviene de una relación muy cercana entre Bizzarrini y Giugiaro, Bertone y Rivolta. Los tres trabajaron para construir el Iso Rivolta 300, el auto insignia de Iso. En 1963, Rivolta finalmente fue convencido para financiar el desarrollo de una versión más deportiva del Iso Rivolta y el resultado fue el precursor del  GT 5300, el Iso Grifo.

Diseño exterior

El perfil de este alucinante auto es obra del Giorgetto Giugiaro, cuando aún era joven y trabajaba para Bertone. Con este diseño dejó a un lado al Iso Grifo que había diseñado para la época. Los primeros ejemplares tenían  su carrocería construida en aluminio, pero los GT Strada tenían una muy ligera carrocería de fibra de vidrio, que incluso se podía pedir con unos orificios más grandes para las llantas.

Interior

El interior mucho más austero que el motor, renunciando al lujo superfluo en el habitáculo  y dando mayor protagonismo a su exterior y al motor. Apenas montaba dos estrechos asientos, eso si anatómicos, encajados entre las anchas puertas y el túnel de la transmisión, los acabados decorativos muy reducidos a la mínima expresión.

Versiones

Bizzarrini ofreció dos versiones, el GT Strada y la versión Corsa. En la versión Strada incorporaba más detalles interiores y la ventilación era de serie. Para el cliente de carreras, o cliente aventurero, Bizzarrini ofreció la versión Corsa con una relación de dirección más estrecha, un motor más fuerte, cuerpo ligero y sin cinturones de seguridad.

Con todos estos detalles, potencia, torque y diseño el Bizzarrini GT Strada es uno de los GT más puros de la época, enfocado al concepto de los Ferrari de los sesenta y por ello hace parte de las estrellas clásicas que desfilan por nuestra alfombra roja de Pruebaderuta.com.

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