Audi R8 2020

El Audi R8 es siempre una apuesta segura, uno de los superdeportivos de referencia en el mercado. Tras esta actualización ha seguido mejorando y presenta un diseño ligeramente más afilado que sigue atrayendo miradas allá por donde va. En el interior no era necesario hacer demasiado y se mantiene la misma tecnología en clave minimalista. La calidad de sus acabados y materiales es sobresaliente, mientras que el espacio será algo justo.

El Audi R8 siempre ha sido un escaparate tecnológico para la marca, incluso a nivel de sistemas de propulsión. Se estrenó con aquel V8 FSI de 4.2 litros y cambio manual, hubo un prototipo diésel con el motor V12 TDI de Le Mans e incluso se comercializó la versión eléctrica R8 e-tron. Aunque la mecánica que ha calado hondo y que siempre ha caracterizado a este modelo ha sido el V10 atmosférico de 5.2 litros que lo convierte en el “rara avis” que es. Acompáñanos a descubrirlo.

Características técnicas

El motor V10 atmosférico, ubicado entre los ejes, es el corazón del Audi R8 Coupé V10 performance quattro. En la versión performance, este motor genera 610 caballos de potencia en total. Esto reduce el tiempo de aceleración para alcanzar los 100 km/h a 3,2 segundos. E incrementa la velocidad máxima a 330 km/h. El alerón trasero fijo del Audi R8 Coupé V10 performance quattro constituye una señal clara del impresionante rendimiento de su motor

Las prestaciones de este motor son 570 caballos de potencia y 550 Nm de torque, la versión tope de gama que sustituye al anterior R8 Plus la potencia se eleva hasta unos impresionantes 620 caballos de potencia y 580 Nm de torque. La única opción es la transmisión automática S tronic de doble embrague y la tracción total quattro, aunque ahora también está disponible el R8 RWD de propulsión.

Diseño

Lo primero que llama la atención en el Audi R8 son sus dimensiones y proporciones. Tiene una longitud de 4,43 metros, una anchura de 1,94 metros y una altura de apenas 1,24 metros. Tiene los voladizos bastante cortos y la distancia entre ejes se sitúa en 2,65 metros. Por otro lado, cuenta con un coeficiente aerodinámico de 0,35 Cx. Es un auto realmente ancho y bajo, nada que ver con las siluetas SUV a las que estamos tan acostumbrados hoy en día.

El R8 2020 mantiene la filosofía de la perfección de la marca, con formas afiladas y una ligera actualización que lo lleva al extremo. Una parrilla sencilla un poco más ancha, unos faros más estrechos con una reconocible firma lumínica. De los faros se puede decir que llevan la tecnología láser opcional que permite una mayor luminosidad en las luces largas.

El paragolpes se ha rediseñado con unas tomas de aire más generosas y pronunciadas, con detalles deportivos. Unas tomas de aire que quedan entre la parrilla y el capó que le dan un aire al Audi Qattro.

Nos pasamos a su zaga para ver esos elementos que ya hemos mentado y otros que no. En este caso tenemos que decir que vemos unas llantas opcionales de 20 pulgadas (de serie son 19 pulgadas), con unas pinzas de freno rojas y unos frenos carbocerámicos de los que hablaremos más adelante. Además de los pilotos horizontales y de las tomas de aire, tenemos un prominente difusor de carbono que integra las salidas del escape. Aunque probablemente lo que más nos guste es esta cubierta que nos deja ver con claridad la mecánica de diez cilindros.

Interior

Pasamos al interior biplaza del Audi R8 a través de esas generosas puertas. La posición de conducción es muy baja, muy cerca del suelo. El otro aspecto que más llama la atención en el habitáculo de este superdeportivo es su total minimalismo. Se sigue una premisa que ya comenzó con el Audi TT y que consiste en prescindir de la pantalla central. En este caso nos quedamos con una única pantalla, que es la de la instrumentación. Tras el volante vemos el Virtual Cockpit de 12,3 pulgadas, que se controla a través de los mandos del volante multifunción y nos permite configurar las distintas vistas.

Esto nos deja con un salpicadero mucho más despejado. En la zona donde normalmente iría la pantalla táctil principal aparecen los controles de la climatización, resueltos de una forma muy llamativa. Tenemos tres mandos giratorios, cada uno con una pequeña pantalla para controlar el flujo del aire, su temperatura o la zona donde se proyecta. Por debajo tenemos un hueco para dejar el smartphone y una consola central muy marcada. En ella aparecen otros botones relativos a la conducción, la palanca de cambios y el típico mando táctil de Audi para controlar el infoentretenimiento.

Estamos ante un auténtico tope de gama y eso se traduce en una calidad sobresaliente. Se nota en detalles como la tapicería de cuero que recubre los asientos, con ese entramado de rombos tan llamativo y las costuras en contraste. De este material también está hecho el volante, con acabado perforado y un grosor y tacto idóneos. Por otro lado, encontramos Alcántara en el techo con esos rombos también presentes. Las molduras de fibra de carbono en varios puntos le dan el toque deportivo que también era necesario.

Seguridad

El Audi R8 viene equipado con dos airbag delanteros, dos airbag laterales, dos airbag aéreos y un airbag de rodilla, un total de 7, cuenta con control de estabilidad, frenos ABS y pretensores en los cinturones de seguridad.

El vehículo está equipado con un medio para anticipar y / o detectar intrusiones no deseadas. El vehículo está equipado con un dispositivo de desactivación del encendido que evitará que el motor arranque si no se utiliza la clave del fabricante original correcta.

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